La falta de acuerdo entre Washington y Ottawa amenaza con abrir un nuevo frente comercial dentro de Norteamérica. Mientras Canadá prepara un...
La falta de acuerdo entre Washington y Ottawa amenaza con abrir un nuevo frente comercial dentro de Norteamérica. Mientras Canadá prepara una posible respuesta, Donald Trump asegura que negocia un nuevo entendimiento con México y Marcelo Ebrard reporta avances sustantivos.
Washington.- Estados Unidos se encamina a imponer aranceles de 50 por ciento a alrededor de 20 mil millones de dólares en productos procedentes de Canadá, después de que las negociaciones entre ambos gobiernos terminaran sin resolver sus diferencias.
Las medidas decretadas por el presidente Donald Trump afectarían aproximadamente al 5 por ciento de las exportaciones que Canadá realiza anualmente hacia Estados Unidos y podrían desencadenar represalias comerciales de Ottawa.
Más allá del volumen de mercancías involucradas, el conflicto abre un nuevo escenario de tensión entre dos de las economías más integradas del mundo y ocurre mientras Washington también mantiene negociaciones comerciales con México.
Entre los productos canadienses que enfrentarían los nuevos gravámenes se encuentran bebidas y licores, cemento y otros materiales de construcción, artículos deportivos, muebles, prendas de vestir y productos relacionados con diferentes sectores industriales y metales.
Canadá amenaza con responder
El primer ministro canadiense, Mark Carney, cuestionó las condiciones planteadas por Washington y sostuvo que los cambios introducidos en la recta final de las negociaciones resultaron inviables para su país.
“Los cambios de última hora en los términos propuestos por Estados Unidos fueron injustos y económicamente inviables”, señaló.
Desde Washington, el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, responsabilizó al Gobierno canadiense de no concretar el entendimiento y aseguró que Estados Unidos había ofrecido condiciones favorables para cerrar el acuerdo.
La posibilidad de que Canadá responda con sus propios aranceles amenaza con profundizar una disputa entre dos países que mantienen un intercambio anual de bienes y servicios de cientos de miles de millones de dólares.
Trump voltea hacia México
Mientras aumenta la tensión con Canadá, Trump reveló que su administración trabaja paralelamente en un “nuevo acuerdo” con México, que, según afirmó, deberá representar mejores condiciones para Estados Unidos.
“Solo cierro buenos acuerdos; será un acuerdo mucho mejor para Estados Unidos, tanto con Canadá como con México”, sostuvo el mandatario.
Del lado mexicano, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, aseguró que las conversaciones con Washington se encuentran cerca de alcanzar acuerdos sustantivos y expresó optimismo respecto a los resultados.
La diferencia entre el choque abierto con Canadá y los avances reportados por México coloca al Gobierno mexicano ante una negociación particularmente relevante para el futuro de la relación comercial norteamericana.
¿Qué significa para el T-MEC?
El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá continúa vigente, pero la confrontación entre Washington y Ottawa muestra las presiones que enfrenta la relación comercial entre los tres socios.
Para México, lo ocurrido con Canadá puede convertirse tanto en una oportunidad como en una advertencia.
Una negociación bilateral favorable podría permitir al Gobierno mexicano evitar una escalada arancelaria similar. Sin embargo, Washington podría buscar mayores concesiones en sectores estratégicos como automotriz, acero, aluminio, reglas de origen y contenido regional.
El episodio adquiere todavía mayor relevancia ante el proceso de revisión del T-MEC y muestra que Estados Unidos está dispuesto a utilizar los aranceles como instrumento de presión en las negociaciones con sus principales socios.
Canadá enfrenta ahora la amenaza inmediata de nuevos gravámenes.
México, mientras tanto, entra en una etapa decisiva para evitar que el siguiente frente comercial de Washington se abra al sur de la frontera.
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