Salud mental Juan Lagarda Qué difícil se está volviendo para el mexicano no desarrollar problemas de salud mental a causa de su situación e...
Juan Lagarda
Qué difícil se está volviendo para el mexicano no desarrollar problemas de salud mental a causa de su situación económica. Y es que, independientemente de cuál sea tu estatus financiero, en nuestro país estamos viviendo la era dorada de las apuestas en línea y de las “montadeudas” digitales, esos que no se sabe si tienen el consentimiento de las autoridades (y no me refiero a registros ante las instancias oficiales) o si simplemente es que no existen leyes para ponerles un alto.
Entre la promoción de la ludopatía por parte de las casas de apuestas y las aplicaciones de “préstamos en línea”, el mexicano la tiene difícil en su misión de poder mantener su salud mental.
Pero bueno, vámonos por partes. Primero quiero hablarles acerca de la ludopatía. Para los que no saben, la ludopatía o juego patológico es un trastorno que se caracteriza por una necesidad incontrolable de jugar (apuestas, juegos de azar, etc.), a pesar de las consecuencias negativas que esto genera en la vida privada, familiar, laboral y económica de las personas.
A continuación, les comparto algunos datos duros al respecto: ¿sabías que una persona con ludopatía tiene 15 veces más probabilidades de morir por suicidio que la población en general? De hecho, en la ciudad de Victoria, en Australia, el 4.1 % de los suicidios están relacionados con los juegos de azar y las apuestas. Es importante señalar que, a nivel mundial, alrededor del 5.5 % de las mujeres y el 11.9 % de los hombres sufren o han sufrido algún daño a causa de los juegos de azar y las apuestas.
En nuestro país no hay muchos datos estadísticos respecto al juego patológico. Lo más cercano es la ENCODAT 2025, que señala que el 4.3 % de los encuestados manifestó haber participado en algún tipo de juego de apuestas. Sin embargo, según el doctor Manuel González Oscoy: “Se considera que la ludopatía tiene una prevalencia de aparición de entre uno y tres por ciento de la población. En México, estamos cerca de los 130 millones de habitantes y, si tomamos como referencia la prevalencia, entonces hay un rango como de 3.9 millones de ludópatas en el país”.
3.9 millones de mexicanos no es cosa menor, y usted se preguntará: ¿qué se está haciendo en nuestro país para contrarrestar esta problemática?
Bueno, dicho por la Secretaría de Gobernación, en México el sistema de salud no trata a fondo esta problemática, no existen políticas públicas al respecto y se encuentra en una etapa incipiente en cuanto a los tratamientos disponibles en el sector salud.
Pero ¿qué es lo que sí existe en nuestro país en torno a esta problemática? La respuesta es lamentable: lo que sí existe son casinos, sitios web y aplicaciones de apuestas al por mayor. Pero no solo eso: la difusión que tienen es impactante, al grado de que no puedes ver dos minutos de un partido de fútbol por televisión abierta sin que te pongan alguna inserción publicitaria relacionada con plataformas de apuestas.
Entonces, resulta contrastante cómo, por un lado, no se hacen esfuerzos para contrarrestar los efectos de una enfermedad muy seria, pero, por otro lado, pareciera que promoverla, a través de casinos y aplicaciones, fuera una prioridad en la agenda pública.
Ahora, hablemos acerca de la depresión. Según la OMS, existen 280 millones de personas en el mundo que sufren de depresión. En México, la padecen 3.6 millones de adultos; sin embargo, las estimaciones históricas señalan que más de 34 millones de mexicanos han experimentado por lo menos un episodio depresivo en su vida.
Un dato interesante y relevante para el tema de esta columna es que existen estudios que aseveran que el estrés financiero tiene una asociación positiva con la depresión. Esto quiere decir que una persona preocupada por temas de dinero corre el riesgo de terminar desarrollando depresión.
Imagínate que eres un mexicano que tienes algo de tiempo batallando con el tema económico y, sin darte cuenta, comenzaste a presentar algunos episodios depresivos. No terminas de identificar bien a bien qué es lo que te está generando malestar, pero ya tienes rato que no te sientes bien.
Y resulta que, una vez más, por una u otra cosa, no te alcanzó el dinero para llegar a fin de mes. Estás preocupado, pensando: ¿cómo le vas a hacer?
Y, de repente, te acuerdas de que cada que entras a Facebook o a la red social de tu preferencia te aparece un anuncio donde te dicen que, si tienes equis cantidad de tiempo con tu número telefónico, te pueden prestar hasta 30 mil pesos. Te dicen que son una plataforma regulada y que cuentan con respaldo gubernamental; te dicen que te van a dar muchas facilidades de pago y que la tasa de interés es bajísima. Vaya, casi te dicen que te van a regalar el dinero.
Así que te decides, bajas la aplicación y les das todos tus datos personales. Les otorgas todos los permisos de tu teléfono (prácticamente se lo entregas) y, finalmente, logras acceder a tu préstamo.
El cual, a final de cuentas, no fue por la cantidad que te habían prometido, ni en los términos que te había vendido la publicidad.
Es entonces cuando comienza el terror, porque inmediatamente empiezas a recibir amenazas para que pagues el dinero que te acaban de prestar. Pero no solo eso: ese dinero ya tiene sumada una cantidad ridícula de intereses y, mediante estrategias de hostigamiento, amenazas, campañas de difamación y terror psicológico, te presionan para que busques la manera de cumplir con ese cobro abusivo.
Intentas hablar a la CONDUSEF y ¡qué sorpresa te llevas! Te dicen que ellos no tienen registro de ninguna plataforma de esa naturaleza.
Estás solo. No hay ninguna institución que te pueda ayudar y, como otorgaste todos los permisos que la aplicación te pidió, estas personas ahora tienen tus datos, contactos y hasta fotos.
Tu rostro comienza a aparecer en publicaciones de Facebook donde se te acusa de cosas que es mejor no mencionar. Comienzan a llamar a todos los contactos que tenías en tu celular para decirles que les debes dinero y que no van a dejar de molestarlos hasta que les pagues.
Tú ya estabas sufriendo episodios depresivos. ¿Qué crees que todo este hostigamiento y estrés le va a hacer a tu salud mental?
Tristemente, esa es la realidad de muchos mexicanos que están siendo estafados por aplicaciones como “Mexicash, “CredMex”, “MexDin”, etc.
¿Quién nos cuida? ¿Quién defiende a los mexicanos de este tipo de estafas públicas que cuentan con campañas publicitarias enormes en redes sociales? ¿Quién regula a esas aplicaciones?
La salud mental sigue siendo una asignatura pendiente en nuestro país y, mientras temas como el juego patológico sigan siendo minimizados e ignorados, mientras no haya estadísticas claras, investigación científica al respecto y políticas públicas que atiendan de manera frontal la problemática desde la prevención y el tratamiento, el número de mexicanos con estos padecimientos va a seguir en aumento.
Mientras no se regule la publicidad de los casinos y no se regulen esas aplicaciones “montadeudas”, los mexicanos no solo van a seguir teniendo serios problemas económicos, sino también de salud mental.
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