Entre Veredas Marco Antonio Lizárraga "Sólo el motivo constituye el mérito de las acciones; y el desinterés les da la perfección",...
Entre Veredas
Marco Antonio Lizárraga
"Sólo el motivo constituye el mérito de las acciones; y el desinterés les da la perfección", Jean de la Bruyere (1645-1696) Escritor francés.
VOLVER A CASA
Algo se está moviendo en Guasave. Y no precisamente son las hojas de los árboles.
Cuatro personajes que hasta hace poco vestían de Verde decidieron cambiar de color y aparecer en la casa del PRI. César Rojo Plasencia, Luis Enrique Angulo, Héctor Aguirre “El Rayo” y Glenda Sugey Sauceda hicieron oficial el movimiento.
Hasta ahí podría parecer una conferencia más. Una fotografía, algunas palabras de bienvenida y el tradicional discurso de que el partido se fortalece.
Pero no. Hay que ponerle palitos y bolitas. Porque estamos entrando en la antesala de 2027 y, cuando comienzan a cambiar de partido quienes tienen estructura, relaciones y territorio, vale la pena observar hacia dónde sopla el viento.
Y particularmente hay que mirar a César Rojo Plasencia.
Rojo no es solamente alguien que abandona al Verde. En realidad, regresa al PRI, pero lo hace después de haber pasado por otra fuerza política y con algo que puede valer más que una credencial partidista: relaciones dentro del sector productivo.
Ahí está el detalle. Porque el PRI sinaloense parece haber encontrado un espacio donde intentar reconstruirse: el campo. Mientras Morena y sus aliados enfrentan el desgaste provocado por las inconformidades de productores, problemas de comercialización y reclamos por precios, el tricolor intenta meterse por esa rendija.
No necesita convencer a todo Sinaloa. Necesita comenzar por recuperar sectores. Y César Rojo puede servir precisamente para eso. Pero existe otra lectura.
Los cuatro que llegaron al PRI salieron del Partido Verde, una fuerza que hoy camina aliada con Morena y que, paradójicamente, también intenta crecer electoralmente en Sinaloa rumbo a 2027.
Entonces la pregunta cambia. No es solamente cuánto gana el PRI. Es cuánto pierde el Verde.
Porque una salida puede explicarse como una inconformidad personal. Dos pueden ser coincidencia. Cuando empiezan a salir varios cuadros juntos, acompañados de discurso político y estructura, entonces ya merece atención.
Y falta mucho.
Todavía no conocemos candidaturas, alianzas definitivas ni siquiera cómo terminarán acomodándose las principales fuerzas políticas.
Pero los jugadores ya comenzaron a mover sus fichas. El PRI necesita recuperar territorio después de años de derrotas, rupturas y salidas. César Emiliano Gerardo Lugo lo sabe y por eso abrió las puertas.
Pero tampoco nos confundamos. Cuatro incorporaciones no resucitan al PRI. Ni representan automáticamente una desbandada del Verde. Para saber si este movimiento tiene verdadero peso habrá que observar algo mucho más sencillo: quiénes vienen detrás de ellos.
Porque César Rojo dejó una frase interesante. Dijo que su decisión representa también a productores y ciudadanos.
Bueno.
Entonces habrá que esperar a esos productores y ciudadanos.
Si llegan, estamos hablando de estructura. Si no llegan, solamente tendremos cuatro nuevas fotografías con camiseta tricolor. Así de sencillo. Pero algo comienza a quedar claro rumbo a 2027.
Mientras Morena tiene una larga fila de aspirantes buscando quedarse con la coordinación de la Transformación, en la oposición y entre sus antiguos aliados ya comenzó el mercado de fichajes.
Unos llegan. Otros se van. Algunos regresan. Y otros seguramente ya están negociando. Porque en política los colores pueden cambiar rápidamente. Lo que difícilmente cambia son los intereses.
Y cuando el Verde comienza a perder hojas antes de que llegue el otoño electoral, vale la pena mirar quién las está recogiendo.
Ahí está el detalle.
¿VOLANDO ALTO?
En política las casualidades existen, pero cuando comienzan a repetirse dejan de parecer casualidades. Y algo está ocurriendo alrededor de la figura de Carmen Alicia Salazar Reyes, directora general de HERSA Corporativo, cuya presencia pública en Mazatlán ha comenzado a crecer de manera interesante en los últimos meses. No estamos diciendo que exista una candidatura. Tampoco que haya tomado una decisión política. Eso sería adelantarnos demasiado. Pero hay movimientos que llaman la atención y, en política, los movimientos se observan.
Durante años el nombre de Carmen Alicia estuvo ligado principalmente a HERSA, a los desarrollos inmobiliarios, la construcción y el crecimiento empresarial. Hoy la narrativa comienza a ser diferente. Conferencias, liderazgo femenino, universidades, organismos empresariales, responsabilidad social, deporte, filantropía. Poco a poco, la empresaria comienza a tener una identidad pública independiente de la empresa. Y ese detalle no es menor.
Porque una cosa es posicionar HERSA y otra muy diferente posicionar a Carmen Alicia.
Su designación como primera presidenta del Consejo Local Benefactor del CRIT Sinaloa en Mazatlán amplió todavía más ese escaparate. HERSA también colocó su nombre en uno de los eventos deportivos con mayor arraigo del puerto, el Gran Maratón Mazatlán 2026. Son espacios que generan exposición, relaciones y reconocimiento social. Todo perfectamente legítimo. Todo perfectamente explicable desde una estrategia empresarial. Pero también, curiosamente, son ingredientes que funcionan cuando alguien comienza a construir capital público.
Y entonces aparece inevitablemente el 2027.
Hay un antecedente que tampoco puede ignorarse. En la campaña de 2024, Estrella Palacios sostuvo un encuentro con cientos de trabajadores de HERSA. Carmen Alicia habló públicamente entonces de la relación de muchos años que mantiene con quien posteriormente se convertiría en presidenta municipal de Mazatlán. Eso no convierte a Carmen Alicia en morenista ni demuestra acuerdo político alguno. Pero establece una relación y, en política, las relaciones cuentan.
Ahora falta observar el siguiente movimiento.
Porque hasta este momento Carmen Alicia se mantiene fundamentalmente dentro de su territorio natural: empresarios, construcción, inmobiliarios, universidades, organismos sociales y actividades deportivas. Si comienza a salir de ahí, entonces habrá que poner mucha atención.
Si aparecen las colonias. Si llegan las sindicaturas. Si comienzan las reuniones con mujeres, jóvenes, comerciantes y organizaciones sociales. Si aumentan las fotografías con personajes políticos. Si el discurso deja de hablar solamente de empresa y comienza a hablar de Mazatlán, servicios públicos, oportunidades, seguridad o futuro de la ciudad, entonces estaremos frente a otra conversación.
La señal definitiva sería sencilla. HERSA necesita clientes. Carmen Alicia, si quisiera hacer política, necesitaría territorio.
Por eso todavía es temprano para colocarle una candidatura. Incluso sería irresponsable hacerlo sin elementos. Pero tampoco sería correcto ignorar que alrededor de su nombre se está construyendo algo que antes no estaba ahí con la misma intensidad: una marca personal.
¿Empresarial? Puede ser. ¿Social? También. ¿Política? Todavía no lo sabemos. Pero los movimientos están muy raros, tanto que llaman la atención, como el de aparecer con su imagen en decenas de espectaculares en Mazatlán y la masiva insistencia de su presencia en eventos públicos, importando más eso que el propio evento.
Pero 2027 está suficientemente cerca para comenzar a mirar quiénes levantan la mano… y también quiénes, sin levantarla todavía, empiezan a procurar que todos conozcan su nombre.
Y Carmen Alicia Salazar es, desde ahora, uno de esos nombres, que vale la pena tener en el radar.
Al tiempo. Ya sospechamos, ya la estaremos "vigilando".
AMIGOS NADA MÁS
Sergio “Pío” Esquer salió a ponerle agua fría a la reunión con Erika Sánchez.
Dice que son amigos desde 2021, que no hubo invitación para irse a Movimiento Ciudadano, que tampoco hablaron de candidaturas y mucho menos existe un pacto.
Puede ser. Pero en política existe una regla bastante sencilla: si no quieres generar interpretaciones, no mandes señales.
Y una reunión entre el dirigente estatal de Movimiento Ciudadano y una regidora priista, precisamente cuando comienzan los acomodos rumbo a 2027, inevitablemente genera lecturas.
Más cuando Erika Sánchez ha comenzado a moverse, reunirse con sectores y construir una presencia que evidentemente rebasa el trabajo cotidiano de una regidora.
Pío dice que hablaron de sus experiencias dentro de sus respectivos partidos.
Nada más. Pero ahí está precisamente lo interesante. Porque nadie necesita cambiarse de partido mañana para comenzar a construir puentes hoy. Erika asegura que permanece en el PRI. Pío asegura que no la invitó a MC.
Perfecto.
Entonces son amigos.
Nada más que en política las amistades también votan, construyen acuerdos y, llegado el momento, abren puertas.
Y 2027 todavía está suficientemente lejos para negar todo. Pero también suficientemente cerca para comenzar a hablar con todos. Así de sencillo.
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