La gobernadora Graciela Domínguez Nava participó en una reunión encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, donde se establecieron mecan...
La gobernadora Graciela Domínguez Nava participó en una reunión encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, donde se establecieron mecanismos de coordinación para facilitar el desarrollo habitacional en diez municipios sinaloenses.
Ciudad de México.– Más de 56 mil viviendas están contempladas para Sinaloa dentro del Programa de Vivienda para el Bienestar del Gobierno Federal, una estrategia que busca ampliar el acceso a soluciones habitacionales para familias de diez municipios del estado durante el presente sexenio.
La gobernadora Graciela Domínguez Nava participó este miércoles en una reunión convocada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, en la que se revisaron los avances del programa nacional y se acordó fortalecer la coordinación entre autoridades federales, estatales y municipales para facilitar su ejecución.
Durante el encuentro, al que asistieron gobernadoras, gobernadores y presidentes municipales de distintas entidades del país, se planteó la necesidad de agilizar los procedimientos administrativos y reducir los obstáculos que puedan retrasar el desarrollo de los proyectos habitacionales.
De acuerdo con la información proporcionada por el Gobierno de Sinaloa, la meta nacional del programa contempla la construcción de un millón 800 mil viviendas durante el sexenio, de las cuales más de 56 mil corresponden a proyectos previstos para territorio sinaloense.
Los municipios considerados son Ahome, Guasave, Salvador Alvarado, Culiacán, Mazatlán, Navolato, Rosario, Choix, El Fuerte y Concordia, donde se pretende ampliar la oferta de vivienda para familias que requieren alternativas de acceso a una casa habitación.
La participación de estos diez municipios representa un componente importante para la distribución territorial del programa, debido a que contempla tanto centros urbanos de mayor población como localidades del norte, centro y sur del estado.
Uno de los principales acuerdos de la reunión fue reforzar la colaboración entre los tres órdenes de gobierno, particularmente en los procesos relacionados con la autorización y desarrollo de los conjuntos habitacionales.
La coordinación institucional será necesaria para atender aspectos como la disponibilidad de suelo, los permisos municipales y las condiciones de infraestructura que requieren los proyectos, aunque el comunicado no precisa compromisos específicos sobre estos rubros.
Tampoco se informó cuántas viviendas se construirán en cada municipio, cuáles serán los primeros desarrollos en iniciar obras ni el calendario previsto para su conclusión.
Asimismo, no se dieron a conocer los montos de inversión correspondientes a Sinaloa ni los criterios particulares mediante los cuales las familias podrán acceder a las viviendas proyectadas.
Estos elementos serán determinantes para evaluar el avance real del programa, especialmente en municipios donde la demanda de vivienda debe acompañarse de servicios públicos, movilidad y disponibilidad de infraestructura urbana.
La gobernadora Domínguez Nava reiteró la disposición de su administración para mantener la coordinación con el Gobierno Federal y los ayuntamientos involucrados, con el propósito de facilitar el cumplimiento de las metas establecidas.
El anuncio de más de 56 mil viviendas representa una proyección de alcance estatal, aunque su materialización dependerá de los procesos de planeación, autorización, financiamiento y construcción que se desarrollen durante los próximos años.
Para Sinaloa, el reto no será únicamente alcanzar el número de viviendas comprometidas, sino garantizar que los nuevos desarrollos cuenten con agua potable, drenaje, energía eléctrica, accesos y servicios que permitan a las familias habitarlos en condiciones adecuadas.
Porque una política de vivienda no se mide solamente por la cantidad de casas construidas, sino por la posibilidad real de convertirlas en hogares con servicios, seguridad y condiciones para una vida digna.
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