Entre Veredas Marco Antonio Lizárraga “Si algo he aprendido en la vida es a no perder el tiempo intentando cambiar el modo de ser del ...
Entre Veredas
Marco Antonio Lizárraga
“Si algo he
aprendido en la vida es a no perder el tiempo intentando cambiar el modo de ser
del prójimo”, Carmen Martín Gaite (1925-2000) Novelista española.
AFRENTA
La competencia
interna de Morena por la presidencia municipal de Mazatlán comienza a mostrar
sus primeras diferencias políticas. Carlos Escobar Sánchez, diputado local y
aspirante a la Coordinación Municipal de la Cuarta Transformación, ha colocado
sobre la mesa un tema que seguramente acompañará las definiciones de 2027: la
reelección.
Su postura
resulta interesante porque no desconoce el derecho de la alcaldesa Estrella
Palacios Domínguez a buscar un segundo periodo. Por el contrario, reconoce que las
reglas actuales permiten su participación. Sin embargo, sostiene que
personalmente no comparte la reelección y que coincide con la posición de la
presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Ahí aparece el
primer elemento de análisis. Escobar intenta construir una diferencia política
sin confrontar directamente a la presidenta municipal. Reconoce la legalidad de
su aspiración, pero al mismo tiempo plantea una posición distinta sobre la
permanencia consecutiva en los cargos públicos.
Es una
estrategia que le permite participar en la competencia interna sin convertir
necesariamente a Estrella Palacios en su adversaria política. Y eso tiene
importancia en un partido donde la unidad será indispensable después de la
selección de candidaturas.
Pero también
existe una precisión que no debe perderse: las disposiciones que impedirán la
reelección consecutiva a partir de 2030 no invalidan las posibilidades legales
de quienes pretendan competir en 2027. Por tanto, la aspiración de Palacios
Domínguez debe analizarse bajo las reglas vigentes.
Escobar también
ha señalado que, si los resultados internos no le favorecen, se sumará al
proyecto que encabece Morena. Esa declaración representa una señal positiva de
disciplina partidista, aunque su verdadero valor se conocerá cuando lleguen las
definiciones y los aspirantes deban aceptar los resultados.
Otro punto que
merece atención es su afirmación de encontrarse a la cabeza de las encuestas.
El legislador interpreta los cuestionamientos en su contra como una señal de competitividad,
pero sin estudios públicos que permitan conocer metodología, fechas y
resultados, esa posición debe mantenerse como una declaración del propio
aspirante.
Ahora bien, la
competencia por Mazatlán no se reduce a Carlos Escobar y Estrella Palacios. La
alcaldesa representa la opción de continuidad, con la ventaja de conocer
directamente la administración municipal y mantener presencia pública, aunque
también con la responsabilidad de responder por los resultados de su gobierno.
Édgar González Zataráin
aparece como otro de los perfiles relevantes. Su experiencia como expresidente
municipal le permite conocer el funcionamiento del Ayuntamiento, las demandas
de las colonias y las dificultades administrativas del puerto. Su desafío será
demostrar que conserva vigencia política y capacidad para construir un proyecto
competitivo.
Juan Carlos
Patrón Rosales también forma parte de los aspirantes que merecen atención. Su
trayectoria legislativa, sus relaciones políticas y los acercamientos que ha sostenido
fuera de Sinaloa lo colocan dentro de las negociaciones y movimientos que
comienzan a perfilarse. Sin embargo, cualquier respaldo externo deberá
traducirse en presencia territorial y aceptación ciudadana.
En ese grupo se
encuentra el propio Carlos Escobar, quien busca proyectar su trabajo
legislativo y sus relaciones con distintos sectores hacia una candidatura
municipal. Su principal reto será demostrar que su aspiración tiene una
propuesta de gobierno capaz de diferenciarse de las demás.
La lista de
participantes es todavía más amplia. También han hecho público su registro la
regidora Fabiola Torres Torres, el regidor Martín Ochoa López, la empresaria
María José Salazar Reyes, el diputado local Manuel de Jesús Guerrero Verdugo,
la diputada federal Olegaria Carrazco Macías, el exdirector de Obras Públicas
Juan de Dios Garay y Jesús Octavio Loaiza Torres.
La presencia de
tantos aspirantes confirma que Morena tendrá una definición compleja en
Mazatlán. No solamente por el número de participantes, sino por los distintos
intereses, trayectorias y grupos que convergen en el municipio.
Aquí aparece el
verdadero desafío para el partido: seleccionar un perfil competitivo sin
convertir el proceso en una confrontación que termine debilitando su
estructura. Las encuestas podrán ser un instrumento importante, pero la
aceptación de sus resultados dependerá también de la claridad de las reglas y
de la confianza que generen entre los participantes.
Para Carlos
Escobar, el debate sobre la reelección puede servir como punto de partida, pero
difícilmente será suficiente para construir una candidatura. La ciudadanía
espera respuestas sobre seguridad, servicios públicos, movilidad,
infraestructura y desarrollo económico.
Lo mismo aplica
para Estrella Palacios, Édgar González y Juan Carlos Patrón. Cada uno deberá
demostrar que su experiencia y trayectoria pueden convertirse en soluciones
para Mazatlán.
La competencia
interna apenas comienza y sería prematuro establecer un ganador. Lo positivo es
que la diversidad de perfiles puede enriquecer la discusión sobre el futuro del
municipio, siempre que prevalezcan las propuestas sobre las descalificaciones.
Porque la
verdadera disputa no debería centrarse únicamente en quién busca repetir, quién
quiere regresar o quién pretende llegar por primera vez a la presidencia
municipal.
La pregunta que
tendrá que responder Morena es quién reúne las mejores condiciones para
gobernar Mazatlán y, sobre todo, quién puede convencer a los ciudadanos de que
su proyecto representa una alternativa viable para el futuro del puerto.
SALIDA
Lo que hace unos
días adelantamos en Entre Veredas quedó confirmado por la propia gobernadora
Graciela Domínguez Nava: José Carlos Cárdenas Mellado dejó la Dirección General
del SATES, luego de presentar su renuncia la semana pasada.
El movimiento no
es menor. Se trata de un organismo estratégico para las finanzas públicas de
Sinaloa y su titularidad representa una posición de responsabilidad dentro de
la estructura estatal.
La mandataria
confirmó la salida, pero dejó abiertas dos interrogantes: las razones de la
renuncia y quién asumirá la dirección. Ambas serán importantes para entender si
se trata de un relevo estrictamente administrativo o de un ajuste con
implicaciones políticas.
Por ahora, el
hecho está confirmado. Y vale subrayarlo: Entre Veredas informó en tiempo y
forma sobre un movimiento que hoy reconoce oficialmente el Gobierno del Estado.
Porque en
política, tan importante como conocer quién llega es entender por qué se va
quien ocupaba una posición estratégica.
RESPUESTA
El conflicto
laboral entre el Ayuntamiento de Salvador Alvarado y sus trabajadores
sindicalizados representa un desafío administrativo y financiero para el
gobierno de Lupita López González, pero también una oportunidad para demostrar
que el diálogo puede abrir caminos de solución.
En este
escenario, la intervención del diputado local Ambrocio Chávez Chávez merece
atención. Su acercamiento con la dirigencia sindical y la presidenta municipal
refleja disposición para contribuir a una salida institucional, sin convertir
las diferencias laborales en una confrontación política.
La propuesta de
gestionar respaldo ante el Gobierno del Estado resulta pertinente,
particularmente cuando el conflicto involucra adeudos que, según los reportes,
ascienden a 3.18 millones de pesos. Sin embargo, cualquier apoyo deberá
acompañarse de compromisos financieros claros para evitar que las dificultades
vuelvan a presentarse.
También debe
reconocerse que Lupita López enfrenta la responsabilidad de encontrar soluciones
que permitan cumplir las obligaciones laborales sin comprometer la operación de
los servicios municipales. La coordinación con el Congreso y las autoridades
estatales puede contribuir a ese propósito.
Para Ambrocio
Chávez, el reto será transformar su disposición de apoyo en gestiones
concretas. Su papel como representante del distrito puede facilitar acuerdos,
aunque la solución corresponde principalmente a las autoridades municipales y a
la representación sindical.
Porque en
política, la capacidad de interlocución tiene valor, pero adquiere verdadero
sentido cuando se traduce en resultados. Y en Salvador Alvarado, lo importante
no será quién intervino primero, sino que los trabajadores reciban lo que les
corresponde y el Ayuntamiento recupere su estabilidad.
DESAFIO
La Universidad
Autónoma de Sinaloa enfrenta nuevamente un cierre de año complicado. El rector
Jesús Madueña Molina ha puesto sobre la mesa una necesidad financiera de mil
380 millones de pesos para cubrir aguinaldos y las dos quincenas de diciembre,
una cantidad que refleja la magnitud de los compromisos laborales de la
institución.
Hay un aspecto
que merece reconocerse: Madueña Molina asegura que las gestiones comenzaron
desde enero y que mantiene comunicación con las autoridades federales y estatales.
Su próxima reunión en Ciudad de México representa una oportunidad para
encontrar alternativas antes de que los tiempos administrativos se conviertan
en una presión para miles de trabajadores universitarios.
Sin embargo,
también existe una discusión de fondo. La UAS no puede depender indefinidamente
de negociaciones extraordinarias para cumplir obligaciones previsibles. Se
requiere una solución financiera que combine suficiencia presupuestal,
planeación, transparencia y responsabilidad administrativa.
La disposición
de la gobernadora Graciela Domínguez Nava para mantener el diálogo resulta
importante, aunque las limitaciones presupuestales del estado obligan a buscar
una respuesta principalmente desde la Federación.
El rector
enfrenta una prueba de gestión institucional. Conseguir los recursos será
fundamental, pero también lo será avanzar hacia un esquema que permita dar
certidumbre financiera a la universidad.
Porque el pago
oportuno de salarios y prestaciones no debe convertirse cada diciembre en una
incertidumbre. Es un derecho de los trabajadores y una responsabilidad que
merece soluciones de largo plazo.
PETICIÓN
El rector de la
Universidad Autónoma de Occidente, Pedro Flores Leal, ha colocado sobre la mesa
una discusión necesaria: la desigualdad en la distribución de los recursos
destinados a las universidades públicas. Su planteamiento de considerar el
presupuesto por estudiante como criterio de asignación tiene sustento en una
diferencia que merece atención.
Mientras algunas
instituciones reciben cerca de 120 mil pesos anuales por alumno y el promedio
nacional se ubica en 77 mil, la UAdeO dispone de aproximadamente 34 mil pesos.
Una brecha que obliga a revisar si las condiciones de financiamiento permiten
ofrecer oportunidades educativas equivalentes.
Hay un aspecto
positivo en la postura de Flores Leal: no solamente plantea la necesidad de
mayores recursos, sino un criterio medible para discutir su distribución. Sin
embargo, el presupuesto por alumno también debe analizarse junto con las
características, costos y necesidades académicas de cada universidad.
El desafío para
el rector será convertir este posicionamiento en acuerdos con las autoridades
federales y estatales, particularmente cuando la UAdeO enfrenta sus propias
dificultades financieras.
Porque ampliar
la cobertura educativa sin garantizar recursos suficientes puede comprometer la
calidad de la enseñanza. Y la equidad universitaria debe comenzar por ofrecer
condiciones dignas a quienes estudian, independientemente de la institución que
elijan.
REGISTRO
La diputada
local Rosario Sarabia Soto ha dado un paso importante en sus aspiraciones
políticas al formalizar su registro para participar en el proceso interno de
Morena por la coordinación municipal en El Rosario, con la mirada puesta en la
presidencia municipal de 2027.
Su decisión no
resulta sorpresiva. La legisladora ha venido desarrollando trabajo territorial
mediante recorridos y encuentros comunitarios, una estrategia que busca
fortalecer su presencia entre los ciudadanos y construir una base de respaldo
para la próxima contienda.
Hay un elemento
favorable en su posicionamiento: la cercanía con las comunidades,
particularmente en un municipio donde las demandas sociales requieren atención
permanente. Sin embargo, esa presencia deberá traducirse en propuestas
concretas sobre servicios públicos, infraestructura, desarrollo económico y
atención a las localidades rurales.
Sarabia también
enfrenta el desafío de convertir su trayectoria legislativa en una alternativa
de gobierno. El registro representa apenas el inicio de una competencia en la
que las encuestas, los acuerdos internos y la capacidad de construir consensos
tendrán un papel determinante.
Por ahora,
Rosario Sarabia confirma que quiere participar en la sucesión municipal. Su
verdadera prueba será demostrar que el respaldo que asegura encontrar en sus
recorridos puede convertirse en una opción competitiva.
Porque recorrer
el territorio permite conocer sus necesidades, pero gobernarlo exige tener
respuestas para resolverlas.
marcoantoniolizarraga@entreveredas.com.mx
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