La Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa confirmó el aseguramiento de ocho armas largas, ocho cortas, presuntas drogas, 19 radios trans...
La Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa confirmó el aseguramiento de ocho armas largas, ocho cortas, presuntas drogas, 19 radios transmisores y 11 teléfonos celulares durante una revisión encabezada por fuerzas estatales y federales.
Culiacán, Sinaloa.– La Secretaría de Seguridad Pública del Estado confirmó el aseguramiento de 16 armas de fuego, una granada antidisturbios, presuntas drogas y equipos de comunicación durante un operativo realizado la noche del martes 20 de octubre en el Centro Penitenciario de Aguaruto, en Culiacán, un hallazgo que vuelve a generar cuestionamientos sobre los controles de seguridad al interior de las instalaciones penitenciarias.
Mediante un comunicado difundido este miércoles, la dependencia estatal precisó que el armamento localizado corresponde a ocho armas largas y ocho armas cortas, además de cargadores de diferentes calibres y cartuchos.
Entre los objetos asegurados también se encuentran 19 radios transmisores, siete cargadores para estos equipos y 11 teléfonos celulares, dispositivos cuya presencia dentro del centro penitenciario representa otro de los aspectos que deberán ser investigados por las autoridades.
La revisión permitió localizar además dosis de sustancias con características de cocaína y mariguana, así como bebidas alcohólicas y cajetillas de cigarros, artículos cuya posesión se encuentra restringida o prohibida dentro de las instalaciones penitenciarias.
El despliegue fue realizado por elementos del Grupo de Operaciones Especiales Sinaloa (GOES), la Policía Estatal Preventiva, la Guardia Nacional y personal de custodia penitenciaria.
También participaron integrantes de la Compañía de Revisión a Penales de la Guardia Nacional, mientras que elementos del Ejército Mexicano y de la propia corporación federal brindaron seguridad en el perímetro del establecimiento.
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública, las acciones se desarrollaron sin incidentes y bajo procedimientos de respeto a los derechos humanos de las personas privadas de la libertad.
Sin embargo, el resultado del operativo pone nuevamente bajo atención las condiciones de vigilancia y control dentro del penal de Aguaruto, particularmente por la cantidad de armas y equipos de comunicación encontrados.
La dependencia no precisó en qué áreas fueron localizados los objetos, cuánto tiempo permanecieron dentro de las instalaciones ni si se identificó a personas responsables de su posesión o ingreso.
Tampoco se informó sobre detenciones de internos o personal penitenciario relacionadas con estos aseguramientos.
Las armas, la granada antidisturbios y los demás objetos ilícitos quedaron a disposición del Ministerio Público Federal de la Fiscalía General de la República, que deberá integrar la carpeta de investigación correspondiente.
Uno de los principales aspectos por esclarecer será la forma en que ingresaron las armas y los equipos de comunicación a un establecimiento sujeto a controles de acceso y vigilancia permanente.
La presencia de 19 radios transmisores y 11 teléfonos celulares también plantea interrogantes sobre la posibilidad de mantener comunicaciones no autorizadas desde el interior del penal, aunque hasta el momento no se ha establecido públicamente el uso que se daba a estos dispositivos.
El aseguramiento ocurre en un contexto de preocupación por la seguridad penitenciaria en Sinaloa, después de los hechos violentos registrados durante octubre en el penal de El Castillo, en Mazatlán.
Aunque la Secretaría de Seguridad Pública señaló que estas revisiones forman parte de las acciones para mantener el orden y fortalecer la seguridad, los resultados evidencian la necesidad de investigar los mecanismos que permitieron la presencia de armamento y objetos prohibidos dentro de Aguaruto.
La revisión permitió retirar de circulación interna 16 armas de fuego y diversos artículos restringidos, pero el esclarecimiento de su procedencia será fundamental para determinar responsabilidades.
Porque encontrar un arsenal dentro de una prisión no solamente revela la existencia de objetos prohibidos: también obliga a explicar cómo lograron ingresar y permanecer en un espacio cuya seguridad corresponde directamente al Estado.
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