Los objetos fueron localizados entre mercancías de exportación en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México; el INAH confirmó que f...
Los objetos fueron localizados entre mercancías de exportación en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México; el INAH confirmó que forman parte del patrimonio cultural de la nación y están protegidos por la legislación federal.
Ciudad de México.– Seis monumentos arqueológicos que eran enviados desde Veracruz con destino a Gran Bretaña fueron detectados por autoridades federales durante una inspección de mercancías de exportación en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), lo que permitió impedir, por el momento, su salida del territorio nacional.
El hallazgo fue realizado por elementos de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), en coordinación con personal de la Secretaría de Marina y de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, como parte de las acciones de vigilancia sobre los envíos internacionales.
De acuerdo con la información oficial, las seis piezas se encontraban entre mercancías de exportación transportadas mediante Correos de México, cuyo origen fue identificado en el estado de Veracruz y cuyo destino final era Gran Bretaña.
Tras detectar los objetos, las autoridades solicitaron la intervención del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), organismo encargado de determinar su naturaleza y valor arqueológico.
Mediante un dictamen especializado, el INAH estableció que los seis bienes corresponden a monumentos arqueológicos que forman parte del patrimonio cultural de México, por lo que se encuentran protegidos por la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos.
Esta legislación reconoce el carácter inalienable e imprescriptible de los monumentos arqueológicos, lo que significa que no pueden ser objeto de apropiación privada ni perder su condición jurídica de bienes protegidos por el paso del tiempo.
Una vez confirmada su naturaleza, las piezas quedaron bajo resguardo de Correos de México, específicamente en el área de Trámites Especiales, mientras se espera la intervención de la Fiscalía General de la República (FGR).
La dependencia federal deberá realizar el aseguramiento correspondiente y desarrollar las diligencias necesarias para determinar la situación jurídica de los objetos y establecer si existen posibles responsabilidades relacionadas con su envío al extranjero.
Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre personas detenidas, la identidad de quienes realizaron el envío ni las características históricas de las piezas recuperadas.
Tampoco se ha precisado a qué cultura prehispánica pertenecen, su antigüedad o el sitio arqueológico del que podrían proceder, información que requeriría estudios adicionales.
El hallazgo ocurre en el marco de las acciones de vigilancia implementadas en las aduanas mexicanas para detectar mercancías cuya exportación se encuentra restringida o prohibida, particularmente bienes considerados parte del patrimonio histórico y cultural del país.
La ANAM señaló que estas revisiones se realizan mediante herramientas tecnológicas y mecanismos de coordinación entre las instituciones federales encargadas de la seguridad y el control aduanero.
La intervención de las autoridades evitó que las seis piezas continuaran su traslado internacional, aunque será la investigación federal la que determine las circunstancias del envío y las posibles responsabilidades.
Más allá de su eventual valor comercial, los objetos arqueológicos representan testimonios de la historia de México cuya protección corresponde al Estado. Su identificación antes de salir del país constituye un paso importante para evitar la pérdida de bienes culturales que forman parte de la memoria histórica nacional.
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