Jorge Godoy López atribuyó a Carlos Acevedo, alias “El Pato”, la presunta ejecución del conductor y señaló como posible móvil una deuda rela...
Jorge Godoy López atribuyó a Carlos Acevedo, alias “El Pato”, la presunta ejecución del conductor y señaló como posible móvil una deuda relacionada con 4 millones de dólares; sus declaraciones constituyen una nueva versión pública y no una conclusión judicial.
Ciudad de México.— A 27 años del asesinato del conductor Francisco “Paco” Stanley, ocurrido el 7 de junio de 1999 en la Ciudad de México, un nuevo testimonio volvió a colocar bajo los reflectores uno de los crímenes más mediáticos del país.
Jorge Godoy López, presentado como testigo protegido de la DEA en investigaciones relacionadas con el caso del agente Enrique “Kiki” Camarena, aseguró públicamente que Carlos Acevedo, alias “El Pato”, habría sido quien disparó contra Stanley.
Durante una conferencia de prensa en la que estuvo acompañado por la abogada Estefanía Ávila, Godoy sostuvo además que detrás del homicidio habría existido una deuda relacionada con 4 millones de dólares presuntamente entregados para operaciones de lavado de dinero.
Se trata, hasta ahora, de afirmaciones realizadas públicamente por Godoy López y no de hechos establecidos mediante una sentencia judicial.
Señala a “El Azul” como presunto autor de la orden
La versión adquiere otra dimensión porque Godoy López también relaciona el homicidio con Juan José Esparragoza Moreno, “El Azul”, uno de los personajes históricos del narcotráfico mexicano.
De acuerdo con el relato presentado alrededor de la docuserie Testigos: la verdad tiene voz, “El Azul” habría ordenado el asesinato como consecuencia del conflicto relacionado con ese dinero.
Godoy López aseguró que la instrucción habría sido ejecutada por Carlos Acevedo.
La nueva hipótesis vuelve a colocar el móvil del asesinato en el terreno del narcotráfico y las operaciones financieras, aunque las afirmaciones requieren ser diferenciadas de las conclusiones alcanzadas formalmente por las autoridades.
Un crimen que marcó a la televisión mexicana
Paco Stanley fue asesinado la mañana del 7 de junio de 1999, después de salir del restaurante El Charco de las Ranas, en la Ciudad de México.
El ataque ocurrió en plena luz del día y provocó una enorme conmoción nacional debido a la popularidad que entonces tenía el conductor.
Las investigaciones posteriores derivaron, entre otras cosas, en las detenciones de Mario Bezares y Paola Durante, quienes fueron señalados en su momento dentro de la investigación y permanecieron privados de su libertad antes de ser absueltos.
Precisamente uno de los planteamientos alrededor de la nueva producción documental es revisar aquellos señalamientos y las distintas hipótesis que durante más de dos décadas han acompañado el expediente.
Godoy asegura que permaneció fuera de México durante más de 20 años
Godoy López afirmó que su condición como testigo protegido le impidió regresar a México durante más de dos décadas y que solamente recientemente pudo volver al país.
Su aparición pública coincide con el lanzamiento de la docuserie Testigos: la verdad tiene voz, donde se recupera su relato sobre el caso Stanley y otros acontecimientos.
Sin embargo, la aparición de un nuevo testimonio no modifica por sí misma las determinaciones judiciales existentes ni permite establecer responsabilidades penales.
A 27 años del ataque, el asesinato de Paco Stanley continúa generando versiones, investigaciones periodísticas y producciones audiovisuales que intentan responder una pregunta que marcó a México desde aquel 7 de junio de 1999:
¿quién ordenó realmente matar a Paco Stanley y por qué?
El nuevo testimonio coloca nombres y un supuesto móvil sobre la mesa.
Ahora correspondería a las autoridades determinar si esas afirmaciones contienen elementos susceptibles de ser investigados y, principalmente, si pueden ser corroborados con pruebas.
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