El ejemplar llegó al Gran Acuario Mazatlán Mar de Cortés después de un decomiso con las plumas de las alas y la cola cortadas; tras recibir...
El ejemplar llegó al Gran Acuario Mazatlán Mar de Cortés después de un decomiso con las plumas de las alas y la cola cortadas; tras recibir atención especializada, comenzará un proceso para aprender a volar
Mazatlán, Sinaloa.— Mango tiene poco más de un año de edad y todavía deberá aprender algo que para cualquier tucán debería ser natural: volar.
El tucán pico de canoa (Ramphastos sulfuratus) llegó al Gran Acuario Mazatlán Mar de Cortés junto con otros cinco ejemplares provenientes de un decomiso, luego de haber sufrido una intervención que le impidió desarrollar con normalidad una de sus principales capacidades.
A Mango le cortaron las plumas de las alas y de la cola, una práctica que limita el vuelo de estas aves y que evidencia las consecuencias que el manejo inadecuado y el tráfico de fauna silvestre pueden ocasionar en los animales.
Ahora, después de recibir atención especializada en el Hospital de Fauna, el ejemplar presenta condiciones favorables y se prepara para comenzar una nueva etapa de su recuperación.
Mango tendrá que aprender a volar
El proceso no termina con recuperar las condiciones físicas del ave. El siguiente desafío será que Mango desarrolle progresivamente las habilidades necesarias para desplazarse mediante el vuelo.
Su historia forma parte del trabajo realizado por especialistas del Hospital de Fauna del Gran Acuario, donde durante lo que va de 2026 han sido atendidos más de 385 ejemplares de distintas especies.
Los animales reciben valoración médica, cuidados veterinarios y seguimiento dependiendo de sus condiciones y necesidades particulares.
En el caso de Mango, la recuperación de sus plumas permitirá avanzar hacia un proceso de adaptación que tendrá como objetivo desarrollar nuevamente su capacidad de vuelo.
Una especie amenazada en México
El tucán pico de canoa destaca por su característico pico multicolor y habita principalmente en zonas tropicales.
En México tiene presencia en regiones como la Huasteca Potosina, el Istmo de Tehuantepec y la Península de Yucatán.
Además de su atractivo visual, desempeña una función importante dentro de los ecosistemas. Se trata de una especie omnívora que participa en la dispersión de semillas, contribuyendo de esta manera a la regeneración natural de las selvas.
Sin embargo, enfrenta diferentes amenazas relacionadas con las actividades humanas.
El tucán pico de canoa se encuentra incluido en la NOM-059-SEMARNAT-2010 bajo la categoría de Amenazada, debido a factores como la pérdida y fragmentación de su hábitat.
La transformación del uso de suelo, actividades agropecuarias, explotación forestal, crecimiento de asentamientos humanos y apertura de caminos se encuentran entre las presiones que enfrenta la especie.
A ello se agrega el tráfico y manejo ilegal de fauna silvestre, problemática de la que casos como el de Mango permiten dimensionar algunas de sus consecuencias.
Una segunda oportunidad para Mango
La recuperación del joven tucán representa también una oportunidad para generar conciencia sobre la conservación y el respeto hacia las especies silvestres.
Después de llegar sin posibilidad de volar, Mango permanece bajo atención especializada y comienza un proceso que busca devolverle parte de las capacidades naturales que perdió por intervención humana.
Actualmente puede ser conocido por los visitantes en el Santuario Tucán del Gran Acuario Mazatlán, mientras continúa avanzando en su recuperación.
Su siguiente desafío será quizá el más importante desde que llegó al puerto: extender nuevamente sus alas y aprender a volar.
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