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El secretario de Obras Públicas de Sinaloa, José Manuel Acosta Bernal, informó que el fuerte oleaje impide realizar los estudios técnicos necesarios para definir la rehabilitación. Mientras tanto, autoridades trabajan en la contención de los daños y preparan un plan para mantener actividades turísticas con medidas de seguridad.
Mazatlán, Sinaloa.– La reparación definitiva de los socavones registrados en el malecón de Mazatlán podría no concluir durante 2026, debido a que las condiciones del mar todavía impiden realizar los estudios técnicos necesarios para determinar el alcance de los daños y establecer el proyecto de rehabilitación.
El secretario de Obras Públicas del Estado, José Manuel Acosta Bernal, informó que actualmente se realizan trabajos de contención para evitar que continúe el deterioro de la estructura, particularmente en una zona afectada por aproximadamente 100 metros de socavamiento.
Explicó que las autoridades estatales y municipales mantienen reuniones con ingenieros, arquitectos, urbanistas y especialistas en infraestructura para analizar las alternativas que permitan reforzar el malecón y reducir su vulnerabilidad ante los fenómenos marítimos.
Aunque ya se cuenta con estudios topográficos, todavía están pendientes los análisis de mecánica de suelos, comportamiento de mareas y condiciones del terreno en las áreas cercanas a la costa.
El funcionario señaló que estos trabajos requieren condiciones marítimas más favorables, pues el fuerte oleaje representa un obstáculo para realizar las evaluaciones con la precisión necesaria.
“Tenemos la instrucción de la gobernadora de resolverlo, de apoyar al Ayuntamiento a resolverlo, pero en este momento no podemos pasar a mayores más que lo que ahorita se está haciendo”, expresó.
Acosta Bernal indicó que la prioridad inmediata es detener el avance del socavamiento y evitar que los daños se extiendan hacia otras secciones de la infraestructura.
Señaló que las acciones de contención comienzan a mostrar resultados, aunque reconoció que existen puntos cercanos a las áreas afectadas que presentan condiciones de sensibilidad estructural.
Por ello, insistió en que cualquier intervención definitiva deberá sustentarse en estudios especializados que permitan identificar las causas del deterioro y determinar las soluciones de ingeniería más adecuadas.
Durante las mesas de trabajo, los especialistas han coincidido en la necesidad de fortalecer la estructura del malecón frente a los cambios en las condiciones climáticas y oceanográficas que enfrenta el puerto.
El secretario explicó que se están recopilando propuestas técnicas para que el Ayuntamiento pueda integrar un proyecto de rehabilitación que considere tanto la reparación de los daños actuales como la prevención de afectaciones futuras.
Sin embargo, reconoció que existe la posibilidad de que los trabajos definitivos no queden concluidos antes de terminar el año, debido a los estudios pendientes y a la complejidad de la intervención.
Ante este escenario, las autoridades preparan un plan de contingencia que permita mantener el uso de las áreas seguras del malecón y desarrollar los eventos programados, sin comprometer la integridad de peatones y visitantes.
Acosta Bernal consideró que, por la extensión total del paseo costero, las afectaciones se encuentran concentradas en zonas específicas, aunque aclaró que deberán mantenerse las restricciones necesarias en los puntos donde exista riesgo.
Explicó que Protección Civil Municipal y Estatal participarán en la evaluación de las condiciones de seguridad, particularmente ante el incremento de visitantes que se espera durante los próximos meses.
El funcionario también abordó las afectaciones registradas en las playas de Mazatlán por el fenómeno de mar de fondo, que ha provocado modificaciones en la franja de arena y daños en distintos puntos de la zona costera.
Señaló que este comportamiento marítimo es cíclico y que, cuando disminuya su intensidad, será posible evaluar las condiciones de las playas y definir las acciones necesarias para su rehabilitación.
No obstante, reconoció que todavía no existe certeza sobre la cantidad de superficie de playa que permanecerá disponible después de que se estabilicen las condiciones del mar.
“Estamos convencidos que el fenómeno no va a evitar que volvamos a tener playas. Lo que no estamos seguros es qué tanta playa”, manifestó.
La situación del malecón representa un desafío para las autoridades debido a su importancia como infraestructura urbana, espacio de recreación y uno de los principales atractivos turísticos de Mazatlán.
Por ahora, la estrategia gubernamental se concentra en contener los socavones, proteger las áreas vulnerables y esperar condiciones marítimas que permitan realizar los estudios definitivos.
La recuperación integral del paseo costero dependerá de los resultados técnicos, los recursos disponibles y la ejecución de un proyecto que no solamente repare los daños visibles, sino que fortalezca la infraestructura frente a futuros episodios de oleaje intenso.
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