Entre Veredas Marco Antonio Lizárraga “La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía”, Proverbio ára...
Entre Veredas
Marco Antonio Lizárraga
“La primera vez
que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía”, Proverbio
árabe
PERFIL
Culiacán
necesita algo más que una candidatura competitiva. Necesita experiencia,
sensibilidad social, carácter y una visión de gobierno capaz de enfrentar los
problemas que durante años han limitado el desarrollo de la capital sinaloense.
En ese
escenario, María Teresa Guerra Ochoa reúne cualidades que la colocan como uno
de los perfiles más sólidos de Morena rumbo a la elección municipal de 2027.
Tere Guerra no
es una figura improvisada ni producto de una coyuntura electoral. Su
trayectoria se ha construido durante décadas desde la defensa de los derechos
humanos, las causas de las mujeres, la academia y el servicio público.
Es una mujer de
lucha, acostumbrada a defender sus convicciones y a participar en espacios
donde las decisiones requieren preparación, firmeza y capacidad de negociación.
Su paso por la
Secretaría de las Mujeres de Sinaloa, su experiencia legislativa y su
responsabilidad al frente de la Junta de Coordinación Política del Congreso del
Estado le han permitido conocer tanto las necesidades sociales como el
funcionamiento de las instituciones.
Esa combinación
representa una fortaleza para una ciudad que requiere decisiones responsables y
soluciones de fondo.
Pero su capital
político no se limita a los cargos desempeñados. Tere Guerra ha construido
vínculos con organizaciones sociales, sectores académicos, colectivos
ciudadanos y mujeres que reconocen su trabajo.
Existe una base
de simpatías y reconocimiento que puede convertirse en respaldo electoral,
aunque su verdadera dimensión deberá medirse en el proceso interno y, llegado
el momento, en las urnas.
Culiacán
atraviesa circunstancias que demandan mucho más que discursos. La inseguridad,
el deterioro de los servicios públicos, los problemas de infraestructura y la
necesidad de recuperar la confianza ciudadana exigen un liderazgo con
conocimiento, sensibilidad y determinación.
Tere Guerra
tiene antecedentes que permiten considerarla preparada para asumir ese desafío.
Además, su
condición de mujer representa algo más que una cuestión de género. Su historia
personal y profesional habla de perseverancia, de abrir espacios y de defender
causas incluso cuando hacerlo implica enfrentar resistencias. Esa experiencia
puede aportar una perspectiva importante a la conducción del municipio.
Por supuesto, la
candidatura de Morena todavía deberá definirse y existen otros aspirantes con
legítimas posibilidades.
El respaldo
ciudadano no puede darse por descontado ni sustituirse con reconocimientos
públicos. Pero la trayectoria de Tere Guerra ofrece argumentos suficientes para
colocarla entre las opciones que merecen una evaluación seria.
La capital
sinaloense necesita recuperar su capacidad de respuesta, fortalecer sus
instituciones y reconstruir la confianza entre gobierno y sociedad. Para ello,
la experiencia debe acompañarse de cercanía, resultados y una visión clara de
futuro.
Tere Guerra
tiene trayectoria, preparación, carácter y una historia de lucha que la
respaldan. Ahora tiene frente a sí la oportunidad de demostrar que esas
cualidades pueden traducirse en un proyecto de gobierno para Culiacán.
Porque la
capital no necesita solamente a alguien que quiera gobernarla. Necesita a
alguien que conozca sus problemas, tenga la capacidad de enfrentarlos y
comprenda que el poder público debe estar al servicio de la gente.
Y en esa
discusión, Tere Guerra tiene mucho que aportar.
LABOR
Gobernar
Culiacán en las circunstancias actuales exige algo más que administrar
servicios públicos. Requiere sensibilidad social, capacidad de coordinación y
una visión que permita atender las causas de la violencia. En ese terreno, la
presidenta municipal Ana Miriam Ramos Villarreal comienza a mostrar una línea
de trabajo que merece reconocerse.
El
posicionamiento de Culiacán como primer lugar nacional en jóvenes atendidos
mediante el programa Las y Los Jóvenes Unen al Barrio, de acuerdo con información
del Ayuntamiento, representa un avance relevante en la participación municipal
dentro de las estrategias federales de prevención de la violencia.
No es un asunto
menor. En una ciudad donde la inseguridad ha golpeado la vida cotidiana,
recuperar los espacios públicos, acercar oportunidades a las juventudes y
fortalecer el tejido social constituye una tarea tan necesaria como compleja.
La alcaldesa ha
entendido la importancia de mantener comunicación con el Gobierno federal y
aprovechar los mecanismos de coordinación institucional. Su participación en la
reunión convocada por la Secretaría de Gobernación refleja una disposición para
insertar las necesidades de Culiacán en una estrategia más amplia de
construcción de paz.
También resulta
positivo que estas acciones se acompañen de actividades culturales, educativas,
deportivas y jornadas comunitarias. La prevención no puede limitarse a
discursos: necesita presencia en las colonias, atención permanente y
alternativas reales para quienes enfrentan condiciones de vulnerabilidad.
Por supuesto,
ocupar el primer lugar en jóvenes atendidos no significa automáticamente haber
reducido la violencia. Todavía será necesario conocer las cifras de
beneficiarios, los resultados del programa y su impacto en las comunidades. Esa
evaluación permitirá distinguir entre cobertura institucional y transformación
social.
Sin embargo, hay
un mérito que debe reconocerse: colocar a las juventudes dentro de las
prioridades municipales y fortalecer la coordinación con las instituciones
federales es una decisión que apunta en la dirección correcta.
Ana Miriam Ramos
tiene frente a sí una responsabilidad enorme. Culiacán necesita recuperar
tranquilidad, confianza y oportunidades, pero también requiere autoridades que
comprendan que la paz se construye desde las comunidades y no únicamente desde
las instituciones de seguridad.
Su gestión será
evaluada por los resultados que consiga sostener. Por ahora, el trabajo de
atención juvenil representa una señal positiva que merece seguimiento y
reconocimiento.
Porque una
ciudad no comienza a recuperar su futuro solamente cuando disminuyen sus
problemas, sino también cuando sus autoridades trabajan para evitar que las
nuevas generaciones los hereden.
RESPALDO
En política,
reconocer las decisiones que benefician directamente a la ciudadanía también es
una forma de ejercer responsabilidad. Así lo entendió el dirigente estatal del
Partido Verde, Ricardo Madrid Pérez, al respaldar la ampliación del subsidio a
las tarifas eléctricas en Sinaloa, que a partir de 2027 incluirá el mes de
abril.
La medida
representa un alivio para miles de familias que enfrentan elevados consumos de
electricidad debido a las condiciones climáticas del estado. La aportación
federal adicional, estimada en más de 500 millones de pesos, refleja la
importancia económica de esta decisión.
Madrid Pérez
reconoció tanto la disposición de la presidenta Claudia Sheinbaum como las
gestiones de la gobernadora Graciela Domínguez Nava, manteniendo una postura de
coordinación institucional que fortalece la relación política del Verde con los
gobiernos federal y estatal.
El
posicionamiento también tiene una lectura política: el PVEM busca consolidarse
como un aliado que acompaña decisiones con beneficios concretos para la
población, particularmente en un tema tan sensible como la economía familiar.
El verdadero
alcance del subsidio dependerá de su aplicación efectiva y de que los usuarios
reciban el beneficio anunciado.
Porque más allá
de los reconocimientos partidistas, lo importante será que la ampliación del
apoyo se refleje en los recibos de electricidad de los sinaloenses.
RENUNCIA
Pese a que ya se
esperaba, ayer cayó la sorpresa. Renunció José Carlos Cárdenas Mellado a la
Dirección General del SATES.
Esto representa
un movimiento importante dentro de la estructura administrativa del Gobierno de
Sinaloa. No se trata de una dependencia menor, sino del organismo responsable
de una parte fundamental de la recaudación y administración tributaria estatal.
Cárdenas Mellado
había asumido el cargo en agosto de 2024, por lo que su separación abre una
nueva etapa en un área estratégica para las finanzas públicas. Más allá de las
razones de su salida, que deberán esclarecerse, el relevo adquiere relevancia
por el momento político y administrativo que atraviesa la entidad.
Ahora la
atención estará puesta en quién asumirá la dirección del organismo y qué
señales enviará el nombramiento sobre el rumbo de la política hacendaria
estatal.
Porque en el
ejercicio del poder, los cambios de funcionarios no solamente modifican
organigramas; también permiten identificar prioridades, decisiones y nuevos
equilibrios dentro de una administración.
Ya veremos si
este lunes ya hay un perfil adecuado para que la gobernadora Graciela Domínguez
Nava le tome protesta.
marcoantoniolizarraga@entreveredas.com.mx
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