El menor sufrió una herida detrás de una oreja y lesiones en una mano; después de recibir los primeros auxilios, su familia decidió traslada...
El menor sufrió una herida detrás de una oreja y lesiones en una mano; después de recibir los primeros auxilios, su familia decidió trasladarlo a otra institución médica
Guasave, Sinaloa.- Un niño de apenas 8 años resultó con heridas de consideración luego de que un artefacto explosivo de los conocidos como “tumba casas” detonara muy cerca de su cuerpo cuando presuntamente manipulaba pólvora en la colonia 24 de Febrero, en Guasave.
Tras el accidente, familiares del menor decidieron trasladarlo por sus propios medios hasta la base central de Cruz Roja, donde paramédicos le brindaron los primeros auxilios y realizaron una valoración inicial de las lesiones ocasionadas por la explosión.
Explosión le provoca lesiones en la cabeza y una mano
Entre las heridas que presentaba el niño se reportó una lesión abierta de aproximadamente siete centímetros detrás de una oreja, además de quemaduras y un hematoma considerable en una de sus manos.
Aunque inicialmente no se reportó pérdida de dedos ni una herida abierta en la extremidad, la fuerza de la detonación provocó lesiones que requerían una valoración médica especializada para determinar su gravedad y descartar posibles daños adicionales.
Por tratarse de un menor de edad y ante las características de las heridas, se recomendó su traslado al Hospital General para realizar estudios y descartar afectaciones óseas o auditivas.
Sin embargo, posteriormente el director del Hospital General IMSS-Bienestar de Guasave informó que el niño no ingresó a hospitalización en esa institución.
De acuerdo con la información disponible, después de recibir los primeros auxilios la familia habría decidido trasladarlo por sus propios medios a otra unidad médica o institución privada.
El accidente también encendió nuevamente la preocupación por la disponibilidad y posible venta irregular de artefactos elaborados con pólvora en colonias de Guasave, particularmente fuera de la temporada decembrina, cuando tradicionalmente se intensifican los operativos para evitar su comercialización.
El caso ocurrió en pleno agosto y fuera del periodo del operativo Guadalupe-Reyes, por lo que pone nuevamente sobre la mesa los riesgos que representa que este tipo de artefactos explosivos puedan llegar a manos de menores.
Las autoridades deberán determinar las circunstancias en las que el niño tuvo acceso al denominado “tumba casas” y establecer cómo ocurrió exactamente la explosión.
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