Socióloga, activista, legisladora y exsecretaria de Educación, la rosarense construyó durante más de dos décadas una carrera dentro de la iz...
Socióloga, activista, legisladora y exsecretaria de Educación, la rosarense construyó durante más de dos décadas una carrera dentro de la izquierda sinaloense. Este 25 de agosto asumió como gobernadora interina en uno de los momentos más complejos para la entidad.
Culiacán, Sinaloa.— La trayectoria de Graciela Domínguez Nava no comenzó en los grandes cargos de gobierno. Antes de llegar al Congreso, dirigir una secretaría estatal o alcanzar la gubernatura, su nombre estuvo relacionado con movimientos sociales, organizaciones de izquierda y causas vinculadas con pescadores, familias afectadas por créditos de vivienda y comunidades desplazadas.
Nació el 18 de febrero de 1976 en El Rosario, Sinaloa, en una familia vinculada con la actividad pesquera y con raíces en Chametla. Estudió la Licenciatura en Sociología en la Universidad Autónoma de Sinaloa, donde también participó como consejera estudiantil. Posteriormente fue docente y subdirectora de Vinculación de la Universidad Tecnológica de Escuinapa.
Esa formación académica coincidió con una temprana participación en movimientos sociales. Domínguez Nava estuvo involucrada en causas del sector pesquero, la defensa del patrimonio de derechohabientes del Infonavit y, particularmente, en la lucha de las familias desplazadas por la construcción de la presa Picachos.
La experiencia de Picachos se convirtió incluso en materia de reflexión escrita. Es autora del libro Picachos: Los Caminos del Desarraigo y la Resistencia, relacionado con el conflicto social provocado por el desplazamiento de comunidades debido a la construcción de la presa.
Sus primeros pasos en la izquierda
Su carrera partidista comenzó en 1999 en el Partido de la Revolución Democrática (PRD).
Durante aproximadamente 14 años ocupó distintas responsabilidades dentro de ese partido: fue consejera estatal, integrante de los comités municipal y estatal, delegada nacional y candidata suplente al Senado. Entre 2004 y 2007 coordinó Comunicación y Vinculación Social de la fracción parlamentaria del PRD en el Congreso de Sinaloa.
En 2007 llegó por primera vez al Congreso del Estado de Sinaloa, como diputada de representación proporcional de la LIX Legislatura.
No fue solamente integrante de la bancada perredista. Durante ese periodo asumió su coordinación parlamentaria, una responsabilidad que comenzó a colocarla dentro de las figuras políticas de la izquierda sinaloense.
Después de aquella etapa legislativa regresó a una de las causas sociales que había acompañado. En 2011 fue nombrada jefa de la Unidad de Atención a los Afectados de la Presa Picachos, dentro del Ayuntamiento de Mazatlán.
Del PRD a Morena
El siguiente cambio importante llegó en 2013.
Domínguez Nava terminó su militancia en el PRD y se incorporó a Morena, cuando el movimiento todavía transitaba hacia su consolidación como partido político nacional.
Cinco años después volvió al Congreso sinaloense.
En las elecciones de 2018 obtuvo una diputación local de representación proporcional para integrar la LXIII Legislatura, pero ahora bajo las siglas de Morena.
Ahí alcanzó algunas de las responsabilidades políticas más relevantes de su trayectoria: fue coordinadora del Grupo Parlamentario de Morena, presidenta de la Junta de Coordinación Política y presidenta de la Comisión de Fiscalización.
Desde la presidencia de la Jucopo encabezó el Congreso en una etapa marcada por el crecimiento político de Morena. Al separarse de esa responsabilidad en 2021, defendió como principios de su gestión el diálogo entre las diferentes fuerzas políticas, el respeto a las minorías y la división de poderes.
De legisladora a secretaria de Educación
El triunfo de Rubén Rocha Moya en 2021 abrió otra etapa para Domínguez Nava.
El 1 de noviembre de 2021 asumió como secretaria de Educación Pública y Cultura de Sinaloa, responsabilidad que desempeñó hasta febrero de 2024.
Su paso por la SEPyC coincidió con el regreso progresivo a las aulas después de la pandemia de Covid-19, la rehabilitación de planteles y la implementación en Sinaloa del modelo de la Nueva Escuela Mexicana. También enfrentó conflictos y protestas del sector magisterial.
En febrero de 2024 dejó la Secretaría para buscar una diputación federal.
Morena y sus aliados la postularon por el Distrito 1 de Sinaloa, con cabecera en Mazatlán, y obtuvo el triunfo con 71.24 por ciento de los votos.
En la Cámara de Diputados formó parte de la LXVI Legislatura. Fue secretaria de la Comisión de Transparencia y Anticorrupción e integrante de las comisiones de Educación y Pesca.
El 17 de junio de 2026 solicitó licencia indefinida como diputada federal.
La gubernatura en una coyuntura extraordinaria
Su trayectoria dio un giro definitivo este 25 de agosto de 2026.
El Congreso del Estado la eligió gobernadora interina de Sinaloa con 31 votos, para hacerse cargo del Poder Ejecutivo durante los aproximadamente 14 meses restantes del periodo constitucional, después de la salida de Rubén Rocha Moya.
Domínguez Nava llega así a la gubernatura después de haber pasado por prácticamente todos los espacios centrales de la política sinaloense: activismo social, estructura partidista, Congreso local, administración estatal y Cámara de Diputados.
Pero llega también bajo circunstancias muy distintas a las de una transición ordinaria.
Sinaloa enfrenta una prolongada crisis de seguridad, desapariciones, desplazamiento de familias y una profunda exigencia social de recuperar tranquilidad y confianza en las instituciones. En su mensaje después de rendir protesta, la propia gobernadora reconoció ese escenario y planteó como prioridad alcanzar una paz que pueda sentirse en las calles, comunidades, escuelas, negocios, caminos y hogares.
Su llegada al Ejecutivo representa, además, un punto culminante para una mujer que comenzó su carrera acompañando movimientos sociales y que durante más de dos décadas transitó por diferentes responsabilidades dentro de la izquierda sinaloense.
Ahora la dimensión de la responsabilidad es otra.
Graciela Domínguez Nava llega al cargo más importante de su trayectoria política no solamente para administrar el tramo final de un sexenio. Recibe un gobierno en circunstancias extraordinarias y con la tarea inmediata de recuperar gobernabilidad, seguridad y confianza ciudadana.
Será ahí, más que en los cargos acumulados durante su carrera, donde finalmente se mida el alcance de su trayectoria.
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