Entre aplausos, miradas emocionadas y el murmullo creciente del CUM Mazatlán, el medallista olímpico Marco Verde se prepara para escribir u...
Entre aplausos, miradas emocionadas y el murmullo creciente del CUM Mazatlán, el medallista olímpico Marco Verde se prepara para escribir un nuevo capítulo frente a su gente.
Mazatlán, Sinaloa.– No todos los días una ciudad puede decir que uno de sus hijos vuelve al ring donde nació su sueño. Este sábado 13 de enero, el Centro de Usos Múltiples será más que un escenario deportivo: será un recordatorio de cómo un muchacho que creció entre entrenamiento, estudio y disciplina se convirtió en medallista olímpico, orgullo nacional y ahora, promesa sólida del boxeo profesional.
Apenas entró al salón donde se realizó la conferencia de prensa, Marco Antonio Verde Álvarez —joven, sereno, dueño de una humildad que desarma— arrancó sonrisas y palmadas en la espalda. Lo conocen bien. Lo han visto crecer, estudiar, ganar y llorar de emoción cuando colgó la plata olímpica en París 2024. Ahora, con tres triunfos invictos en su nueva etapa profesional, vuelve a su tierra para una prueba mayor.
Frente a él estará Raphael “Trouble” Igbokwe, un nigeriano-estadounidense con casi una década de experiencia, 17 victorias, 7 nocauts y la dureza de los boxeadores que han sobrevivido a peleas largas. Pero esta noche, la vibra parece distinta. Mazatlán respira verde.
Marco, estudiante de la Unidad Académica de Gastronomía y Nutrición de la UAS, no evade las preguntas. Las responde con un tono tranquilo, casi familiar.
“La Universidad me ha dado todo el apoyo desde amateur hasta profesional… cuando les dije que iba a dar este salto, me dijeron que tenía total apoyo, y hasta la fecha lo tengo”, dijo, con esa gratitud sincera que sólo puede venir de quien sabe que no ha caminado solo.
¿Se ve como una estrella del boxeo? Sonríe.
“Vamos paso a paso”, responde. Y ahí está quizá la clave de su encanto: la solidez sin arrogancia, la ambición sin prisa, la madurez de quien entiende que los grandes sueños se construyen round por round.
La mesa lo acompañaba con figuras del alto nivel: el entrenador universitario Radamés Hernández; el referente mundial del boxeo, Eddy Reynoso; el director de Industria de Reuniones de la Sectur, Alfonso Reséndiz Memije; el director del INDEM, Ezequiel Mora; y el presidente de la Comisión de Box y Lucha Libre de Mazatlán, Antonio Acuña.
Cada uno, a su manera, coincidió en que Marco no sólo representa el talento deportivo, sino una historia que inspira: el joven que entrena, estudia, gana medallas y vuelve a casa para demostrar que los sueños —cuando se sostienen con disciplina— también llevan apellido sinaloense.
El sábado, cuando suene la campana y el CUM retumbe en apoyo, Marco Verde no sólo peleará contra Igbokwe: peleará por consolidar el inicio de una carrera profesional que ya ilusiona a México.
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