La derrota 23-10 ante Vikings apagó sus aspiraciones de postemporada; Jared Goff sufrió seis entregas de balón en una noche crítica para Det...
La derrota 23-10 ante Vikings apagó sus aspiraciones de postemporada; Jared Goff sufrió seis entregas de balón en una noche crítica para Detroit.
En una tarde que parecía marcar el renacer de sus aspiraciones, los Lions de Detroit terminaron viviendo una amarga Navidad en el U.S. Bank Stadium, al caer 23-10 frente a los Vikings de Minnesota. Más que una derrota divisional, el resultado significó el fin oficial de las esperanzas de postemporada para Detroit en la temporada 2025, profundizando una racha negativa que dejó al equipo con marca de 8-8.
El duelo estuvo condicionado por la inoperancia ofensiva y los errores en momentos clave. Jared Goff firmó una de sus actuaciones más complicadas del año ante una defensa de Minnesota que lo presionó sin descanso y forzó seis pérdidas de balón, incluidas dos intercepciones y fumbles que frenaron cualquier intento de reacción.
A pesar de que la defensa de Detroit mantuvo bajo control a la ofensiva local durante buena parte del encuentro y limitó las yardas aéreas del mariscal novato Max Brosmer, el colapso llegó en el último cuarto. Con el marcador 13-10 y poco más de cuatro minutos en el reloj, Jordan Addison ejecutó un jet sweep de 65 yardas que rompió la secundaria de los Lions y colocó el 20-10 en la pizarra. Un gol de campo posterior de Will Reichard sentenció el 23-10 definitivo.
El revés dejó a Detroit fuera de toda posibilidad matemática de avanzar a la ronda de comodines tras ligar su tercera derrota consecutiva. Del lado contrario, los Vikings —ya eliminados previamente— sumaron su cuarta victoria al hilo y asumieron simbólicamente el papel de “Grinch” navideño al arruinar los planes de su rival divisional.
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