Un penal agónico en el estadio Tamaulipas dio el triunfo 1-0 sobre Irapuato y consagró a la Jaiba Brava ante su afición El estadio Tamauli...
Un penal agónico en el estadio Tamaulipas dio el triunfo 1-0 sobre Irapuato y consagró a la Jaiba Brava ante su afición
El estadio Tamaulipas vivió una final como pocas: tensa, sofocante y con los corazones sostenidos hasta el último minuto. La Jaiba Brava del técnico Marco Antonio Ruiz se coronó campeón del Apertura 2025 en la Liga Expansión MX tras vencer 1-0 (global) al Irapuato, en un desenlace que hizo vibrar a miles de aficionados.
Desde el silbatazo inicial, Tampico Madero salió con todo. En tan solo ocho minutos había logrado inquietar tres veces al “Gansito” Hernández, siendo la más cercana un disparo de Edson Torres que rozó el poste y arrancó gritos que pronto se ahogaron en frustración. Irapuato respondió con contragolpes peligrosos, pero sin puntería.
Al 17’, la Jaiba tuvo la más clara: un remate de José López completamente solo frente al arco, pero la pelota pasó por su frente sin contacto, dejando al estadio en un suspiro colectivo. A partir de ahí, ambos equipos bajaron revoluciones, cuidando más no recibir que buscar cómo anotar.
En la segunda mitad, el guion se mantuvo: la Jaiba insistiendo y la Trinca contratacando. La visita estuvo cerca al 60’ con un cabezazo de Raúl Sandoval que pasó a centímetros del poste, aumentando la tensión que se respiraba en cada rincón del estadio.
El reloj avanzaba sin clemencia y el título parecía destinado a un cierre cardíaco. Y así fue. Minuto 88: Jesús Escoboza ingresó al área, recortó y obligó a una salida temeraria del “Gansito” Hernández, quien lo derribó. El silbante no dudó: penal.
La afición contuvo el aliento. Escoboza tomó el balón, respiró profundo y al 89’ ejecutó con frialdad: tiro por el centro mientras el arquero se lanzaba a la derecha. Gol. Grito. Liberación total. El 1-0 que definió el campeonato.
Aunque Irapuato buscó reaccionar en el añadido, la Jaiba defendió con alma hasta escuchar el silbatazo final. Campeones en casa, de manera agónica, con un héroe que escribió su nombre en la memoria del club: Jesús Escoboza.
¿Por qué la Jaiba Brava ganó el título con solo un gol en la serie?
Porque la final se disputó a dos partidos y el marcador global terminó 1-0 a favor del Tampico Madero, sin necesidad de criterios adicionales como tabla o goles de visitante.
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