Keith Kellogg, enviado especial saliente de Donald Trump, aseguró que las negociaciones avanzan en su fase final, aunque persisten disputas...
Keith Kellogg, enviado especial saliente de Donald Trump, aseguró que las negociaciones avanzan en su fase final, aunque persisten disputas sobre territorio y control nuclear.
El enviado especial saliente del presidente estadounidense, Donald Trump, para Ucrania, Keith Kellogg, afirmó que un acuerdo para poner fin a la guerra está “muy cerca”, aunque aún quedan dos asuntos clave sin resolver: el futuro de la región del Donbás y el control de la central nuclear de Zaporiyia.
Kellogg, quien dejará su cargo en enero, señaló que los esfuerzos diplomáticos se encuentran en “los últimos diez metros”, una fase que describió como la más difícil en cualquier proceso de negociación. De acuerdo con declaraciones citadas por prensa internacional, los dos puntos que mantienen bloqueado el avance del acuerdo son eminentemente territoriales.
El primero es el futuro del Donbás, zona donde Rusia mantiene el control de una porción significativa del territorio. El segundo tiene relación con la central nuclear de Zaporiyia, la más grande de Europa, hoy bajo control ruso y considerada un punto estratégico y de alto riesgo por organismos internacionales.
“Si resolvemos esos dos asuntos, creo que el resto se resolverá bastante bien”, dijo Kellogg desde la Biblioteca y Museo Presidencial Ronald Reagan en Simi Valley, California. Añadió que el conflicto ha alcanzado niveles de devastación sin precedentes: según sus estimaciones, Rusia y Ucrania acumulan más de dos millones de bajas —muertos y heridos— desde el inicio de la invasión en 2022. Ninguno de los dos países publica cifras fiables sobre sus pérdidas.
Actualmente, Rusia controla el 19.2 % del territorio ucraniano, incluyendo Crimea —anexionada en 2014—, toda la región de Lugansk, más del 80 % de Donetsk, cerca del 75 % de Jersón y Zaporiyia, además de sectores de Járkov, Sumy, Nikolaev y Dnipropetrovsk.
Aunque Kellogg asegura que el fin de la guerra está “muy, muy cerca”, las negociaciones siguen dependiendo de decisiones altamente sensibles en materia territorial, energética y de seguridad.
.png)

