La cancha de basquetbol se convirtió en un punto de encuentro donde las familias dialogaron de frente con la Presidenta Estrella Palacios D...
La cancha de basquetbol se convirtió en un punto de encuentro donde las familias dialogaron de frente con la Presidenta Estrella Palacios Domínguez y recibieron respuestas inmediatas.
Mazatlán, Sinaloa.– La tarde cayó suave sobre la colonia López Mateos, y con ella llegó el movimiento: niñas jugando, vecinos saludándose, adultos mayores tomando asiento bajo la sombra del domo y madres de familia cargando a sus pequeños mientras esperaban turno. La cancha de basquetbol, espacio cotidiano de charlas y partidos improvisados, se transformó en un centro lleno de energía comunitaria gracias a la jornada de atención “Contigo Mazatlán”.
En el corazón del lugar, Estrella Palacios Domínguez avanzaba entre filas, estrechando manos, recibiendo papeles, escuchando historias. Su presencia rompía la distancia institucional: cada persona la abordaba con la confianza de quien reconoce un rostro familiar. “Venimos a trabajar, venimos a escucharlos… y vamos a estar aquí hasta atender a la última persona”, dijo al iniciar, y la frase se volvió el tono de toda la jornada.
Uno a uno, vecinos y vecinas fueron exponiendo problemas que les aquejan desde hace tiempo: una lámpara que no enciende, una calle que necesita bacheo, un medicamento urgente, apoyos sociales para adultos mayores, regularización de terrenos, o simplemente orientación. Las sillas se fueron llenando de historias distintas, pero con un hilo común: el deseo de ser escuchados.
En total, 63 ciudadanos presentaron 68 solicitudes, una cifra que reflejaba el interés de la gente y la apertura con la que fueron recibidos. Mientras tanto, alrededor de la cancha se desplegaban módulos municipales: personal de Bienestar asesoraba sobre apoyos; Servicios Públicos hacía reportes en tiempo real; Desarrollo Urbano revisaba documentos; el DIF orientaba a madres y personas con discapacidad; IMJU, IMMujer e IMDEM atendían a jóvenes, mujeres y deportistas; Seguridad Pública escuchaba inquietudes vecinales.
La jornada fluía con un ambiente cálido, casi festivo. Entre peticiones y respuestas, los niños corrían detrás de un balón, los adultos charlaban entre sí y las familias encontraban un espacio para expresar lo que les preocupa. “Contigo Mazatlán” se sentía precisamente así: cercano, humano, cara a cara.
Para muchos asistentes, no era solo una jornada de trámites; era un recordatorio de que su colonia tiene voz, y de que esa voz está siendo tomada en cuenta. Con esa sensación, y con el compromiso de dar seguimiento puntual a cada caso, la jornada cerró mientras la luz de la tarde se desvanecía sobre la López Mateos.
¿Por qué estas jornadas fortalecen a las comunidades?
Porque permiten a las familias dialogar directamente con la autoridad, agilizan la solución de problemas y generan confianza en un gobierno cercano y humanista.
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