Renunció Moreira a la dirigencia del PRI. “Gana” la oposición que le señalaba el endeudamiento de Coahuila. Ganan los priístas que le crit...
Renunció Moreira a la dirigencia del PRI. “Gana” la oposición que le señalaba el endeudamiento de Coahuila. Ganan los priístas que le criticaban haber hecho alianza con el PANAL y el PAVEM sin consultarlos. Gana Peña Nieto porque ya no tendrá esa espina en el zapato. Gana Moreira porque ya cumplió su encomienda: ungir a Peña Nieto como candidato del PRI la presidencia de la república y establecer las alianzas electorales que le aseguraran las mayores posibilidades de triunfo.
Elba Esther Gordillo no vino a la inauguración del XXV congreso seccional del SNTE 27. Quizá se andaba asegurando que la renuncia de Moreira no afectara la alianza del PRI con el PANAL. Pero tampoco vino Juan Díaz, el dirigente nacional del SNTE. Este podría ser un signo de que Fernando González ya se hizo cargo de Sinaloa para organizar su campaña al senado y comenzará por determinar el acomodo de las piezas de la estructura política con la que irá a la contienda. La secretaría general del SNTE 27, las diputaciones federales.
En ese esquema, las diputaciones se repartirían entre los dos grupos de rentabilidad electoral: el grupo del Cacho-Cuen, que llevó al PANAL los votos de la UAS, y el grupo del SNTE 27 representado por la mayoría de las expresiones, con excepción del grupo de Bernardo Vega (que está en el gobierno de Malova) y el de Manuel Carrillo-Fernando García, que permanecen en el PRI.
La candidatura a la diputación por el segundo distrito prácticamente ya está acordada para el ex vicerrector de la zona norte de la UAS, Reyes de Jesús Cárdenas, gente de confianza de Cuen, y falta por definir la representación del SNTE 27, donde están apuntados Jaime Quiónez Muñoz, quien deja la secretaría general, su aliado Crecenciano Espericueta, empleado en el comité nacional del SNTE, José Mendívil Zazueta, ex secretario general de la sección (desempleado) y Feliciano García Peraza, también ex dirigente seccional y también desempleado. También aspira a la diputación federal Jaime Barrón Fonseca, quien también fue dirigente seccional, diputado federal y diputado local. Todos tienen méritos, experiencia en cuestiones electorales y rentabilidad electoral. La cuestión ahora es el acomodo de las piezas para garantizar que todos queden conformes para participar con entusiasmo en la campaña de Fernando González, el heredero de Elba Esther.
Sin embargo, los priístas locales no han quitado el dedo del renglón en que el PANAL está sobrerepresentado en Sinaloa con la candidatura al senado y a dos diputaciones federales por lo que buscan quitarle al menos una y por esa rendija cabe la posibilidad del grupo de Manuel Carrillo –Fernando García (ambos ex diputados locales y ex presidentes de sus respectivos municipios), quienes no son miembros del PANAL –se quedaron en el PRI— pero son activos miembro del SNTE y si hay mucha tensión en la alianza local entre el PRI y el PANAL esa podría ser una alternativa de mediación.
Y aunque también aspira a la diputación federal el diputado local Manuel Cárdenas Fonseca resulta difícil que ese grupo reciba las dos diputaciones dejando sin representación al grupo del SNTE. Además, la lógica en la campaña es de ganar espacios, no de perderlos y Manuel Cárdenas, Rosy Ceballos, Crecenciano Espericueta y Héctor Melesio Cuen ya tienen posiciones que desempeñar. Por ello, Cuen se queda en la presidencia municipal hasta terminar (ya logró meter la candidatura por el segundo distrito). Quienes están desempleados en la política ahora y tienen liderazgo y rentabilidad electoral son Jaime Quiñónez (a partir de hoy), José Mendívil y Jaime Barrón.
Por ello, seguramente Fernando deberá definir (o pedirle a la maestra) un equilibrio incluyente. Un buen operador político en la sección 27 del SNTE, un candidato rentable electoralmente a la diputación y un organizador y conciliador en el PANAL, para asegurar la inclusión y participación de todos en la campaña.
Tensión en la elección de la 27
Y en ese proceso en marcha, ayer después del acto inaugural del XXV congreso seccional del SNTE comenzó la tensión con un fuerte ajuste de las medidas de seguridad en las instalaciones del Centro de Convenciones y discusiones acerca de quienes podían estar y quienes no en el interior del edificio. Y aunque no se prevén rupturas, incluso los ex secretarios generales que tienen fuerza firmaron un compromiso de disciplina, las discusiones y negociaciones son arduas. Todas las expresiones sindicales deberán quedar representadas en la nueva estructura del comité seccional antes de nombrar al secretario general. Las negociaciones duraron hasta la madrugada del sábado y continuarán todo el día hasta llegar a un acuerdo antes de la definición del nuevo líder, lo que podría prolongarse hasta la madrugada del domingo.
Tomado de la revista digital Cuestión Escolar.
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