María “N” y Benito “N” obtuvieron la suspensión condicional del proceso; deberán recibir atención psicológica, mantenerse alejados del plant...
María “N” y Benito “N” obtuvieron la suspensión condicional del proceso; deberán recibir atención psicológica, mantenerse alejados del plantel y ofrecer una disculpa pública
Culiacán, Sinaloa.— María “N” y Benito “N”, señalados por la colocación de una corona fúnebre y una pinta con un mensaje amenazante en un colegio particular de Culiacán, fueron vinculados a proceso por amenazas y daños dolosos, pero recuperaron su libertad luego de obtener una suspensión condicional del proceso.
La resolución se tomó durante la audiencia inicial celebrada la tarde de este viernes en la Sede Regional de Justicia Penal Acusatoria y Oral Centro.
Después de analizar los datos de prueba presentados por la Fiscalía General del Estado, el juez de control determinó que existían elementos suficientes para vincular a proceso a ambas personas.
Posteriormente, la defensa solicitó una suspensión condicional del proceso, salida alterna que fue autorizada después de establecer una serie de condiciones que deberán cumplir durante el plazo fijado por la autoridad judicial.
Los acusan de dejar corona y mensaje amenazante
Según la exposición realizada por el Ministerio Público, los hechos ocurrieron aproximadamente a las 02:30 horas del 31 de agosto, cuando María “N” y Benito “N” presuntamente llegaron al colegio a bordo de una camioneta Mercedes-Benz negra.
La Fiscalía les atribuye haber colocado una corona fúnebre con una cinta con las iniciales “CID” y realizado una pinta en una pared del plantel con el mensaje: “Aquí va a tronar todo alv”.
Horas después, un guardia de seguridad detectó la corona y la pinta y notificó al representante legal del colegio.
Las investigaciones posteriores permitieron identificar a las dos personas que, tras ser detenidas, fueron llevadas ante el juez.
Tendrán que ofrecer disculpa pública
Como parte de la suspensión condicional, María “N” y Benito “N” deberán mantener un domicilio determinado durante un año, recibir atención psicológica y abstenerse de acudir al colegio, salvo en asuntos relacionados con otra de sus hijas que estudia en el plantel.
También deberán evitar cualquier agresión contra alumnos o personal administrativo, incluso a través de medios de comunicación.
Entre las condiciones establecidas destaca que tendrán que realizar una disculpa pública por escrito, dirigida al colegio y a la sociedad, a través de medios de comunicación.
Una vez aceptadas las condiciones, ambos fueron puestos en libertad.
Si incumplen las medidas impuestas, el procedimiento penal podrá continuar. En cambio, si cumplen satisfactoriamente las condiciones durante el plazo establecido, el proceso podrá extinguirse conforme a la legislación aplicable, sin que esta salida alterna equivalga a una sentencia que determine su culpabilidad.
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