La Universidad Autónoma de Sinaloa impulsa lineamientos para garantizar que la IA sea una herramienta de apoyo y no sustituya la generación ...
La Universidad Autónoma de Sinaloa impulsa lineamientos para garantizar que la IA sea una herramienta de apoyo y no sustituya la generación del conocimiento ni el pensamiento crítico.
Culiacán, Sinaloa.- La Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) dio un paso hacia la regulación del uso de la inteligencia artificial en el ámbito académico al presentar su Decálogo para el Uso Ético y Crítico de la Inteligencia Artificial, un documento que establece los primeros lineamientos institucionales para orientar el empleo responsable de estas tecnologías entre estudiantes, docentes e investigadores.
El secretario Académico Universitario, Sergio Mario Arredondo Salas, explicó que el objetivo es colocar a la persona en el centro del proceso educativo, garantizando que la inteligencia artificial complemente el aprendizaje sin sustituir las capacidades cognitivas, creativas y críticas de quienes integran la comunidad universitaria.
"Si una universidad tiene como centro la generación de conocimiento y hoy contamos con herramientas que parecieran sustituir las capacidades del individuo, nosotros tenemos que ser garantes de que sea el hombre, la mujer, el joven y el maestro el responsable de esa creación", expresó.
El funcionario indicó que esta iniciativa surge a partir de los resultados de la Encuesta Nacional de Inteligencia Artificial impulsada por la Subsecretaría de Educación Superior de la SEP, en la que la UAS registró una amplia participación de alumnos y docentes.
Los datos obtenidos revelaron que más del 90 por ciento de los profesores conoce las herramientas de inteligencia artificial, mientras que casi seis de cada diez estudiantes ya las utilizan para elaborar textos académicos, escenario que motivó a la institución a diseñar una estrategia para regular su uso.
El Decálogo está conformado por diez principios: humanismo y dignidad de la persona; supervisión humana e integridad académica; equidad, inclusión y no discriminación; transparencia y rendición de cuentas; legalidad y protección de datos; servicio social; libertad de pensamiento; sostenibilidad y conciencia ambiental; imparcialidad; y cultura de paz.
Arredondo Salas enfatizó que la intención de la Universidad no es prohibir el uso de la inteligencia artificial, sino establecer criterios claros que permitan aprovechar sus beneficios sin comprometer la calidad académica, la investigación científica y la formación profesional.
Como parte de esta estrategia, anunció que durante julio y agosto se integrará el Consejo Coordinador para el Uso Ético de la Inteligencia Artificial, organismo que emitirá directrices permanentes para la comunidad universitaria.
Asimismo, adelantó que en septiembre la institución organizará un Foro Institucional sobre Inteligencia Artificial, donde especialistas, docentes y estudiantes analizarán los retos y oportunidades que representa esta tecnología en la educación superior.
El Secretario Académico también advirtió sobre algunos riesgos derivados del uso indiscriminado de estas plataformas, particularmente cuando se pretende sustituir procesos de reflexión personal o incluso aspectos relacionados con el acompañamiento emocional.
"La tecnología ofrece grandes beneficios, pero hay respuestas que únicamente un ser humano puede brindar", concluyó.
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