La evaluación formal del acuerdo comercial comenzará el 1 de julio; especialistas consideran probable su renovación, aunque advierten que te...
La evaluación formal del acuerdo comercial comenzará el 1 de julio; especialistas consideran probable su renovación, aunque advierten que temas como migración, seguridad y el contexto electoral en Estados Unidos influirán en las negociaciones.
Ciudad de México.– La revisión formal del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) entrará esta semana en una etapa decisiva con la reunión trilateral programada para el próximo 1 de julio, un proceso que marcará el futuro del principal acuerdo comercial de América del Norte y que, de acuerdo con especialistas, podría derivar en nuevas exigencias por parte de Estados Unidos.
Aunque el panorama apunta a la continuidad del tratado, académicos y exfuncionarios coinciden en que las negociaciones estarán condicionadas no sólo por factores económicos, sino también por asuntos de seguridad, migración, tráfico de armas y el escenario político estadounidense.
Eduardo González, académico del Tecnológico de Monterrey, consideró que existen altas probabilidades de que el acuerdo sea renovado e incluso extendido por otros 16 años, debido a la importancia estratégica que representa para los tres países frente a la competencia económica de China.
"Me parece que va a ser revisado y se va a mantener, quizá con algunas exigencias nuevas de Estados Unidos. Lo veo muy difícil; tomando en cuenta el poderío económico de China, que Estados Unidos y Canadá acepten la posibilidad de quedarse sin ese acuerdo que también los ha beneficiado bastante. No veo ninguna posibilidad de que cambie el escenario de que el T-MEC se mantenga", afirmó.
El especialista explicó que Washington ha incorporado a la agenda de revisión asuntos que trascienden el comercio, como la migración, el combate al tráfico de armas y la cooperación en materia de seguridad fronteriza, temas que podrían influir en el desarrollo de las negociaciones.
A ello se suma el factor político. González señaló que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, podría utilizar la revisión del tratado como parte de su estrategia electoral, lo que incluso podría prolongar los tiempos originalmente previstos.
"Yo pienso que también va a jugar un papel muy importante el tema electoral y Trump está esperando cómo puede sacar provecho de esta revisión con miras a la elección; incluso pensaría que se pudiera alargar la fecha", sostuvo.
Por su parte, el exsecretario de Economía y exjefe negociador del T-MEC, Ildefonso Guajardo, consideró que México debe aprovechar este proceso para fortalecer su competitividad industrial y consolidar las ventajas que han permitido atraer inversiones derivadas del fenómeno del nearshoring.
Durante una conferencia ante integrantes de la Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados (AMPIP), Guajardo recordó que la pandemia modificó la visión de las cadenas globales de suministro.
"La pandemia nos dejó una lección: no sólo vamos a buscar modelos de máxima eficiencia en costos operativos, sino resiliencia en las cadenas de valor", expresó.
Añadió que la integración económica de Norteamérica seguirá siendo uno de los principales factores de competitividad frente a otras regiones del mundo.
"El futuro es el fortalecimiento de la integración", afirmó.
Asimismo, advirtió que las decisiones relacionadas con el tratado deben analizarse bajo una visión estratégica de largo plazo, ya que las inversiones industriales requieren certidumbre para consolidarse.
"Este juego es de mediano y largo plazo", puntualizó.
México y Estados Unidos afinan posiciones
Como parte de los trabajos preparatorios, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, informó que México y Estados Unidos concluyeron la última ronda bilateral antes del inicio formal de la revisión.
La delegación mexicana sostuvo reuniones en Washington con el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, dando continuidad a los encuentros iniciados a finales de mayo en la Ciudad de México.
Durante estas conversaciones se revisaron temas como reglas de origen para la industria automotriz, seguridad económica, agricultura, fortalecimiento de las cadenas de suministro, competitividad regional y mecanismos para reducir barreras regulatorias.
Además, México entregó formalmente sus propuestas para la revisión del tratado, mismas que comenzarán a discutirse durante la reunión trilateral del 1 de julio.
La Secretaría de Economía informó que una tercera reunión bilateral se realizará durante la semana del 20 de julio en la Ciudad de México para dar seguimiento a las negociaciones y comenzar el análisis de posibles modificaciones al acuerdo.
Un tratado estratégico para Norteamérica
El T-MEC, vigente desde julio de 2020 tras sustituir al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), incorporó nuevas reglas en materia laboral, ambiental, comercio digital, solución de controversias y contenido regional para la industria automotriz.
Tan sólo durante 2025, el intercambio comercial entre México, Estados Unidos y Canadá superó los 1.8 billones de dólares, impulsado principalmente por los sectores automotriz, manufacturero, agroalimentario y tecnológico.
Especialistas consideran que, además de mantener la integración regional, México deberá acelerar la diversificación de sus mercados de exportación para disminuir la dependencia que mantiene con Estados Unidos, destino de alrededor del 80 por ciento de sus ventas al exterior.
"El tener todos los huevos en la misma canasta no creo que sea una buena opción. Me parece que se les tiene que dar mayor impulso a los convenios y tratados que ya existen con Canadá y otros países", concluyó Eduardo González.
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