Columna Periodística Carlos Avendaño Ramón Gallegos deja la agricultura y va por Navolato. ¡Se mueve el tablero político en Navolato! Ramón...
Columna Periodística
Carlos Avendaño
Ramón Gallegos deja la agricultura y va por Navolato. ¡Se mueve el tablero político en Navolato! Ramón Gallegos Araiza dejó la Subsecretaría de Agricultura y Ganadería de Sinaloa y, con ello, abre la puerta a una nueva etapa, en donde busca participar en el proceso interno de MORENA con rumbo a la Presidencia Municipal en el año 2027. ¡Así es estimado lector, del escritorio agropecuario a la grilla municipal! Así comienza el movimiento de un funcionario que conoce de cerca los problemas del campo y que ahora tendría que demostrar si esta experiencia puede convertirse en un proyecto de gobierno para todo el pueblo cañero de Navolato. Porque, seamos claros, conocer las necesidades de los productores es una ventaja, pero gobernar un municipio exige muchísimo más que saber de agricultura. Navolato necesita atender la seguridad pública, mejorar los servicios municipales, fortalecer la infraestructura, impulsar el desarrollo económico y resolver los problemas cotidianos que no se limitan a las parcelas ni a los ciclos agrícolas. Y ahí está el verdadero reto para Ramón Gallegos Araiza: explicar qué propone, cómo piensa hacerlo y de dónde saldrían los recursos para cumplirlo. Desde luego, su experiencia en el sector agropecuario y sus vínculos con los productores, podrían formar parte de una propuesta, sin embargo, ahora tendrá que ampliar la mirada y demostrar que conoce también las necesidades de las colonias, las comunidades y los sectores económicos que integran el municipio de Navolato. Además, conviene no adelantarse, porque dejar el cargo confirma un movimiento político y una posible aspiración, pero no significa que MORENA ya le haya entregado la candidatura ni que tenga asegurada la coordinación de su proceso interno. En MORENA todavía falta conocer las reglas, los procedimientos y las definiciones correspondientes. Por lo pronto, la pregunta queda sobre la mesa: ¿Ramón Gallegos Araiza buscará construir un proyecto que abarque a todo Navolato o su principal carta de presentación será su trayectoria en el campo? Porque una cosa es conocer las necesidades de un sector productivo, y otra cosa, es asumir la responsabilidad de gobernar para todos. La carrera municipal de 2027 comienza a sumar nombres, movimientos y aspiraciones. Ahora toca pasar de los cargos a las propuestas, de las intenciones a los compromisos y de las declaraciones a las soluciones concretas. Porque para buscar la Presidencia Municipal no basta con levantar la mano, hay que presentar un proyecto que resista las preguntas de los ciudadanos…
Salvador Alvarado: entre la realidad y la calificación. En varias colonias del municipio de Salvador Alvarado, el abandono no es solo percepción, sino una rutina diaria. Los drenajes están colapsados, las calles están convertidas en trampas para los autos, el alumbrado público es por demás que deficiente y una infraestructura urbana que parece detenida con el paso del tiempo. Esto no es un caso aislado, es un patrón que se repite. El rezago no es nuevo, lo preocupante es que se volvió costumbre. Y cuando el abandono se normaliza, el problema deja de ser técnico y se convierte en político. Porque entonces surge la pregunta incómoda: ¿Cómo es posible que un municipio con estos niveles de rezago aparezca, al mismo tiempo, entre los mejor evaluados del país? Ahí es en donde algo no cuadra muy bien que digamos. Bajo las administraciones de Armando Camacho Aguilar y Guadalupe López González, la percepción ciudadana apunta a una continuidad sin resultados visibles de fondo: crecimiento lento, inversión limitada y una visión de desarrollo que no termina de aterrizar. No es solo lo que falta, es lo que no avanza. Salvador Alvarado tuvo momentos en donde las condiciones políticas y económicas permitían empujar proyectos importantes. Pero hoy, en contraste, el municipio parece haber perdido inercia. Y mientras la realidad cotidiana muestra rezago, desde el discurso se intenta proyectar otra imagen. Ahí es donde surge el verdadero problema: cuando la narrativa oficial no coincide con la vida diaria de la gente, la credibilidad se desgasta. Porque los baches no se califican, se esquivan. Los drenajes no se maquillan, se padecen. Y la ciudadanía no vive de encuestas, vive en sus calles. Al final de cuentas, más que discutir posiciones en rankings, la pregunta sigue siendo la misma: ¿Cuándo se va a ver el cambio en la realidad? Porque una cosa es lo que se dice, y otra muy distinta, lo que se vive…
El 2027 ya tiene apellido: Cuén y Zamora. Qué manera de cerrar el círculo político. El reconocido empresario sinaloense Héctor Melesio Cuén Díaz no se quedó en el luto, convirtió la ausencia de su padre en una hoja de ruta. Revivió la voz del maestro: Héctor Melesio Cuén Ojeda, en la red social de Facebook y le puso el respaldo absoluto a Mario Zamora Gastélum con rumbo al proceso electoral venidero del 2027. Esto no es nostalgia señores, esto es una estrategia pura con sentimiento. Y qué frase la del maestro Cuén Ojeda: “Ya sea que yo te apoye o tú me apoyes” le dijo a Mario Zamora en la elección del 2024. Vista hoy, no es ninguna profecía, sino que hablamos de un pacto que el hijo se encargó de honrar. El 2024 ya quedó atrás, el 2027 ya tiene padrino, y el padrino dejó heredero. El post de Cuén Díaz es de manual: tristeza, orgullo, amor por Sinaloa, unidad, acuerdos y compromiso. Pero todavía remata Cuén Díaz con: “El 2027 se acerca papá. Cuánto hubiera querido vivirlo contigo”. Aquí no hay cálculo: hay hijo, hay tierra y hay palabra empeñada. La política sinaloense debería de tomar nota de cómo se hereda la convicción sin heredar el cargo. Porque el respaldo no viene de un partido, sino que viene de un apellido que en Sinaloa pesa muchísimo más de lo imaginado. El PAS no se hereda por estatuto, se hereda por convicción, y Héctor Melesio Cuén Díaz acaba de demostrar que el legado de su padre no está en una silla, está en una idea: Sinaloa primero, unidad después, acuerdos siempre. Mario Zamora Gastélum recibe el espaldarazo con la solemnidad del que sabe que el 2027 no empieza hoy, pero ya está caminando. Y vaya que camina con respaldo, con memoria y con un apellido que no se compra en precampaña. El 2027 se acerca, y el Jr. Héctor Melesio, lo vivirá y lo empujará…
Sin Redundar y diciendo las cosas tal y como son. Suyos los comentarios estimados lectores…
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