Durante una asamblea en Juan José Ríos, la coordinadora estatal destacó la organización territorial del movimiento, recordó las luchas camp...
Durante una asamblea en Juan José Ríos, la coordinadora estatal destacó la organización territorial del movimiento, recordó las luchas campesinas de la región y planteó la necesidad de evaluar los avances de la Cuarta Transformación.
Juan José Ríos, Sinaloa.- La coordinadora estatal de Morena, Imelda Castro, llamó a mantener la organización territorial del partido y a revisar los resultados de la Cuarta Transformación en Sinaloa, al reconocer que el movimiento debe evaluar sus avances y corregir aquello que sea necesario para continuar con su proyecto político.
Durante una asamblea del Comité Municipal de Morena en Juan José Ríos, la dirigente sostuvo que la transformación es un proceso permanente y que los derechos y logros alcanzados requieren seguimiento para evitar retrocesos.
“Vamos en Sinaloa por ese segundo piso de la transformación y vamos también, evidentemente, a revisar, a evaluar, y si hay algo que corregir, hay que corregirlo”, expresó ante integrantes de la estructura partidista.
Castro señaló que Morena ha fortalecido su presencia territorial mediante la participación de los comités seccionales y de los Coordinadores Operativos Territoriales, a quienes reconoció por su trabajo de organización en los municipios.
La coordinadora consideró que el crecimiento del movimiento está relacionado con una mayor participación y conciencia política de la población, por lo que insistió en la importancia de mantener el contacto directo con las comunidades.
Durante su intervención, también recordó la historia de movilización social de Juan José Ríos y de la región de Guasave, particularmente las luchas campesinas que se desarrollaron durante la década de los ochenta para exigir mejores precios para los productos agrícolas.
Asimismo, hizo referencia al movimiento de deudores de la banca conocido como El Barzón, que adquirió relevancia durante los años noventa ante las dificultades económicas que enfrentaban productores y familias.
La dirigente vinculó estos antecedentes con las demandas históricas de acceso al agua y servicios públicos, problemas que han formado parte de las movilizaciones sociales en distintas comunidades del norte de Sinaloa.
Castro recordó que es originaria de la comunidad de El Batamote, en Guasave, y que durante sus años de preparatoria participó en algunos de los movimientos sociales desarrollados en la región.
“Con Juan José Ríos nos une una lucha por el agua, una lucha por los servicios públicos, porque yo vengo de aquí del Batamote, Guasave; cuando estudiaba en la prepa, me tocó acompañar y ser parte de todos esos movimientos”, relató.
La referencia a estas movilizaciones permitió a la coordinadora relacionar la historia de organización campesina con el trabajo territorial que actualmente desarrolla Morena en el municipio.
Ante presidentas y presidentes de comités seccionales, así como integrantes de las coordinaciones operativas territoriales, Castro destacó la importancia de conservar las estructuras de participación y mantener comunicación con las comunidades.
La dirigente agradeció el trabajo de quienes participan en la organización municipal y sostuvo que su labor ha contribuido a consolidar la presencia del movimiento en Sinaloa.
Aunque durante la asamblea defendió los avances de Morena, también dejó abierta la necesidad de revisar sus resultados, sin precisar cuáles serían las políticas, decisiones o áreas que requieren correcciones.
El planteamiento se produce en una etapa de reorganización territorial del partido, en la que los comités seccionales adquieren relevancia para mantener su presencia en los municipios.
La asamblea de Juan José Ríos dejó así dos mensajes centrales: la continuidad del trabajo territorial de Morena y el reconocimiento de que los resultados del movimiento deben someterse a evaluación.
En ese contexto, el llamado a corregir lo necesario abre una discusión que trasciende la organización partidista: identificar qué compromisos se han cumplido, cuáles permanecen pendientes y cómo responder a las demandas sociales que, como recordó la propia Imelda Castro, tienen décadas de historia en el norte de Sinaloa.
.png)

