Sujetos armados dispararon contra los dos inmuebles en la colonia Rincón de Urías; el menor sufrió una lesión por esquirla y fue trasladado ...
Sujetos armados dispararon contra los dos inmuebles en la colonia Rincón de Urías; el menor sufrió una lesión por esquirla y fue trasladado a un hospital por paramédicos de Bomberos Veteranos.
Mazatlán, Sinaloa.- Un niño de 11 años resultó herido por una esquirla durante un ataque armado registrado la tarde de este lunes en la colonia Rincón de Urías, al sur de Mazatlán, donde sujetos armados dispararon contra una vivienda y una camioneta.
La agresión ocurrió sobre la calle Bahía de San Quintín, entre Bahía del Carmen y Bahía Magdalena, donde, de acuerdo con los primeros reportes, hombres armados llegaron y abrieron fuego contra ambos objetivos, provocando daños cuya magnitud todavía no ha sido precisada.
Durante el ataque, el menor, identificado como Roberto “N”, sufrió una lesión ocasionada por una esquirla, por lo que fue necesaria la intervención de los cuerpos de emergencia para brindarle atención médica.
Paramédicos de Bomberos Veteranos acudieron al lugar para auxiliar al niño y posteriormente lo trasladaron a un hospital, donde recibiría atención especializada. Hasta el momento, no se ha informado oficialmente sobre la gravedad de la lesión ni sobre su evolución médica.
Los primeros informes señalan que los disparos estuvieron dirigidos contra una camioneta y una vivienda ubicadas en el sector, aunque se desconoce si alguno de sus ocupantes era el objetivo de la agresión o si existía alguna relación entre ambos bienes.
Tampoco se han proporcionado detalles sobre el número de participantes en el ataque, las características de los vehículos que utilizaron o la dirección en la que escaparon después de realizar las detonaciones.
El hecho generó preocupación entre habitantes de Rincón de Urías, particularmente porque una persona menor de edad resultó lesionada durante una agresión con armas de fuego en una zona habitacional.
Hasta ahora, las autoridades no han dado a conocer información sobre personas detenidas ni sobre las circunstancias que originaron el ataque.
La agresión deberá ser investigada para establecer quiénes participaron, determinar los daños ocasionados y esclarecer cómo resultó lesionado el menor.
El caso vuelve a poner de manifiesto el riesgo que representan los ataques armados en sectores habitacionales, donde las consecuencias pueden alcanzar a personas ajenas a los hechos, como ocurrió con el niño de 11 años que terminó hospitalizado.
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