Entre Veredas Marco Antonio Lizárraga “Es solo por su estupidez que algunos pueden estar tan seguros de sí mismos”, Franz Kafka (1883-...
Entre Veredas
Marco Antonio Lizárraga
“Es solo por su
estupidez que algunos pueden estar tan seguros de sí mismos”, Franz Kafka
(1883-1924) Escritor checoslovaco.
CONDICIONES
La primera gran
definición de Morena en Sinaloa ya ocurrió con Imelda Castro. Ahora comienza
otra competencia quizá menos espectacular, pero mucho más extensa: la disputa
por las siete coordinaciones distritales federales.
Y aquí
empezaremos a conocer realmente cómo están acomodadas las fuerzas dentro del
movimiento.
Porque una cosa
fue levantar la mano para la gubernatura y otra muy distinta será demostrar
estructura en cada distrito. Morena abrió registros del 1 al 4 de octubre y
estableció una condición que parece sencilla, pero políticamente resulta
importante: cada participante solamente podrá escoger un distrito y deberá
concentrar ahí su trabajo territorial.
Eso obliga a
definirse.
Ya no será tan
sencillo aparecer simultáneamente como aspirante a una diputación federal, una
presidencia municipal o cualquier otro espacio mientras se espera conocer dónde
existen mejores condiciones. Quien entre ahora tendrá que comenzar a enseñar
sus cartas.
Y también sus
estructuras.
La convocatoria
establece recorridos casa por casa, reuniones vecinales, asambleas y trabajo de
organización. Si existen más de seis registros en un distrito habrá una primera
valoración y después vendrá la encuesta. Además, la Comisión Nacional de Elecciones
podrá realizar ajustes para cumplir con la paridad; en Sinaloa, Édgar Barraza
ha señalado como posibilidad una distribución de cuatro mujeres y tres hombres,
aunque la decisión corresponderá a la instancia nacional.
Ahí comenzará
otra historia.
Porque ganar
reconocimiento no necesariamente significa ganar una encuesta. Habrá personajes
con cargo, otros con exposición mediática y algunos más con estructuras
construidas durante años sin aparecer demasiado públicamente. La competencia
permitirá medir justamente eso: quién tiene conocimiento, quién tiene
territorio y quién solamente tiene aspiración.
También
aparecerán las primeras tensiones.
Diputados
federales, diputados locales, alcaldes y regidores podrán registrarse sin
solicitar licencia, mientras determinados funcionarios de los gobiernos y
quienes ocupen responsabilidades en los poderes judiciales deberán separarse de
sus cargos para participar. Al mismo tiempo, la convocatoria exige
imparcialidad a autoridades y dirigencias y prohíbe utilizar recursos públicos,
programas sociales o bienes gubernamentales para favorecer participantes.
El desafío será
que esas reglas funcionen también en la práctica.
Porque desde
este momento cada recorrido, reunión, estructura y respaldo comenzará a
observarse bajo la lógica de 2027.
Pero hay otra
lectura todavía más interesante.
Estas
coordinaciones federales pueden convertirse en el primer gran filtro para las
presidencias municipales y diputaciones locales que vendrán después. Quienes
entren y no consigan la coordinación no necesariamente desaparecerán. Algunos
podrán reposicionarse en otros espacios; otros quedarán integrados al proyecto
ganador y algunos descubrirán que su fortaleza electoral era menor de lo que
suponían.
Por eso esta
etapa servirá también para medir fuerzas.
En el Distrito
06, por ejemplo, el proceso puede resultar particularmente interesante. Es un
territorio amplio y políticamente diverso, donde convergen Mazatlán y
municipios del centro-sur y sur de Sinaloa. Ahí no bastará con ser conocido en
el puerto. Quien pretenda construir una coordinación competitiva necesitará
relaciones, estructura y presencia fuera de la zona urbana mazatleca.
Y esto conecta
con algo que hemos venido observando.
Los operadores
territoriales pueden comenzar a tener mayor valor.
Personajes
acostumbrados a organizar campañas, construir redes y relacionarse con
comunidades podrían competir frente a figuras con mucha mayor exposición
pública. La encuesta finalmente medirá conocimiento y atributos, pero llegar
competitivo a ella requerirá primero superar el filtro político y organizativo.
Morena entra así
en una fase diferente. Primero resolvió quién encabezará políticamente el
proyecto estatal. Ahora necesita ordenar siete territorios federales. Después
vendrán municipios y distritos locales.
Y con cada
convocatoria disminuirá el espacio para permanecer indefinido. Porque rumbo a
2027 ya no bastará con decir que se quiere participar. Ahora comenzará a verse
quién tiene territorio para hacerlo. Y, sobre todo, quién descubre que lo tenía
solamente en el discurso.
DE FRENTE
Martha Yolanda
Dagnino Camacho dejó atrás el “me gustaría” y colocó su aspiración sobre la
mesa: se registrará por la Coordinación Municipal de Guasave y quiere llegar a
la Presidencia Municipal. La diferencia parece semántica, pero políticamente es
importante. Hasta ahora había reconocido públicamente que gobernar Guasave
sería una posibilidad que le agradaría; desde este 1 de octubre ya habla de
participar formalmente cuando llegue el proceso municipal.
Y su movimiento
merece atención porque Martha no comienza desde cero.
Actualmente
representa al Distrito 08 de Guasave en el Congreso del Estado por el PVEM.
Antes fue síndica de El Burrión y posteriormente regidora del Ayuntamiento. El
propio Congreso registra esa trayectoria y su responsabilidad actual como
presidenta de la Comisión de Vivienda. Además, en 2024 llegó al Congreso
mediante candidatura común PVEM-Morena, un dato relevante para entender por qué
hoy puede moverse dentro del espacio político de la alianza.
Pero lo
verdaderamente interesante de su declaración no está solamente en que levantó
la mano. Está en cómo decidió hacerlo.
Martha construyó
su argumento alrededor de tres conceptos: trayectoria, territorio y cercanía.
No presentó su aspiración como consecuencia de un acuerdo cupular ni únicamente
como continuidad de su diputación. Su mensaje fue dirigido hacia quienes eventualmente
tendrán que compararla con los demás interesados: revisen quién conoce Guasave,
quién ha recorrido sus comunidades y quién tiene antecedentes de trabajo en el
municipio.
Eso anticipa el
terreno en el que pretende competir.
La legisladora
sabe que Guasave tendrá varios nombres buscando espacio. Ella misma reconoció
que la definición estará “bien peleada”. Y eso obliga a cada aspirante a
encontrar aquello que lo diferencie. Martha eligió convertir su recorrido por
tres niveles de representación municipal y legislativa —sindicatura, Cabildo y
Congreso— en su principal carta de presentación. Su trayectoria como síndica y
regidora está documentada; incluso durante su paso por el Cabildo presidió la
Comisión de Urbanismo, Ecología y Obras Públicas.
Hay, sin
embargo, otro detalle político que no debe pasar inadvertido.
Martha Dagnino
pertenece formalmente al PVEM, no a Morena. Así aparece actualmente en la
integración oficial del Congreso. Incluso después de anunciar su intención,
permanece abierta la definición de si participará directamente por Morena o
mediante el Verde dentro del esquema aliado.
Eso introduce el
factor coalición.
Guasave no
solamente será una competencia entre personas. También puede convertirse en uno
de los municipios donde Morena y sus aliados tengan que procesar intereses
internos antes de llegar a una candidatura común. Dagnino entra a esa
conversación desde el Verde, pero con antecedentes electorales compartidos con
Morena. No es una diferencia menor.
También resulta
significativo que haya informado personalmente de su intención a Imelda Castro.
El mensaje político es sencillo: no está esperando a que la mencionen; está
notificando que participará. Eso no significa respaldo de la coordinadora
estatal ni garantiza posición alguna, pero sí formaliza su presencia dentro de
una competencia que comienza a tomar forma.
Martha Dagnino
entra entonces a otra etapa.
Hasta ahora
podía hablarse de una diputada con aspiraciones. Desde el momento en que
anuncia que se registrará, cada posicionamiento legislativo, recorrido
territorial, reunión y declaración comenzará también a interpretarse dentro de
la sucesión municipal.
Y eso cambia las
reglas.
Ahora tendrá que
demostrar si la experiencia acumulada como síndica, regidora y diputada puede
convertirse en un proyecto municipal reconocible; pero sus competidores tendrán
exactamente la misma oportunidad de presentar sus trayectorias, estructuras y propuestas.
Guasave empieza
así a ponerse interesante rumbo a 2027. Porque Martha Dagnino ya dijo que
quiere entrar. Lo que sigue será descubrir quiénes más se registran y, cuando
estén todos sobre la mesa, qué representa realmente cada uno dentro del
territorio guasavense.
EN EL MISMO TONO
Sin necesidad
todavía de una alianza formal, PRI y Movimiento Ciudadano empiezan a coincidir
en una narrativa frente al gobierno de Graciela Domínguez Nava: los cambios
realizados en el gabinete tendrán que justificarse con resultados.
César Emiliano
Gerardo Lugo fue más frontal. Desde el PRI colocó la seguridad como principal
flanco y resumió su postura con una frase diseñada para el debate político:
“mucho discurso, cero gobierno”. Sergio “Pío” Esquer eligió una crítica menos
estridente, pero dirigida al mismo punto: cambiar funcionarios no modifica por
sí mismo la realidad del estado.
La coincidencia
no parece casual. Con apenas un mes de administración, resultaría prematuro
atribuir a Graciela Domínguez la totalidad de problemas que recibió,
particularmente una crisis de seguridad que antecede a su llegada. Pero también
es cierto que los movimientos realizados en el gabinete elevan las expectativas
sobre lo que pretende corregir.
Ahí estará la
disputa política de los próximos meses.
La oposición
intentará convertir cada problema de seguridad, servicios, carreteras, economía
u obra pública en evidencia de continuidad; mientras el Gobierno estatal
necesitará demostrar que los cambios no fueron solamente administrativos, sino
el comienzo de una etapa distinta.
PRI y MC ya
encontraron la pregunta.
Ahora le
corresponde al Gobierno responderla con hechos: ¿qué va a cambiar después de
cambiar a los funcionarios?
LA OTRA CARA
En medio de una
agenda estatal dominada frecuentemente por la seguridad y los problemas
económicos, reconocer a quienes mantienen activa la industria turística también
tiene significado. “Orgullo Sinaloense” reunió a restaurantes, hoteles,
prestadores de servicios, atractivos, artistas, artesanos y organizaciones
deportivas que, desde distintos municipios, participan en la construcción de la
imagen turística del estado.
Para el gobierno
de Graciela Domínguez y la Secretaría de Turismo de Mireya Sosa, el reto está
en que estos reconocimientos no terminen solamente en una ceremonia. El valor
verdadero aparece cuando promoción, capacitación y políticas públicas ayudan a
que esos proyectos generen visitantes, empleos y derrama económica en sus
comunidades.
Sinaloa tiene
problemas que no pueden ocultarse, pero también actividades, empresas y
personas que siguen trabajando para proyectar otra cara del estado. En turismo,
ambas realidades necesitan atenderse.
marcoantoniolizarraga@entreveredas.com.mx
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