La moneda perdió 6.32 por ciento durante septiembre y terminó alrededor de 18.08 pesos por dólar; analistas señalan que la reducción del dif...
La moneda perdió 6.32 por ciento durante septiembre y terminó alrededor de 18.08 pesos por dólar; analistas señalan que la reducción del diferencial de tasas con Estados Unidos resta fuerza al llamado “superpeso”.
Ciudad de México.— El peso mexicano cerró septiembre con una depreciación mensual de 6.32 por ciento frente al dólar, su mayor retroceso desde junio de 2024, en medio de un menor diferencial entre las tasas de interés de México y Estados Unidos.
La moneda mexicana terminó este miércoles alrededor de 18.08 pesos por dólar, después de haber alcanzado durante septiembre niveles por debajo de 17 unidades.
De acuerdo con Gabriela Siller, directora de Análisis Económico Financiero de Banco Base, el peso tocó un mínimo anual de 16.8573 unidades por dólar el 4 de septiembre y alcanzó un máximo mensual de 18.1530 durante la última sesión del mes.
El movimiento colocó al peso como la divisa con mayor depreciación durante septiembre entre los principales cruces, aunque en el acumulado de los primeros nueve meses de 2026 se mantiene como la segunda con menor pérdida, según el análisis citado.
Menor diferencial de tasas reduce atractivo del peso
Uno de los factores detrás del movimiento cambiario es la reducción de la diferencia entre las tasas de interés de México y Estados Unidos.
La Reserva Federal estadounidense elevó durante septiembre su tasa de referencia en 25 puntos base, hasta un rango de 3.75 a 4 por ciento, mientras que el Banco de México mantuvo la suya en 6.50 por ciento.
Con ello, el diferencial se redujo a 250 puntos base, circunstancia que disminuye uno de los incentivos que habían favorecido la demanda por pesos.
Janeth Quiroz, directora de Análisis Económico, Cambiario y Bursátil de Grupo Financiero Monex, señaló que el estrechamiento del diferencial reduce el atractivo del llamado “carry trade”, estrategia mediante la cual inversionistas buscan obtener rendimientos aprovechando las diferencias entre las tasas de interés de distintos países.
La especialista consideró, sin embargo, que resulta más preciso hablar de una pérdida de fuerza del denominado “superpeso” que de su desaparición definitiva.
Carlos Serrano, economista jefe de BBVA México, atribuyó también buena parte de la depreciación reciente a factores externos y señaló que existen otros elementos que pueden continuar respaldando a la moneda mexicana, entre ellos las expectativas sobre la continuidad del T-MEC, la situación fiscal y la profundidad del mercado financiero nacional.
Pese al movimiento registrado durante septiembre y al regreso del dólar por encima de las 18 unidades, los consensos citados de Banco de México y Citi México mantienen una expectativa cercana a 17.50 pesos por dólar para el cierre de 2026.
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