Una investigación de Los Angeles Times documenta el robo de camionetas de lujo y vehículos todoterreno que son trasladados a México. Entre l...
Una investigación de Los Angeles Times documenta el robo de camionetas de lujo y vehículos todoterreno que son trasladados a México. Entre los casos reportados figuran unidades presuntamente destinadas al Cártel de Sinaloa y al CJNG.
Ciudad de México.– Organizaciones del narcotráfico mexicano recurren al robo de vehículos de alquiler en Estados Unidos para abastecerse de camionetas de lujo, unidades todoterreno y automóviles de alta gama que posteriormente son trasladados a territorio nacional, de acuerdo con una investigación publicada por Los Angeles Times.
El reportaje, elaborado por el periodista Steve Fisher en colaboración con Puente News Collaboration, expone una modalidad delictiva mediante la cual integrantes o personas vinculadas con organizaciones criminales rentan vehículos en distintas ciudades estadounidenses y los trasladan a México sin devolverlos a las empresas arrendadoras.
Entre las unidades más buscadas se encuentran camionetas Cadillac Escalade, BMW, Ford Raptor, Chevrolet Suburban, Jeep Wrangler y modelos Toyota, debido a su capacidad para transportar personas, circular por caminos complicados y movilizar cargas.
Según la investigación, el esquema permite a las organizaciones criminales obtener vehículos de elevado valor comercial mediante pagos de alquiler considerablemente inferiores al costo de adquisición.
Kevin Carter, propietario de Collateral Consultants, empresa especializada en la recuperación de vehículos de alquiler en Texas, explicó que esta práctica representa una alternativa económica para quienes buscan incorporar unidades a sus operaciones sin adquirirlas legalmente.
Aunque los casos se concentran principalmente en estados fronterizos, las empresas de recuperación y autoridades estadounidenses han detectado incidentes relacionados con esta modalidad en ciudades como Nueva York, Chicago y Miami.
California figura entre los principales puntos de origen de los vehículos, particularmente por el movimiento de unidades de alquiler en aeropuertos y otras instalaciones de renta.
Uno de los episodios documentados ocurrió a principios de 2026, cuando fueron sustraídas 10 camionetas Ram nuevas de aeropuertos ubicados en Oakland, Los Ángeles y Las Vegas.
De acuerdo con el reportaje, las unidades fueron trasladadas hasta Jalisco, en zonas identificadas por las fuentes de la investigación como áreas de operación del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Con apoyo del Ejército mexicano, las autoridades lograron recuperar una de las camionetas.
Otro caso involucró seis vehículos Jeep Wrangler modelo 2026, sustraídos en Oakland y Las Vegas, que presuntamente tenían como destino integrantes del Cártel de Sinaloa.
La investigación señala que cuatro de esas unidades fueron recuperadas, mientras que las restantes no habían sido localizadas al momento de documentarse el caso.
El sargento Juvey Mejía, integrante de la Policía de Los Ángeles y del Grupo de Trabajo para la Prevención Regional del Robo de Automóviles, explicó que las organizaciones criminales muestran especial interés en camionetas resistentes y con capacidad para desplazarse por terrenos difíciles.
Estas características permiten utilizar los vehículos en distintas actividades, desde el traslado de integrantes de los grupos delictivos hasta operaciones de transporte de mercancías ilícitas, según los testimonios recopilados.
El reportaje también aborda las dificultades que enfrentan las compañías arrendadoras para localizar las unidades una vez que abandonan Estados Unidos.
Entre los factores señalados se encuentran las restricciones relacionadas con el seguimiento mediante sistemas de posicionamiento GPS, la movilidad de los vehículos entre distintas entidades estadounidenses y los obstáculos para recuperarlos después de cruzar la frontera.
Aunque no existe una estadística oficial precisa sobre la cantidad de automóviles rentados que terminan ilegalmente en México cada año, las fuentes consultadas por Los Angeles Times estiman que podrían ser miles.
La investigación advierte que solamente una proporción reducida de los vehículos sustraídos logra recuperarse, situación que representa pérdidas económicas para las empresas y un desafío para las autoridades de ambos países.
Los casos documentados evidencian una modalidad de abastecimiento vehicular atribuida a organizaciones criminales que aprovechan el mercado estadounidense de alquiler de automóviles para obtener unidades destinadas a sus operaciones en México.
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