De acuerdo con Financial Times, el presidente estadounidense planteó a Claudia Sheinbaum incrementar las compras mexicanas de gas natural y ...
De acuerdo con Financial Times, el presidente estadounidense planteó a Claudia Sheinbaum incrementar las compras mexicanas de gas natural y ampliar la cooperación energética, en medio de negociaciones comerciales que enfrentan retrasos.
Ciudad de México.– El sector energético se ha convertido en uno de los puntos de discusión entre México y Estados Unidos, luego de que el presidente Donald Trump planteara al gobierno de Claudia Sheinbaum ampliar los acuerdos comerciales relacionados con gas natural, inversiones y participación de empresas estadounidenses, de acuerdo con una investigación publicada por el diario británico Financial Times.
Según el reporte, durante una conversación telefónica sostenida a mediados de septiembre, el mandatario estadounidense expuso distintas propuestas para fortalecer la presencia de compañías de su país en el mercado energético mexicano, en un contexto marcado por las negociaciones comerciales bilaterales.
Entre las alternativas mencionadas se encuentra incrementar las compras mexicanas de gas natural procedente de Estados Unidos, combustible que resulta fundamental para la generación de electricidad y el funcionamiento de distintos sectores industriales.
Un funcionario estadounidense citado por el periódico señaló que México obtiene de su vecino del norte aproximadamente tres cuartas partes del gas natural que demanda, situación que convierte el suministro energético en un componente estratégico de la relación económica.
La propuesta de Washington también contemplaría explorar compromisos de compra similares a los negociados con otras naciones, entre ellas Corea del Sur, que habría asumido compromisos por 100 mil millones de dólares en adquisiciones de productos energéticos estadounidenses, además de inversiones adicionales.
De acuerdo con las fuentes consultadas por Financial Times, Trump incluso habría planteado inicialmente la posibilidad de que activos mexicanos fueran vendidos a intereses estadounidenses, aunque no se conocen detalles específicos ni existe confirmación de que el gobierno mexicano haya aceptado esa alternativa.
El interés de la administración estadounidense estaría relacionado con ampliar las oportunidades de negocio para sus compañías y buscar mecanismos que contribuyan a reducir el superávit comercial que México mantiene frente a Estados Unidos.
Sin embargo, cualquier acuerdo de esta naturaleza tendría implicaciones para la política energética mexicana, particularmente en lo relacionado con la participación privada, las condiciones de inversión y la capacidad del país para mantener el control de sus decisiones estratégicas en el sector.
Una mayor adquisición de gas natural estadounidense podría ofrecer certidumbre de suministro para las centrales eléctricas y la industria nacional, aunque también implicaría evaluar los riesgos de profundizar la dependencia de un solo proveedor extranjero.
Además, eventuales compromisos comerciales tendrían que considerar las condiciones del mercado internacional, los precios de los combustibles, la infraestructura de transporte y almacenamiento, así como el marco legal vigente en México.
La discusión energética también habría influido en el calendario de las negociaciones comerciales entre ambos gobiernos. Financial Times informó que una ronda formal prevista para septiembre en Washington fue pospuesta y posteriormente cancelada, sin que se anunciara una nueva fecha al momento de publicarse el reportaje.
Dos fuentes consultadas por el diario atribuyeron parte del retraso a las exigencias estadounidenses en materia energética, mientras que un funcionario de Washington sostuvo que la modificación del calendario respondió a cuestiones de agenda y aseguró que las conversaciones entre los equipos negociadores continuaban.
Por su parte, el Gobierno de México declinó comentar al periódico británico sobre las versiones relacionadas con las propuestas energéticas.
Hasta ahora, no existe confirmación pública de un acuerdo definitivo ni de compromisos específicos asumidos por México para incrementar sus compras de combustibles o modificar las condiciones de participación de empresas estadounidenses.
El tema podría adquirir mayor relevancia conforme avancen las conversaciones comerciales, debido a que las decisiones relacionadas con energía tienen efectos directos sobre la industria, la generación eléctrica, las inversiones y los costos de producción.
De concretarse un entendimiento, sus alcances dependerán de las condiciones que negocien ambos gobiernos y de la manera en que se concilien los intereses comerciales estadounidenses con las prioridades energéticas y regulatorias de México.
.png)

.jpeg)