El Departamento de Defensa estadounidense exigió a fabricantes presentar planes para reducir tiempos de entrega y aumentar la producción de...
El Departamento de Defensa estadounidense exigió a fabricantes presentar planes para reducir tiempos de entrega y aumentar la producción de municiones y sistemas considerados críticos; la medida ocurre mientras Donald Trump reconoce escasez de algunos tipos de armamento.
Washington.- Estados Unidos busca acelerar su capacidad para fabricar y reponer armamento. El Departamento de Defensa dio un plazo máximo de 21 días a empresas de la industria militar para presentar propuestas que permitan aumentar significativamente la producción y reducir los tiempos de entrega de armas, municiones y otros sistemas considerados estratégicos.
La instrucción fue comunicada mediante un memorando enviado por el subsecretario de Defensa, Steve Feinberg, en momentos en que la disponibilidad de determinados tipos de armamento estadounidense se encuentra bajo creciente presión.
El documento plantea que los fabricantes deberán presentar alternativas para acelerar los plazos actuales, incrementar su capacidad productiva y definir las inversiones necesarias para responder a pedidos de mayor volumen durante los próximos años.
El movimiento adquiere especial relevancia ante las operaciones estadounidenses en Medio Oriente y después de que el presidente Donald Trump reconociera que existen problemas de disponibilidad en algunas categorías de armamento, aunque aseguró que Estados Unidos mantiene suficientes municiones para enfrentar el conflicto con Irán.
Pentágono: esperar años ya no es aceptable
El mensaje enviado a la industria estadounidense establece una prioridad clara: producir más y hacerlo en menos tiempo.
“Los ciclos de desarrollo que duran años no son aceptables”, advirtió Feinberg, de acuerdo con información publicada por The Washington Post, medio que tuvo acceso al memorando.
El funcionario sostuvo que Estados Unidos necesita acelerar sus calendarios y ampliar inmediatamente su capacidad de fabricación.
Pero la exigencia no se limita a incrementar las líneas de producción existentes.
El Pentágono también solicitó a las empresas identificar inversiones específicas de capital y posibles ampliaciones de instalaciones que permitan responder a una política de adquisiciones sostenidas y de mayor volumen.
La intención es fortalecer una infraestructura industrial capaz de mantener una producción elevada durante periodos prolongados y no solamente responder a necesidades inmediatas.
Presión sobre los arsenales estadounidenses
La orden aparece en un momento particularmente delicado para la capacidad militar estadounidense.
El propio Trump ha reconocido que su país enfrenta escasez en determinados tipos de armas, aunque ha insistido en que Washington dispone de los recursos necesarios para sostener sus actuales compromisos militares.
La situación ha provocado cuestionamientos sobre la velocidad con la que Estados Unidos puede reponer municiones y sistemas utilizados o destinados a diferentes escenarios internacionales.
También surgieron versiones sobre diferencias entre Trump y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, relacionadas con la disponibilidad de municiones para las operaciones en Medio Oriente.
La Casa Blanca ha rechazado que exista un enfrentamiento entre ambos.
Estos son algunos de los sistemas que EU quiere acelerar
El Departamento de Defensa tiene bajo revisión diversos programas considerados críticos que podrían recibir mayores adquisiciones o procesos acelerados dentro de la preparación del presupuesto correspondiente al año fiscal 2028.
Entre ellos aparece el Interceptor de Próxima Generación, desarrollado para fortalecer la defensa estadounidense frente a amenazas de misiles balísticos.
También figura el Sistema Nacional Avanzado de Misiles Superficie-Aire, además de sistemas móviles de radar para defensa aérea.
La revisión contempla igualmente tecnología avanzada para entrenamiento de pilotos y sistemas espaciales destinados al seguimiento y detección de misiles.
La selección muestra que Washington no solamente busca incrementar sus reservas de municiones, sino fortalecer diferentes capas de su capacidad defensiva.
Pentágono confirma que el memorando es auténtico
El portavoz principal del Pentágono, Sean Parnell, confirmó la existencia del documento y defendió que trabajar directamente con los fabricantes para incrementar la producción forma parte de la estrategia impulsada por la administración Trump.
Según explicó, el memorando servirá como una de las bases para preparar el presupuesto militar estadounidense del año fiscal 2028, que posteriormente tendrá que ser presentado al Congreso para obtener financiamiento.
El objetivo de fondo es reconstruir y ampliar la base industrial de defensa de Estados Unidos.
EU busca prepararse para una demanda militar sostenida
El plazo de apenas 21 días muestra la urgencia con la que Washington pretende revisar su capacidad de fabricación.
La estrategia supone también un desafío financiero e industrial: aumentar la producción requiere nuevas instalaciones, cadenas de suministro capaces de proporcionar componentes suficientes y contratos gubernamentales que permitan a los fabricantes justificar inversiones multimillonarias.
Estados Unidos busca que la industria se prepare para recibir pedidos mayores y sostenidos.
La orden llega, además, en un escenario internacional marcado por múltiples focos de tensión y por el reconocimiento del propio Trump de que algunos arsenales estadounidenses enfrentan limitaciones.
La respuesta del Pentágono apunta ahora hacia una solución de largo alcance: producir más armas, reducir los años necesarios para desarrollar y entregar sistemas militares y ampliar la capacidad industrial estadounidense para sostener una demanda mucho mayor.
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