La medición de EQUUS Analítica revela una doble tendencia rumbo a 2027: una preferencia cultural por liderazgos masculinos y una ventaja cla...
La medición de EQUUS Analítica revela una doble tendencia rumbo a 2027: una preferencia cultural por liderazgos masculinos y una ventaja clara de Morena; sin embargo, el alto porcentaje de indecisos mantiene abierta la contienda y será determinante en el resultado final.
A poco más de un año del arranque formal del proceso electoral rumbo a la gubernatura de 2027, el escenario político en Sinaloa comienza a tomar forma con dos señales claras: una preferencia marcada en el perfil del próximo gobernador y una ventaja consolidada de Morena como fuerza dominante.
Los datos no definen la elección, pero sí revelan cómo piensa hoy el electorado.
El dato clave: la preferencia por un hombre en el gobierno
La encuesta de EQUUS Analítica muestra un resultado contundente: el 70.9 por ciento de los encuestados preferiría que la gubernatura sea ocupada por un hombre, frente a un 22.4 por ciento que opta por una mujer y un 6.7 por ciento que no tiene postura.Más que un rechazo, el dato refleja una inercia histórica. Sinaloa nunca ha tenido una gobernadora, y esa ausencia sigue influyendo en la percepción ciudadana sobre el liderazgo político.
No es un tema menor. El lenguaje político, los antecedentes y la experiencia acumulada construyen imaginarios que pesan al momento de responder una encuesta.
Sin embargo, el 22.4 por ciento que respalda un perfil femenino tampoco es marginal. Representa un sector que crece al ritmo de los cambios nacionales, donde el liderazgo de las mujeres ya no es excepción, sino realidad.
La lectura es clara: la cancha no está cerrada, pero sí condicionada.
Una candidatura femenina no estaría descartada, pero tendría que enfrentar, además de sus adversarios, una percepción arraigada en el electorado.
Un electorado abierto: el factor que puede cambiar todo
Más allá del género, hay un dato que redefine el escenario: el 30.3 por ciento de los encuestados no tiene preferencia por ningún partido político.
Este segmento es clave.
No responde a estructuras, no está anclado a lealtades partidistas y será el que, en gran medida, determine el resultado final.
Ahí se jugará la elección.
Morena se consolida, pero no tiene la elección en la mano
En el terreno partidista, Morena encabeza con el 43.1 por ciento de las preferencias, colocándose muy por encima de sus competidores.
El PRI aparece con 8.6 por ciento, el PAN con 7.1 por ciento y Movimiento Ciudadano con 4.8 por ciento. El resto de las fuerzas políticas se mantiene en niveles marginales.
El dato confirma una realidad: Morena es hoy la principal fuerza política en Sinaloa.
Pero también deja ver otra: no tiene una mayoría absoluta frente a un electorado donde casi un tercio aún no decide.
Eso implica una doble condición: ventaja… y presión.
Porque ser el favorito significa también ser el más observado, el más exigido y el que menos margen de error tiene.
Oposición dispersa, oportunidad latente
El bloque opositor, aunque fragmentado, no es inexistente.
Si se suman PRI, PAN y Movimiento Ciudadano, superan los 20 puntos. No compiten individualmente, pero juntos representan una base que, en otro contexto, podría ser competitiva.
El problema es claro: la dispersión.
Sin unidad, los números no alcanzan. Con estrategia, podrían cambiar el juego.
Conclusión: Morena arriba, pero el 2027 aún no está escrito
Sin embargo, la elección no está definida.
Porque en política, las percepciones cambian, las campañas influyen y los indecisos deciden.
Hoy, Morena tiene ventaja y todo apunta a que, si las condiciones se mantienen, podría arrasar en la elección.
Pero el resultado final no dependerá solo de los números actuales, sino de quién logre interpretar mejor a ese electorado que aún está esperando por quién votar.



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