El conflicto por el control del Estrecho de Ormuz se intensifica mientras Washington busca garantizar el flujo del comercio petrolero y Tehe...
El conflicto por el control del Estrecho de Ormuz se intensifica mientras Washington busca garantizar el flujo del comercio petrolero y Teherán advierte con mantener cerrado el paso
La tensión en Medio Oriente continúa en ascenso tras la confirmación del Pentágono de que Estados Unidos ha destruido más de 100 embarcaciones iraníes desde el inicio de la ofensiva contra la República Islámica, en una estrategia que busca debilitar la capacidad de Teherán para afectar la navegación internacional en el Estrecho de Ormuz.
El almirante Brad Cooper, jefe del Comando Central de Estados Unidos, sostuvo que mediante operaciones aéreas, marítimas y terrestres se ha logrado impactar de manera significativa la infraestructura naval iraní, y advirtió que las acciones militares aún no concluyen. Según explicó, el objetivo es desmantelar una amenaza que, desde la óptica estadounidense, ha puesto en riesgo durante años el libre tránsito comercial en una de las rutas más importantes del mundo.
El Estrecho de Ormuz representa un punto estratégico clave, ya que por esa vía circula cerca del 20 por ciento del petróleo mundial, por lo que cualquier alteración en su funcionamiento genera efectos inmediatos en los mercados energéticos y en la estabilidad global.
En medio de este escenario, el nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jameneí, ha advertido que el paso marítimo permanecería cerrado como respuesta a los ataques de Estados Unidos e Israel, lo que ha elevado el nivel de confrontación y el riesgo de una escalada mayor en la región.
Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump ha solicitado el respaldo de sus aliados para reabrir el tránsito en el Golfo Pérsico, aunque su planteamiento ha generado dudas en la comunidad internacional ante el temor de una ampliación del conflicto.
De acuerdo con el Comando Central, las fuerzas estadounidenses han realizado más de seis mil vuelos de combate, mientras insisten en que la capacidad operativa de Irán se encuentra en retroceso frente al fortalecimiento militar de Washington.
El desarrollo de este conflicto mantiene en alerta a los mercados internacionales y a los gobiernos del mundo, ante la posibilidad de que el cierre del Estrecho de Ormuz impacte de forma directa en el suministro energético y en la economía global.
#Internacional #MedioOriente #EstadosUnidos #Irán #Ormuz #Geopolítica #Petróleo #EntreVeredas


