Encabezan Rosario Robles y el gobernador de Sinaloa la reunión intersecretarial de la Cruzada Nacional contra el Hambre.* El combate a l...
Encabezan Rosario Robles y el gobernador de Sinaloa la reunión
intersecretarial de la Cruzada Nacional contra el Hambre.*
El combate a la pobreza debe dejar de ser un simulacro para
convertirse en una acción de gobierno planeada, bien definida, con
estrategias claras y compromisos firmes: Malova.*
Culiacán, Sinaloa. El combate a la pobreza debe dejar
de ser un simulacro para convertirse en una acción de gobierno planeada,
bien definida, con estrategias claras y compromisos firmes, para que tenga
resultados tangibles en el corto y mediano plazo, dijo el gobernador Mario
López Valdez, durante la reunión intersecretarial de la Cruzada Nacional
contra el Hambre.
Durante el evento, que encabezó junto con la secretaria de Desarrollo
Social del gobierno de la república, Rosario Robles Berlanga, se analizaron
los indicadores de pobreza en el país, así como los avances que registra
Sinaloa en la implementación de acciones contra la pobreza, que a pesar de
los esfuerzos no logra reducirse, lo mismo que en el resto de los estados.
El mandatario sinaloense dijo que las acciones contra la marginación y
pobreza, el combate a la pobreza alimentaria así como el crear condiciones
de fácil acceso a la educación, salud, y vivienda digna, deben ser
permanentes, comprometidas, solidarias y efectivas.
Enfatizó que ningún programa de crecimiento económico tendrá resultados
tangibles, que le den sustento al desarrollo, si la gente sigue viviendo en
casas con pisos de tierra, sin agua, sin energía eléctrica, sin drenaje,
con hambre; si la gente no estudia, si se enferma y no tiene para curarse.
Destacó que México tiene prisa en resolver los problemas de escaso
crecimiento que ha tenido en los últimos años, pero también para reducir
los niveles de pobreza que laceran a millones de mexicanos, para quienes
las oportunidades de mejorar sus condiciones de vida parecieran ser un
sueño cada vez más lejano de cumplir.
El gobernador de Sinaloa advirtió que ya nos hay tiempo ni cabida para el
disimulo en los programas sociales. Los mexicanos, dijo, no necesitan de
programas asistencialistas, sino de acciones concretas que les abran
oportunidades de crecimiento económico, de trabajo mejor remunerado, de
proyectos productivos que faciliten el autoempleo, de educación de calidad,
de acceso a la vivienda y a mejores servicios de salud.
Advirtió que disimular es engañar y encubrir los verdaderos problemas
sociales que enfrenta el país, por lo que reconoció el valor que ha tenido
la presente administración federal, lo mismo que los esfuerzos que a través
de la Secretaría de Desarrollo Social se realizan para combatir con mayor
eficacia este fenómeno social que cada vez avanza más, en lugar de
disminuir, como lo es el número de pobres en México.
Expuso que si aumentan los índices de pobreza, lo único que refleja es el
fracaso de todos los niveles de gobierno y de todos los actores
involucrados en la construcción de mejores oportunidades de vida, de
empleo, salud y educación para la población.
Por su parte, la titular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol),
Rosario Robles Berlanga, fue enfática en afirmar que no hay lugar para el
regateo ni para aparentar que se atienden los problemas de marginación y
pobreza.
Simular afecta mucho más que atacar las causas y los orígenes de este
fenómeno social, que en México registra ya más de 53 millones de mexicanos
con algún grado de pobreza.
Reducir estas cifras, dijo, no se puede lograr con magros niveles de
crecimiento económico. Crecer en uno o dos por ciento sólo agrava la
situación y aumenta las cifras de pobres en México.
Manifestó que, por ello, abatir la pobreza sólo se puede lograr con la
unión de esfuerzos entre los tres niveles de gobierno y la confluencia de
todas las dependencias ligadas a los factores que determinan el grado de
escasez y carencia de los satisfactores básicos.
Entre estas están las encargadas de apoyar la producción de alimentos, las
responsables de atender los temas de salud, de educación, de creación de
riqueza, de empleo, entre otras, que deben convertirse en entidades
facilitadoras del desarrollo social y económico.
Robles Berlanga agregó que ningún país en el mundo podrá tener éxito en el
combate a la pobreza con esfuerzos dispersos, separados, con el mismo
objetivo sí, pero de manera aislada.
Por ello, la titular de Sedesol insistió en la necesidad de sumar acciones
para contrarrestar las causas y los efectos de la marginación, que derivan
en inseguridad, falta de oportunidades, deficientes servicios de salud y
educativos, con pocas esperanzas de contar con viviendas dignas y empleos
mejor remunerados.
En presencia de alcaldes, delegados y funcionarios de dependencias
federales y estatales, la secretaria de Desarrollo Social anunció que el 15
de agosto empieza la aplicación de la Encuesta Nacional de Ingreso en los
Hogares, por parte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía
(INEGI).
Estos resultados sirven de base para las evaluaciones que realiza el
Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social
(Coneval) para determinar el grado de pobreza y los resultados que hasta
hoy han arrojado las políticas sociales destinadas a combatir este fenómeno.
Por ello apuró a los estados y municipios a acelerar el paso para mejorar
la eficiencia de las acciones encaminadas a reducir los niveles de pobreza
en el país y a mejorar los niveles desarrollo social.
En su opinión ya se empiezan a vislumbrar resultados importantes de la
Cruzada Nacional contra el Hambre, uno de los cuales tiene que ver con la
óptica como se atiende el problema de la pobreza, que gradualmente ha
dejado de ser asistencialista, para dar paso a programas específicos de
construcción de real bienestar para la mayoría de los mexicanos.
Explicó que en esta tarea participan 19 dependencias federales y de los
tres niveles de gobierno, cuyo propósito es acabar con la duplicidad de
funciones y acciones, ya que hoy existen por lo menos 270 programas
sociales que se duplican.
Reconoció que esto ha dificultado, más que facilitar, el combate a la
pobreza, donde existen por lo menos 7 millones de mexicanos que están en
extrema pobreza alimentaria, pero que en total suman 53 millones de
personas que están por debajo de la línea de bienestar y que tienen más de
una carencia.
En el evento estuvieron presentes los 18 alcaldes de Sinaloa, los
secretarios de Educación, Salud, Desarrollo Social y Humano, de Innovación
Gubernamental, el subsecretario de Normatividad del gobierno del estado,
así como los delegados de la Sedesol, Sedatu, entre otros.
intersecretarial de la Cruzada Nacional contra el Hambre.*
El combate a la pobreza debe dejar de ser un simulacro para
convertirse en una acción de gobierno planeada, bien definida, con
estrategias claras y compromisos firmes: Malova.*
Culiacán, Sinaloa. El combate a la pobreza debe dejar
de ser un simulacro para convertirse en una acción de gobierno planeada,
bien definida, con estrategias claras y compromisos firmes, para que tenga
resultados tangibles en el corto y mediano plazo, dijo el gobernador Mario
López Valdez, durante la reunión intersecretarial de la Cruzada Nacional
contra el Hambre.
Durante el evento, que encabezó junto con la secretaria de Desarrollo
Social del gobierno de la república, Rosario Robles Berlanga, se analizaron
los indicadores de pobreza en el país, así como los avances que registra
Sinaloa en la implementación de acciones contra la pobreza, que a pesar de
los esfuerzos no logra reducirse, lo mismo que en el resto de los estados.
El mandatario sinaloense dijo que las acciones contra la marginación y
pobreza, el combate a la pobreza alimentaria así como el crear condiciones
de fácil acceso a la educación, salud, y vivienda digna, deben ser
permanentes, comprometidas, solidarias y efectivas.
Enfatizó que ningún programa de crecimiento económico tendrá resultados
tangibles, que le den sustento al desarrollo, si la gente sigue viviendo en
casas con pisos de tierra, sin agua, sin energía eléctrica, sin drenaje,
con hambre; si la gente no estudia, si se enferma y no tiene para curarse.
Destacó que México tiene prisa en resolver los problemas de escaso
crecimiento que ha tenido en los últimos años, pero también para reducir
los niveles de pobreza que laceran a millones de mexicanos, para quienes
las oportunidades de mejorar sus condiciones de vida parecieran ser un
sueño cada vez más lejano de cumplir.
El gobernador de Sinaloa advirtió que ya nos hay tiempo ni cabida para el
disimulo en los programas sociales. Los mexicanos, dijo, no necesitan de
programas asistencialistas, sino de acciones concretas que les abran
oportunidades de crecimiento económico, de trabajo mejor remunerado, de
proyectos productivos que faciliten el autoempleo, de educación de calidad,
de acceso a la vivienda y a mejores servicios de salud.
Advirtió que disimular es engañar y encubrir los verdaderos problemas
sociales que enfrenta el país, por lo que reconoció el valor que ha tenido
la presente administración federal, lo mismo que los esfuerzos que a través
de la Secretaría de Desarrollo Social se realizan para combatir con mayor
eficacia este fenómeno social que cada vez avanza más, en lugar de
disminuir, como lo es el número de pobres en México.
Expuso que si aumentan los índices de pobreza, lo único que refleja es el
fracaso de todos los niveles de gobierno y de todos los actores
involucrados en la construcción de mejores oportunidades de vida, de
empleo, salud y educación para la población.
Por su parte, la titular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol),
Rosario Robles Berlanga, fue enfática en afirmar que no hay lugar para el
regateo ni para aparentar que se atienden los problemas de marginación y
pobreza.
Simular afecta mucho más que atacar las causas y los orígenes de este
fenómeno social, que en México registra ya más de 53 millones de mexicanos
con algún grado de pobreza.
Reducir estas cifras, dijo, no se puede lograr con magros niveles de
crecimiento económico. Crecer en uno o dos por ciento sólo agrava la
situación y aumenta las cifras de pobres en México.
Manifestó que, por ello, abatir la pobreza sólo se puede lograr con la
unión de esfuerzos entre los tres niveles de gobierno y la confluencia de
todas las dependencias ligadas a los factores que determinan el grado de
escasez y carencia de los satisfactores básicos.
Entre estas están las encargadas de apoyar la producción de alimentos, las
responsables de atender los temas de salud, de educación, de creación de
riqueza, de empleo, entre otras, que deben convertirse en entidades
facilitadoras del desarrollo social y económico.
Robles Berlanga agregó que ningún país en el mundo podrá tener éxito en el
combate a la pobreza con esfuerzos dispersos, separados, con el mismo
objetivo sí, pero de manera aislada.
Por ello, la titular de Sedesol insistió en la necesidad de sumar acciones
para contrarrestar las causas y los efectos de la marginación, que derivan
en inseguridad, falta de oportunidades, deficientes servicios de salud y
educativos, con pocas esperanzas de contar con viviendas dignas y empleos
mejor remunerados.
En presencia de alcaldes, delegados y funcionarios de dependencias
federales y estatales, la secretaria de Desarrollo Social anunció que el 15
de agosto empieza la aplicación de la Encuesta Nacional de Ingreso en los
Hogares, por parte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía
(INEGI).
Estos resultados sirven de base para las evaluaciones que realiza el
Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social
(Coneval) para determinar el grado de pobreza y los resultados que hasta
hoy han arrojado las políticas sociales destinadas a combatir este fenómeno.
Por ello apuró a los estados y municipios a acelerar el paso para mejorar
la eficiencia de las acciones encaminadas a reducir los niveles de pobreza
en el país y a mejorar los niveles desarrollo social.
En su opinión ya se empiezan a vislumbrar resultados importantes de la
Cruzada Nacional contra el Hambre, uno de los cuales tiene que ver con la
óptica como se atiende el problema de la pobreza, que gradualmente ha
dejado de ser asistencialista, para dar paso a programas específicos de
construcción de real bienestar para la mayoría de los mexicanos.
Explicó que en esta tarea participan 19 dependencias federales y de los
tres niveles de gobierno, cuyo propósito es acabar con la duplicidad de
funciones y acciones, ya que hoy existen por lo menos 270 programas
sociales que se duplican.
Reconoció que esto ha dificultado, más que facilitar, el combate a la
pobreza, donde existen por lo menos 7 millones de mexicanos que están en
extrema pobreza alimentaria, pero que en total suman 53 millones de
personas que están por debajo de la línea de bienestar y que tienen más de
una carencia.
En el evento estuvieron presentes los 18 alcaldes de Sinaloa, los
secretarios de Educación, Salud, Desarrollo Social y Humano, de Innovación
Gubernamental, el subsecretario de Normatividad del gobierno del estado,
así como los delegados de la Sedesol, Sedatu, entre otros.
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