Sobre el camino Benjamín Bojórquez En política, querer no siempre significa poder. Y rumbo al 2027, Salvador Alvarado enfrenta una pregunta...
Benjamín Bojórquez
En política, querer no siempre significa poder. Y rumbo al 2027, Salvador Alvarado enfrenta una pregunta que debería incomodar a más de uno: ¿quién quiere ser alcalde o quién realmente está preparado para gobernar?
El municipio no necesita otro administrador de coyunturas, necesita capacidad para enfrentar seguridad, servicios públicos, salud, economía, inversión y finanzas, problemas que no se resuelven con discursos ni con la popularidad de una sigla o una cara bonita.
Por eso el nombre de Ambrocio Chávez merece ser puesto sobre la mesa. No por ocurrencia, sino por trayectoria.
Diputado local de Morena, con experiencia legislativa y al frente de la Comisión de Hacienda del Congreso sinaloense, el itinerante profesor Chávez conoce el lenguaje que muchas veces define el éxito o fracaso de un gobierno: presupuesto, negociación, acuerdos y capacidad de gestión.
Y hay algo todavía más importante: entiende que gobernar no significa administrar para los propios.
Salvador Alvarado necesita diálogo con empresarios, sectores productivos, ciudadanos y, también, con quienes piensan distinto. Ahí está el verdadero desafío para Morena: no confundir lealtad partidista con capacidad de gobierno.
Porque una franquicia electoral puede ganar una elección, pero no necesariamente sabe gobernar un municipio.
Ambrocio Chávez tampoco tiene una candidatura en la bolsa, y sería ingenuo adelantar vísperas. Pero si Morena busca perfiles con experiencia para enfrentar una etapa compleja, su trayectoria lo coloca, objetivamente, dentro de la conversación.
Y aquí está lo picante: en política sobran los que quieren la silla. Escasean los que llegan con la cabeza preparada para cargarla.
Salvador Alvarado no necesita un mesías. Necesita gobierno. Y quizá por eso, más que preguntar quién quiere ser alcalde, habría que empezar a preguntar algo mucho más incómodo: ¿Quién puede serlo?
Aquí aparece un elemento que me parece muy interesante: Ambrocio Chávez ha participado desde el Congreso en asuntos directamente vinculados con las finanzas municipales y las necesidades de los ayuntamientos, incluso ha encabezado foros sobre estrategias financieras para municipios, donde se planteó la necesidad de fortalecer las finanzas públicas y buscar alternativas de captación de recursos.
Eso puede parecer burocracia parlamentaria para algunos. Pero para un municipio con problemas financieros, saber cómo funciona el dinero público puede ser mucho más importante que saber ganar aplausos.
GOTITAS DE AGUA:
Cuando el municipio está en crisis, la candidatura deja de ser premio y comienza a convertirse en responsabilidad. “Si cierran la puerta, apaguen la luz”. “Nos vemos mañana”...
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