Encuesta de EQUUS Analítica revela que el 70.9 por ciento de los ciudadanos optaría por un perfil masculino para la gubernatura de Sinaloa; ...
Encuesta de EQUUS Analítica revela que el 70.9 por ciento de los ciudadanos optaría por un perfil masculino para la gubernatura de Sinaloa; el dato reconfigura el escenario político antes de que existan candidaturas definidas.
A casi un año de que inicie formalmente el proceso electoral de 2027, la opinión pública en Sinaloa comienza a enviar señales que los partidos políticos difícilmente podrán ignorar. Más allá de nombres, colores o proyectos, la primera gran definición ciudadana parece girar en torno al perfil de quien deberá conducir los destinos del estado durante el próximo sexenio.
La encuesta presentada por EQUUS Analítica arroja un dato que sobresale por encima de cualquier otro: el 70.9 por ciento de los sinaloenses preferiría que el próximo gobernador fuera hombre, mientras que el 22.4 por ciento optaría por una mujer y el 6.7 por ciento no manifestó una opinión.
No es un dato menor.
Es la primera medición que coloca el factor género como una variable de percepción política y lo hace en un momento en que Morena, partido gobernante, desarrolla su proceso interno para definir a quien encabezará la Coordinación Estatal para la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, paso previo a la construcción de la candidatura al Gobierno del Estado.
Las encuestas no explican por sí solas el porqué de las respuestas, pero sí permiten identificar tendencias.
Y la tendencia que hoy aparece es clara: una amplia mayoría considera que el próximo titular del Poder Ejecutivo debería ser un hombre.
La respuesta puede obedecer a múltiples factores.
Desde la percepción de que el estado atraviesa una etapa que exige un liderazgo con determinadas características, hasta el posicionamiento que hoy tienen los distintos actores políticos que ya comienzan a perfilarse rumbo a la sucesión.
Lo relevante es que la ciudadanía ya está construyendo criterios antes de conocer a los candidatos.
El dato adquiere una dimensión especial porque la mayoría de los perfiles visibles dentro de Morena para disputar la gubernatura son mujeres con amplia trayectoria política.
La encuesta no significa que una candidata esté imposibilitada para ganar.
Tampoco representa un rechazo hacia el liderazgo femenino.
Lo que sí evidencia es que, en este momento, el ambiente ciudadano parece favorecer a un perfil masculino.
Si esa percepción logra mantenerse durante los próximos meses, Morena enfrentará un dilema político importante al momento de definir su candidatura.
Porque además de valorar la estructura partidista, el posicionamiento interno y la competitividad electoral, tendrá que medir qué tan fuerte pesa la percepción ciudadana reflejada en estudios demoscópicos como éste.
Para los partidos de oposición la lectura tampoco debe ser simplista.
Que el electorado prefiera a un hombre no significa que cualquier hombre pueda convertirse en gobernador.
La competitividad seguirá dependiendo del conocimiento público, la credibilidad, la trayectoria, la capacidad de generar acuerdos y, sobre todo, de conectar con una ciudadanía que parece cada vez más exigente.
La encuesta abre una ventana de oportunidad, pero no entrega victorias anticipadas.
Uno de los aspectos más interesantes del estudio es que refleja cómo la ciudadanía comienza a formar opiniones mucho antes del arranque oficial del proceso electoral.
Las redes sociales, el desempeño de los gobiernos, la presencia territorial de los aspirantes y la percepción pública están influyendo desde ahora en la construcción del escenario político.
Cuando lleguen las campañas, muchos electores ya habrán definido buena parte de sus preferencias.
Y modificar esas percepciones será mucho más complicado.
Las encuestas son fotografías del momento, no resultados definitivos. Sin embargo, algunas imágenes logran capturar el inicio de una tendencia.
La de EQUUS Analítica deja un mensaje que seguramente será analizado en las dirigencias partidistas: hoy, siete de cada diez sinaloenses consideran que el próximo gobernador debería ser hombre.
Falta mucho camino por recorrer. Habrá candidaturas, campañas, debates y nuevas mediciones. Pero si algo deja claro este estudio es que el ánimo del electorado comienza a definirse desde ahora y que los partidos deberán escuchar con atención lo que la sociedad está diciendo.
Porque en política, las elecciones no empiezan el día de la campaña.
Empiezan cuando los ciudadanos comienzan a imaginar quién quieren que los gobierne.
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