La NOAA emitió una alerta por una tormenta geomagnética fuerte derivada de intensas erupciones solares; especialistas descartan riesgos para...
La NOAA emitió una alerta por una tormenta geomagnética fuerte derivada de intensas erupciones solares; especialistas descartan riesgos para la salud, pero advierten posibles interrupciones en sistemas tecnológicos.
Ciudad de México.- El Centro de Predicción del Clima Espacial (SWPC) de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) emitió una alerta por una tormenta geomagnética de categoría G3, considerada de intensidad fuerte, que comenzó a impactar la Tierra durante la tarde de este jueves y cuyos efectos podrían extenderse hasta las primeras horas del viernes.
La advertencia se produce tras una intensa actividad registrada en el Sol durante los últimos días, situación que mantiene bajo vigilancia a agencias espaciales y operadores de infraestructura crítica en distintas partes del mundo.
De acuerdo con los especialistas, el fenómeno se originó a partir de una serie de erupciones solares registradas el pasado 3 de junio en la región activa 4455 del Sol, donde se produjo una poderosa llamarada de clase X1.0, considerada una de las categorías más energéticas dentro de la escala utilizada para medir estos eventos.
Las explosiones solares liberaron enormes cantidades de plasma y partículas cargadas conocidas como eyecciones de masa coronal (CME), las cuales viajaron a gran velocidad por el espacio hasta alcanzar el campo magnético terrestre.
Cuando estas partículas impactan la magnetosfera de la Tierra generan alteraciones en el entorno espacial que rodea al planeta, dando origen a lo que los científicos denominan tormentas geomagnéticas.
Posibles afectaciones tecnológicas
Las autoridades espaciales advierten que una tormenta de nivel G3 puede provocar diversas afectaciones en sistemas tecnológicos sensibles.
Entre los efectos más probables se encuentran interrupciones temporales en los sistemas de navegación GPS, fallas intermitentes en comunicaciones de radio de alta frecuencia y fluctuaciones en algunas redes eléctricas.
Asimismo, los satélites en órbita pueden experimentar acumulación de carga eléctrica en sus superficies, situación que obliga a los operadores a implementar medidas preventivas para proteger equipos y sistemas de comunicación.
Los expertos señalan que este tipo de eventos son monitoreados constantemente debido a la creciente dependencia global de tecnologías satelitales para telecomunicaciones, navegación y observación terrestre.
Auroras visibles en zonas poco habituales
Además de los posibles efectos tecnológicos, la tormenta geomagnética podría generar uno de los fenómenos más espectaculares de la naturaleza.
La interacción de las partículas solares con los gases presentes en la atmósfera terrestre favorece la formación de auroras boreales y australes más intensas, que podrían observarse en latitudes donde normalmente no son visibles.
Este fenómeno ocurre cuando las partículas energéticas chocan con moléculas de oxígeno y nitrógeno, produciendo destellos de colores verdes, rojos y violetas en el cielo nocturno.
Sin riesgo para la población
Pese a la magnitud del evento, especialistas subrayan que no existe riesgo directo para la salud humana.
El campo magnético terrestre continúa actuando como una barrera natural que protege al planeta de la mayor parte de la radiación y partículas emitidas por el Sol.
Por ello, la recomendación para la población es mantener la calma y continuar con sus actividades normales, mientras las agencias científicas y operadores tecnológicos permanecen atentos a la evolución del fenómeno espacial.
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