El Tricolor acabó con cuatro décadas sin ganar un partido de eliminación directa en una Copa del Mundo. Con goles de Julián Quiñones y Raúl ...
El Tricolor acabó con cuatro décadas sin ganar un partido de eliminación directa en una Copa del Mundo. Con goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez, la Selección Mexicana derrotó a Ecuador y clasificó a los Octavos de Final en un Estadio Ciudad de México que volvió a convertirse en una fortaleza.
Ciudad de México. La historia cambió para la Selección Mexicana. Después de 40 años de frustraciones en fases de eliminación directa de las Copas del Mundo, el Tricolor derrotó con autoridad 2-0 a Ecuador y consiguió su boleto a los Octavos de Final del Mundial 2026, desatando la euforia de una afición que volvió a creer.
Desde el inicio, el equipo dirigido por Javier Aguirre mostró personalidad, intensidad y un futbol ofensivo que dejó claro que esta generación estaba decidida a escribir una nueva página en la historia del balompié nacional.
Las primeras aproximaciones llegaron por conducto de Gil Mora y Raúl Jiménez, quienes avisaron temprano sobre la portería ecuatoriana. Mora incluso estuvo cerca de marcar con un disparo desde un costado del área que pasó apenas desviado.
México no solo enfrentaba a Ecuador, sino también al peso de una estadística que perseguía al combinado nacional desde el Mundial de 1986, cuando eliminó a Bulgaria en los octavos de final. Desde entonces, el Tricolor no había vuelto a ganar un encuentro de eliminación directa en una Copa del Mundo.
La espera terminó al minuto 22.
Jesús Gallardo inició una jugada por la banda izquierda y encontró a Roberto "Piojo" Alvarado, quien aprovechó un descuido defensivo para asistir con precisión a Julián Quiñones. El delantero controló dentro del área, dejó atrás a su marcador con un recorte y definió con categoría para poner el 1-0 que hizo estallar al Estadio Ciudad de México.
Con la ventaja, México tomó completamente el control del encuentro. La presión alta impedía que Ecuador pudiera salir con claridad y la afición acompañaba cada recuperación de balón con un ensordecedor "¿Y si sí?, ¿Y si sí?".
El segundo tanto llegó al minuto 31 precisamente gracias a esa intensidad.
El Tricolor recuperó el balón en la salida ecuatoriana. Quiñones condujo la jugada y devolvió el esférico a Raúl Jiménez, quien sacó un potente disparo colocado al ángulo para firmar el 2-0 y ampliar la ventaja antes del descanso.
Antes del silbatazo del medio tiempo apareció también la figura del arquero Raúl "Tala" Rangel, quien realizó una espectacular atajada ante Yeboah para mantener intacta la ventaja mexicana.
Para la segunda mitad, Ecuador adelantó líneas en busca de descontar. Sebastián Beccacece realizó modificaciones que permitieron a su equipo controlar por varios lapsos la posesión del balón, aunque sin generar verdadero peligro sobre la meta mexicana.
Javier Aguirre respondió con cambios para refrescar al equipo. Aunque México perdió algo de orden conforme avanzó el encuentro, encontró espacios al contragolpe y generó oportunidades, especialmente con Santiago Giménez, quien volvió a quedarse cerca del gol.
En los minutos finales, Ecuador terminó perdiendo también a uno de sus defensores. Piero Hincapié fue expulsado tras una revisión del VAR, luego de dirigirse a Santiago Giménez cubriéndose la boca con la mano, acción sancionada por el árbitro tras analizar la jugada.
Con el control absoluto en los últimos instantes, México selló una victoria histórica que rompe una sequía de cuatro décadas, mantiene al equipo sin recibir anotaciones en el torneo y coloca nuevamente al Tricolor entre los 16 mejores del mundo.
Ahora, el siguiente desafío será aún mayor: los Octavos de Final, donde la Selección Mexicana buscará seguir alimentando el sueño mundialista frente a un rival de máxima exigencia.
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