En un conversatorio organizado por CONFÍE, investigadores y especialistas coincidieron en la importancia de debatir el proyecto con base en ...
En un conversatorio organizado por CONFÍE, investigadores y especialistas coincidieron en la importancia de debatir el proyecto con base en evidencia científica, al tiempo que expusieron los retos ambientales, las medidas de mitigación y el impacto económico de la planta.
Culiacán, Sinaloa. Con el objetivo de promover un debate sustentado en evidencia científica sobre uno de los proyectos industriales más importantes para el norte de Sinaloa, la Coordinación General para el Fomento a la Investigación Científica e Innovación del Estado (CONFÍE) realizó el conversatorio técnico "Planta de amoniaco: seguridad y responsabilidad ambiental", en el que participaron investigadores, especialistas y representantes de instituciones de educación superior.
El encuentro reunió a expertos en temas ambientales, desarrollo industrial y seguridad, quienes analizaron las implicaciones sociales, ecológicas y económicas de la planta de amoniaco instalada en Topolobampo.
Durante la apertura, el director general de CONFÍE, Carlos Karam Quiñones, señaló que la intención del foro fue generar un espacio de discusión técnica que permita a la ciudadanía acceder a información sustentada en estudios científicos.
Explicó que muchas de las posturas que rodean el proyecto se han construido con información incompleta, por lo que consideró necesario fortalecer el debate público con datos verificables.
"CONFÍE se ha propuesto realizar este tipo de encuentros con expertos con la certeza de que la ciencia proporciona las bases para entender los procesos ecológicos y las causas de los problemas ambientales. Hasta hoy la narrativa que impera está alejada de explicaciones científicas y de información confiable", expresó.
Como parte del programa, el investigador del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la UNAM, Federico García Páez, presentó un análisis sobre la importancia de la producción de amoniaco y sus implicaciones ambientales.
El especialista explicó que entre el 70 y el 80 por ciento del amoniaco producido en el mundo se utiliza para la fabricación de fertilizantes nitrogenados, indispensables para la agricultura y la seguridad alimentaria.
Reconoció que una planta de esta naturaleza genera impactos ambientales asociados a emisiones, consumo de agua, uso de suelo y descargas térmicas; sin embargo, sostuvo que dichos efectos pueden mitigarse mediante tecnología especializada, programas de restauración ambiental, sistemas de exclusión de fauna y monitoreo permanente.
Asimismo, afirmó que estos impactos no superan los generados por otras actividades industriales como las plantas termoeléctricas o las granjas acuícolas.
Durante su exposición también destacó que contar con producción nacional de amoniaco permitiría reducir la dependencia de fertilizantes importados y contribuiría a procesos de descarbonización mediante el desarrollo del llamado amoniaco verde.
Posteriormente, la directora general de Sistemas Integrales del Medio Ambiente (SIMA), Gabriela María Teresa Cedillo Ponce, abordó los mecanismos de seguridad industrial y ambiental implementados en este tipo de instalaciones.
La especialista explicó que las plantas modernas cuentan con protocolos de prevención, monitoreo permanente, sistemas automatizados y programas de protección civil diseñados para minimizar riesgos tanto para el medio ambiente como para las comunidades cercanas.
Como conclusión de su participación, aseguró que la planta cuenta con altos estándares de seguridad en materia de ingeniería, instrumentación, capacitación y mantenimiento.
Tras las ponencias se desarrolló un espacio de preguntas y respuestas en el que académicos y asistentes intercambiaron opiniones sobre el posible impacto del proyecto en la Bahía de Ohuira, las actividades pesqueras y el desarrollo económico de la región.
Al clausurar el encuentro, el secretario de Economía de Sinaloa, Diego Armando Aguerrebere Espitia, subrayó que los proyectos estratégicos deben mantenerse abiertos al debate público durante todas sus etapas de desarrollo.
El funcionario sostuvo que el Gobierno tiene la obligación de escuchar todas las voces involucradas y destacó que actualmente la planta presenta un avance superior al 90 por ciento, además de representar alrededor de mil empleos directos y mil 800 indirectos.
En el conversatorio participaron representantes de diversas instituciones académicas y centros de investigación, entre ellos la Universidad Autónoma de Sinaloa, el Instituto Politécnico Nacional, la Universidad Autónoma de Occidente, la Universidad Autónoma Indígena de México, la Universidad Tecnológica y Politécnica del Valle del Carrizo, la Universidad Politécnica del Mar y la Sierra y el Instituto Tecnológico Superior de Guasave.
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