Columna periodística Carlos Avendaño Paro nacional: cuando el campo se cansa, el país se detiene. Este lunes 6 de abril no será un día cual...
Columna periodística
Carlos Avendaño
Paro nacional: cuando el campo se cansa, el país se detiene. Este lunes 6 de abril no será un día cualquiera. Agricultores y transportistas han convocado a un paro nacional que pone sobre la mesa un reclamo que ya no cabe en discursos: el abandono del campo y la presión creciente sobre la economía regional. El movimiento es encabezado por el Frente Nacional por el Rescate del Campo Mexicano y la Asociación Nacional de Transportistas, quienes advierten que la situación llegó a un punto límite. Y cuando el campo llega a su límite, lo resiente todo el país. El mensaje es claro: la producción de alimentos no puede sostenerse con números en rojo. Los agricultores están pidiendo lo básico para sobrevivir en el mercado: precios justos que garanticen rentabilidad, pago inmediato de apoyos pendientes, una banca de desarrollo rural que funcione, orden en el mercado interno, y apoyos reales al costo de los combustibles. Nada extraordinario, nada fuera de lógica. Pero sí, al parecer, fuera de prioridad. En paralelo, el sector transportista también levanta la voz por condiciones que -aseguran- ya no son sostenibles. Porque sin transporte, no hay abasto. Y sin campo, no hay qué transportar. La consigna que circula es contundente: defender la soberanía alimentaria. No como discurso político, sino como necesidad real. Y mientras el gobierno guarda distancia o responde a medias, los sectores productivos optan por la única herramienta que les queda: detenerse para ser escuchados. Así que estimado lector, tome sus precauciones. Se prevé el cierre de casetas y de afectaciones en distintas rutas carreteras de todo el país. Pero más allá del caos vial, lo que está en juego es mucho más profundo: la viabilidad del campo mexicano. Porque cuando quienes producen y mueven la economía paran, no es por gusto, es porque ya no les dejaron otra opción…
Guamúchil: tierra de oportunidades, pero para los moscos. Mientras la ciudad se convierte en un buffet libre para enjambres enteros, el gobierno municipal encabezado por Guadalupe López González parece estar en modo contemplativo. Porque claro, cuando una plaga lleva semanas instalada, lo prudente -aparentemente- es observar, más no combatirla. El problema ya no es la percepción, sino una experiencia diaria. Los moscos no preguntan, no descansan y, por lo visto, tampoco esperan a que la burocracia municipal se ponga manos a la acción. En cambio, la ciudadanía sí tiene que esperarse, pero esperar a que llegue la fumigación, esperar la respuesta, esperar que el gobierno municipal se preocupe por la salud. Y mientras tanto, el “SOS” ciudadano ya no es rumor: circula por todas las benditas redes sociales, amplificado por quienes tienen que lidiar con una realidad tan incómoda como peligrosa. Porque aquí no se trata solo de piquetes molestos, sino del riesgo latente de enfermedades como el dengue. Pero parece que en el gobierno municipal hay una apuesta silenciosa: aguantar lo suficiente para que el problema se diluya solo o para que la gente se acostumbre. Total, el mosquito pica parejo, pero la responsabilidad no. Nadie pide milagros, pero sí lo mínimo, que exista prevención, una reacción y algo de presencia. Porque cuando la autoridad tarda, el problema avanza. Y en Guamúchil, los únicos que están trabajando horas extra son los moscos. Ojalá que la fumigación no llegue cuando ya no haya solución, sino apenas consuelo…
Saldo blanco en Angostura durante Semana Santa 2026. El municipio de Angostura cerró la Semana Santa 2026 con saldo blanco, resultado que refleja la coordinación, el compromiso y la responsabilidad tanto de autoridades como de la ciudadanía. El presidente municipal, Alberto “El Capy” Rivera Camacho, expresó su agradecimiento a Dios y a todas y todos los angosturenses que se sumaron para lograr este resultado. “Se la rifaron bien machín todos”, dijo al reconocer el trabajo de las corporaciones de Seguridad Pública, Protección Civil, Bomberos, Cruz Roja, GERUM, la Junta de Agua Potable y todos los trabajadores del Ayuntamiento, quienes participaron activamente en el operativo SS-26. “El Capy” Rivera, destacó que gracias al esfuerzo conjunto de todos, fue posible garantizar la seguridad de locales y de visitantes durante este periodo vacacional. “No hay palabras suficientes para agradecer el esfuerzo, la entrega y el compromiso demostrado en cada momento”, señaló el alcalde. Con este resultado, Angostura no solo concluye con éxito uno de los periodos vacacionales más importantes del año, sino que también envía un mensaje claro y contundente: cuando la sociedad y el gobierno trabajan en equipo, los resultados se ven claramente reflejados. Saldo Blanco SS-26, pero, sobre todo, saldo de confianza de la ciudadanía en la autoridad que encabeza “El Capy” Rivera. ¿Se Puede? Claro que se puede. Por un mejor Angostura…
De regreso de vacaciones. Se acabaron las vacaciones y volvemos con lo de siempre: con la pluma bien afilada y la memoria más que intacta. Porque aquí no venimos a aplaudir, venimos a señalar lo que muchos políticos prefieren callar, aunque todavía crean que pueden seguir viéndole la cara a la gente. Ahora la ciudadanía está más despierta, más informada y, sobre todo, más cansada de los mismos discursos reciclados. Porque si algo sobra en la política mexicana no son soluciones, son excusas. Y como cada ciclo electoral, ya se asoma la temporada de los oportunistas: los de discurso flexible, los de convicciones de temporada y los de lealtades intercambiables. Los políticos camaleones de siempre pues. Estos que cambian de color según la encuesta y sonríen como si la memoria colectiva tuviera amnesia. Pero algo está cambiando radicalmente. El “pueblo bueno y sabio” -tan citado, tan invocado- ya empezó a observar con más lupa que esperanza. Y cuando esto pasa, la política deja de ser espectáculo para convertirse en rendición de cuentas. Porque aquí hay una regla básica que muchos olvidan: toda acción tiene consecuencia. Y en política, la factura no llega por correo, se cobra en las urnas, una por una. Así que arrancamos esta nueva etapa político electoral. Con muchísimo más contexto, con más datos y con menos paciencia. Porque esta columna viene como mole de olla: bien cargada, sustanciosa y diciendo las cosas como son: Sin Redundar…
Sin Redundar y diciendo las cosas tal y como son. Suyos los comentarios estimados lectores…
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