Más de 80 organizaciones advierten riesgos ambientales y señalan contradicción con compromisos previos del Gobierno federal Ciudad de México...
Más de 80 organizaciones advierten riesgos ambientales y señalan contradicción con compromisos previos del Gobierno federal
Ciudad de México.- Más de 80 organizaciones civiles, entre ellas la Alianza Mexicana contra el Fracking, cuestionaron la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, luego de que planteara la posibilidad de explorar técnicas “sustentables” de fracturación hidráulica para la extracción de gas natural.
A través de un posicionamiento, las organizaciones señalaron que el concepto de un fracking con bajo impacto ambiental “puede sonar prometedor en el discurso, pero en los hechos no existe”, al advertir que la evidencia científica documenta riesgos significativos asociados a esta técnica.
Las agrupaciones indicaron que el anuncio de integrar un comité científico para evaluar la viabilidad de este tipo de explotación representa un giro en la política energética, al considerar que contradice compromisos previos de no permitir el uso de fracking en el país.
Asimismo, expusieron que existen más de 2,300 estudios científicos, principalmente de Estados Unidos, que han documentado efectos nocivos en el medio ambiente y en la salud derivados de la fracturación hidráulica.
Entre los puntos señalados, destacaron el uso de agua en estos procesos, incluyendo alternativas como agua tratada, congénita o de mar, las cuales —afirmaron— han sido poco viables en otros países debido a sus altos costos operativos.
Las organizaciones también pusieron en duda que esta estrategia garantice la soberanía energética, al argumentar que, aun con la explotación total de reservas nacionales, la producción de gas sería insuficiente frente a la demanda actual.
De acuerdo con sus estimaciones, la producción proyectada por Petróleos Mexicanos alcanzaría cerca de 4,988 millones de pies cúbicos diarios hacia 2035, cifra inferior a la demanda actual, que ronda los 9,000 millones.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum defendió la apertura a nuevas tecnologías de extracción, al señalar que estas podrían tener un menor impacto ambiental en comparación con el fracking tradicional, el cual reiteró que no es viable por sus efectos negativos.
La mandataria argumentó que el uso de tecnologías más modernas permitiría fortalecer la soberanía energética del país y reducir la dependencia del gas importado, principalmente de Estados Unidos.
El debate se da en un contexto en el que el Gobierno federal busca alternativas para garantizar el abasto energético en el mediano y largo plazo, mientras organizaciones ambientales insisten en la necesidad de apostar por fuentes limpias y sostenibles.
#México #Energía #Fracking #Política #EntreVeredas
.png)

