Segunda de dos partes El diputado local confirma su interés por participar en el próximo proceso electoral; plantea congruencia, honestidad ...
Segunda de dos partes
El diputado local confirma su interés por participar en el próximo proceso electoral; plantea congruencia, honestidad y cercanía con las comunidades como sus principales cartas. También llama a Morena a conciliar sus grupos internos y advierte que el poder no garantiza permanencia.
Salvador Alvarado, Sinaloa.— Ambrocio Chávez Chávez no esconde que quiere estar en la competencia política de 2027.
Después de cinco años como diputado local y una trayectoria que ha transitado por el magisterio, los movimientos sociales y diferentes expresiones de la izquierda, el legislador de Morena considera que todavía tiene un proyecto que ofrecer.
En la primera parte de la entrevista con Entre Veredas habló del maestro, del dirigente social, de su familia y de los sacrificios personales que le ha representado la política.
Ahora habla del futuro.
Chávez plantea que su principal carta debe ser la congruencia entre lo que dice y lo que ha hecho. Habla de honestidad, servicios públicos y gobiernos que regresen a las comunidades después de las elecciones.
También aborda la vida interna de Morena.
Asegura mantener relación con diferentes liderazgos del partido, respalda el llamado a la conciliación formulado por Imelda Castro y plantea que la construcción de acuerdos debe ir más allá de las fuerzas políticas de la llamada Cuarta Transformación.
Pero también deja una advertencia hacia su propio partido: Morena puede desgastarse si se aleja de la sociedad.
—Usted ha expresado que tiene interés en participar en el proceso electoral de 2027. ¿Qué está buscando exactamente Ambrocio Chávez en este camino político?
—Demostrar que las ideas y los planteamientos de Morena se pueden concretar en los hechos.
Demostrar que cuando se dice “no robar”, es no robar. Que no sea nada más el anuncio, sino que se demuestre con hechos.
También demostrar que Morena tiene un programa de apoyo a quienes más lo necesitan y que desde los municipios se pueden atender verdaderamente los servicios básicos: agua potable, calles, alumbrado, basura, drenaje y todo lo fundamental.
Es llevar a los municipios a mayores niveles de desarrollo y mantener una atención permanente a la ciudadanía.
No se trata nada más de decir que las puertas están abiertas para quien quiera venir. Las autoridades también tienen que moverse hacia las colonias y las comunidades.
Así como vas a pedirle el voto a la gente durante una elección, cuando eres autoridad tienes que regresar a esas comunidades de manera permanente y atender sus necesidades.
—Hay otros perfiles que también han manifestado interés por participar. ¿Qué considera que distingue su propuesta?
—La congruencia.
Congruencia entre lo que se dice y lo que se hace. Seriedad y responsabilidad en la práctica política.
Si yo digo que no se debe robar, entonces que revisen mi vida particular, que revisen dónde he estado y mi trayectoria.
Yo sostengo que tengo una trayectoria limpia, de trabajo honesto y directo.
No se debe engañar a la gente, burlarse de ella, utilizarla y después abandonarla.
Tiene que existir congruencia en las ideas y en las trayectorias, pero también responsabilidad, preparación y experiencia para resolver los problemas.
La sociedad tiene que poder verte como si estuvieras dentro de una vitrina y comprobar que lo que dices corresponde con lo que haces.
—¿Cómo es actualmente su relación con los diferentes grupos políticos de Morena en Salvador Alvarado y en Sinaloa?
—Tengo una buena relación con los diferentes grupos, equipos, tendencias o agrupamientos. En Morena formalmente no se habla de corrientes, pero evidentemente existen liderazgos.
Tengo una buena relación con la gobernadora Graciela Domínguez Nava. Estuvimos juntos desde el PRD y hemos mantenido contacto a través de actividades, campañas, eventos, reuniones y congresos.
También tengo relación con Imelda Castro. La conozco desde el PRD y siempre hemos mantenido una relación de respeto.
Eso es algo que debe conservarse en la política: el respeto a las personas y a sus trayectorias.
No andar hablando mal de los demás, no hacer grilla corriente ni denigrar la política. Hay que elevar el nivel de la política.
También conozco a distintos liderazgos estatales, regionales y municipales. Algunos desde hace muchos años.
Además, soy consejero estatal de Morena y eso permite coincidir con diferentes actores políticos de todo Sinaloa.
Mi relación parte del respeto y de procurar un comportamiento ético de acuerdo con los principios que establece el partido.
—¿Qué papel considera que tendrá la unidad interna de Morena y de los partidos aliados de la 4T rumbo a 2027?
—Es fundamental.
Hace poco escuché una frase de Imelda Castro en la que hablaba de conciliación. Yo creo que sí se necesita.
Si ella coordina los esfuerzos de Morena en Sinaloa, considero que debe trabajarse en la conciliación de los grupos, liderazgos y estructuras para lograr una suma consciente y productiva.
Se necesita una organización con estructura, comunicación, dirección y objetivos claros, porque vamos hacia una contienda electoral y se requiere llegar organizados.
Pero creo que la conciliación no debe quedarse solamente dentro de Morena.
La palabra conciliación debe atravesar a la sociedad.
Sinaloa necesita conciliar grupos, tendencias y estructuras, independientemente de los partidos políticos. Tiene que existir civilidad entre las distintas fuerzas porque cada una aporta algo al estado.
La conciliación también debe ser social, cultural, educativa y entre los sectores productivos.
Sinaloa necesita cerrar filas.
—¿Ese llamado incluye también el cierre de la actual administración estatal?
—Sí. Creo que se necesita cerrar filas por Sinaloa para concluir este periodo con Graciela Domínguez Nava y también hacia lo que venga después.
Yo espero que quede Imelda Castro, pero independientemente de quién quede en el gobierno, considero que la conciliación será fundamental para superar las situaciones complicadas que Sinaloa ha vivido durante los últimos años.
—Finalmente, ¿qué mensaje dejaría hacia el interior de Morena rumbo al próximo proceso?
—Un llamado a la madurez y a la conciliación.
Hay que tomar en cuenta a los liderazgos fuertes para tener no solamente una organización política bien estructurada, sino también representantes en los municipios, regiones y distritos que sean queridos y respetados por la gente.
Liderazgos que realmente correspondan a la sociedad.
Porque, si no hacemos eso, el proyecto se va a ir desgastando poco a poco.
Y puede llegar el momento en que la sociedad diga: “para afuera Morena”, así como en su momento sacó al PRI, al PAN y a otros partidos políticos.
Por eso, como morenista, creo que tenemos que cuidar la congruencia, el trabajo, la dedicación, el empuje, la conciliación y la integración.
El objetivo debe ser que a Sinaloa le vaya bien.
Ambrocio Chávez reconoce así su intención de continuar en la ruta política hacia 2027, aunque en esta conversación no define expresamente el cargo por el que buscaría competir.
Su discurso coloca sobre la mesa dos asuntos que, desde su perspectiva, estarán presentes en el siguiente proceso: la congruencia de quienes aspiren a representar a Morena y la capacidad del partido para procesar sus diferencias internas.
Y deja una advertencia desde dentro de la propia 4T: ningún partido tiene garantizada para siempre la confianza de los ciudadanos.
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