Universidad, autoridades municipales, activistas y estudiantes participaron en un conversatorio para visibilizar las experiencias, discrimi...
Universidad, autoridades municipales, activistas y estudiantes participaron en un conversatorio para visibilizar las experiencias, discriminación y necesidades que enfrentan personas de la diversidad sexogenérica conforme avanzan en edad
Culiacán, Sinaloa.— Las experiencias y desafíos que enfrentan las personas de la diversidad sexual al llegar a la adultez y la vejez fueron puestos sobre la mesa durante el conversatorio “Resistencia, memoria y visibilidad: la adultez en la diversidad sexogenérica”, realizado en la Universidad Autónoma de Occidente.
El encuentro reunió a autoridades municipales y universitarias, activistas, integrantes de colectivos y estudiantes en el Auditorio Dr. Julio Alberto Ibarra Urrea de la Unidad Regional Culiacán.
Uno de los principales planteamientos fue la necesidad de ampliar las políticas públicas para atender a personas adultas y adultas mayores de la diversidad sexual, particularmente a generaciones que atravesaron buena parte de su vida en contextos de discriminación, rechazo y falta de reconocimiento de sus derechos.
Piden ampliar políticas públicas hacia adultos mayores
El director de la UAdeO Unidad Regional Culiacán, Abel Antonio Grijalva, destacó que las universidades deben mantenerse como espacios abiertos a las distintas expresiones e ideas de la sociedad.
“Siempre, aquí en nuestra casa de estudios, tienen un espacio para las voces, para la libertad y, sobre todo, para dar paso a las ideas”, expresó.
Señaló que uno de los pendientes es ampliar la atención hacia las necesidades específicas de personas adultas y adultas mayores pertenecientes a la diversidad sexogenérica.
Consideró que históricamente buena parte de las políticas y acciones se han concentrado en otros grupos de edad, dejando aspectos de la adultez y el envejecimiento con menor visibilidad.
“La dignidad no disminuye con la edad”
La secretaria de las Mujeres de Culiacán, María del Rosario Valdez Páez, sostuvo que abordar la adultez dentro de la diversidad sexogenérica implica reconocer experiencias que durante décadas permanecieron invisibilizadas.
“La dignidad no disminuye con la edad, no depende de la orientación sexual y no está condicionada por la identidad o expresión de género. La dignidad es inherente a toda persona”, afirmó.
Recordó que integrantes de generaciones anteriores enfrentaron contextos de discriminación, aislamiento, rechazo y violencia.
En algunos casos, señaló, las personas optaron por mantener oculta su identidad o sus relaciones afectivas durante años ante el temor de enfrentar consecuencias familiares, laborales, económicas o relacionadas con su propia seguridad.
Resistencia, memoria y visibilidad
El conversatorio se desarrolló alrededor de tres conceptos: resistencia, memoria y visibilidad.
La resistencia fue planteada como un reconocimiento a quienes construyeron sus vidas en circunstancias adversas y defendieron su derecho a vivir conforme a su identidad.
Sobre la memoria, Valdez Páez señaló que los derechos actualmente reconocidos son consecuencia de años de organización y movilización.
“Los avances que tenemos actualmente en materia de derechos no surgen de manera espontánea; tuvieron costos, fueron resultados de tiempo, de años de organización, de marchas, de defensas, de acompañamiento”, expresó.
En cuanto a la visibilidad, sostuvo que ninguna persona debería llegar a la adultez o vejez considerando necesario ocultar quién es para obtener aceptación.
La inclusión, agregó, debe reflejarse no solamente en el reconocimiento jurídico de derechos, sino también en seguridad, acceso a servicios, participación social y trato digno.
En el panel participaron Claudia Zazueta Armenta, Omar Enrique Osuna Lizárraga, Alan Eduardo Airola Ahumada y Belinda Aguilar Haro, quienes compartieron distintas perspectivas sobre las experiencias y desafíos de la adultez dentro de la diversidad sexogenérica.
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