Cada 28 de agosto se reconoce en México a las personas adultas mayores, una fecha que también se ha arraigado como el Día de los Abuelos y q...
Cada 28 de agosto se reconoce en México a las personas adultas mayores, una fecha que también se ha arraigado como el Día de los Abuelos y que invita a reconocer su experiencia, aportaciones y el papel que desempeñan dentro de millones de hogares.
Ciudad de México.— Hay historias familiares que difícilmente podrían contarse sin ellos. Son quienes conservan recuerdos de otras generaciones, transmiten costumbres y, en muchos hogares, continúan siendo una pieza fundamental para el cuidado y acompañamiento de hijos y nietos.
Este 28 de agosto México celebra el Día de los Abuelos, una fecha dedicada a reconocer a las abuelas y los abuelos y, de manera más amplia, a valorar la presencia y aportaciones de las personas adultas mayores en la sociedad.
Más allá de felicitaciones, fotografías familiares o reuniones, la conmemoración también permite poner sobre la mesa los desafíos que enfrenta este sector de la población: acceso a servicios de salud, seguridad económica, cuidados, inclusión y protección frente al abandono, discriminación y violencia.
Mucho más que una celebración familiar
En México, el 28 de agosto se encuentra profundamente identificado como el Día de los Abuelos, aunque la conmemoración también está relacionada con el reconocimiento de las personas adultas mayores.
La fecha adquiere especial significado porque muchas abuelas y abuelos mantienen una participación activa dentro de sus familias. Algunos colaboran en el cuidado de los nietos, otros continúan trabajando y muchos representan una importante red de apoyo emocional y económico dentro del hogar.
También son depositarios de historias, recetas, expresiones, tradiciones y experiencias que pasan de una generación a otra y forman parte de la identidad de las comunidades.
En estados como Sinaloa, esa presencia puede observarse tanto en las ciudades como en comunidades rurales, campos pesqueros y pueblos, donde las personas mayores conservan buena parte de la memoria colectiva y las transformaciones experimentadas durante décadas.
México envejece y plantea nuevos retos
La celebración ocurre además en medio de una transformación demográfica que obliga a mirar más allá del homenaje.
México cuenta cada vez con una mayor población de personas adultas mayores, lo que representa desafíos para las familias y las instituciones en materia de atención médica, pensiones, cuidados de largo plazo, accesibilidad y condiciones que permitan un envejecimiento digno.
El reto no solamente consiste en vivir más años, sino en procurar que esa etapa pueda transcurrir con autonomía, seguridad, respeto y acompañamiento.
También implica combatir prácticas como el abandono, el maltrato, el despojo patrimonial y la discriminación por edad, situaciones que pueden afectar particularmente a quienes dependen de familiares o cuidadores.
Los abuelos, memoria que permanece
Para muchas familias mexicanas, los abuelos representan el vínculo directo con su propia historia.
Son quienes recuerdan cómo era una ciudad antes de las grandes avenidas, cómo se trabajaba el campo décadas atrás, las celebraciones de otros tiempos y los acontecimientos que marcaron a una comunidad.
Pero también son parte del presente.
Este 28 de agosto, el reconocimiento no solamente está dirigido a quienes tradicionalmente imaginamos sentados contando historias a sus nietos, sino a mujeres y hombres mayores que siguen trabajando, emprendiendo, practicando algún deporte, participando en sus comunidades y construyendo nuevos proyectos.
Porque llegar a la vejez no significa dejar de participar en la sociedad.
El Día de los Abuelos es, finalmente, una oportunidad para celebrar el cariño y la experiencia, pero también para recordar una responsabilidad colectiva: procurar que quienes dedicaron buena parte de su vida a construir familias y comunidades puedan transitar esta etapa con respeto, compañía y dignidad.
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