La ofensiva iraní incluyó drones y misiles contra dos aliados de Washington, mientras Teherán advirtió que cualquier intento de intervenir e...
La ofensiva iraní incluyó drones y misiles contra dos aliados de Washington, mientras Teherán advirtió que cualquier intento de intervenir en el estrecho de Ormuz podría poner fin a las negociaciones de paz.
Ciudad de México.– La tensión en Medio Oriente volvió a escalar este domingo luego de que Irán lanzara ataques con drones y misiles contra Baréin y Kuwait en represalia por los recientes bombardeos realizados por Estados Unidos sobre territorio iraní, situación que amenaza con hacer fracasar las negociaciones encaminadas a alcanzar un alto al fuego duradero.
Las autoridades kuwaitíes informaron que sus sistemas de defensa antiaérea lograron interceptar dos misiles balísticos y varios drones antes de que impactaran objetivos estratégicos. Hasta el momento no se reportan personas lesionadas ni daños de consideración.
En Baréin, el Ministerio del Interior confirmó que uno de los ataques alcanzó un edificio residencial cercano al aeropuerto internacional de Manama, provocando severos daños materiales, aunque sin víctimas fatales. El inmueble afectado se localiza a varios kilómetros de la base donde opera la Quinta Flota de la Marina de Estados Unidos.
La Guardia Revolucionaria de Irán asumió la autoría de ambos ataques, mientras que el gobierno bareiní calificó la ofensiva como "una peligrosa escalada" y acusó a Teherán de mantener un patrón sistemático de agresiones en la región.
Ormuz, el nuevo punto de conflicto
La ofensiva ocurre en medio de una creciente disputa por el control del estrecho de Ormuz, considerado una de las rutas marítimas más importantes del planeta, ya que por ese paso transitaba antes del conflicto cerca del 20 por ciento del comercio mundial de petróleo y gas natural.
El gobierno iraní advirtió que no permitirá que organismos internacionales o fuerzas extranjeras administren la navegación en esa zona sin su participación.
Durante una visita oficial a Irak, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, sostuvo que cualquier intento por modificar el actual esquema de control del estrecho únicamente incrementará la confrontación militar.
El funcionario aseguró que los incidentes registrados durante las últimas horas son consecuencia directa de esos intentos por establecer nuevas rutas marítimas sin la autorización de Teherán.
Estados Unidos responde con nuevos bombardeos
Horas antes de los ataques iraníes, el Comando Central de Estados Unidos confirmó una nueva ofensiva contra infraestructura militar iraní.
Los bombardeos estuvieron dirigidos contra sistemas de vigilancia, radares costeros, centros de comunicación, depósitos de drones, posiciones de defensa aérea e instalaciones utilizadas para colocar minas marinas.
La operación fue justificada por Washington como respuesta al ataque sufrido por el buque petrolero Kiku, de bandera panameña, que transportaba crudo para la empresa estatal de energía de Qatar.
El presidente Donald Trump aseguró que las fuerzas estadounidenses actuaron luego de que Irán violara nuevamente el acuerdo de alto al fuego.
"Si es necesario completar el trabajo militarmente, la República Islámica de Irán dejará de existir", escribió el mandatario estadounidense en su red Truth Social.
Negociaciones, en riesgo
La nueva escalada militar amenaza con echar abajo las conversaciones que ambos gobiernos mantenían para alcanzar un acuerdo temporal que incluía la reapertura del estrecho de Ormuz, el levantamiento parcial de sanciones económicas y el futuro del programa nuclear iraní.
El memorando firmado semanas atrás establecía un plazo de 60 días para definir los términos del acuerdo, pero los recientes ataques han complicado seriamente ese proceso.
También aumenta la tensión en Líbano
El conflicto también mantiene un nuevo frente abierto en Líbano.
Durante la madrugada del domingo, un soldado israelí murió en enfrentamientos con integrantes de Hezbollah, mientras Israel realizó nuevos bombardeos en el sur del territorio libanés.
Aunque el gobierno de Israel y las autoridades libanesas firmaron recientemente un acuerdo marco para reducir las hostilidades, Hezbollah rechazó el pacto y reiteró que continuará sus operaciones hasta que las tropas israelíes abandonen completamente el sur de Líbano.
Con los nuevos ataques en el Golfo Pérsico y el resurgimiento de la violencia en territorio libanés, la región enfrenta uno de los momentos de mayor incertidumbre desde el inicio del conflicto, mientras la comunidad internacional mantiene la preocupación por una posible expansión de la guerra.
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