El presidente de Estados Unidos reafirmó su disposición a atacar a organizaciones del narcotráfico en una entrevista, una postura que eleva ...
Donald Trump, presidente de Estados Unidos, reiteró este sábado que su administración está dispuesta a lanzar ataques terrestres contra los cárteles de la droga en “cualquier lugar”, incluso en territorio mexicano, como parte de su estrategia para combatir el narcotráfico y el crimen organizado. Las declaraciones las hizo en una entrevista exclusiva con el diario New York Post, donde afirmó que su gobierno tiene bien identificadas las rutas, operaciones y ubicaciones de estas redes criminales y que “vamos a atacar a los cárteles” con todos los medios necesarios.
La postura del mandatario se da en el marco de una presión continua de Washington para que México genere “resultados concretos y verificables” en la lucha contra los cárteles, después de una llamada entre el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y el canciller mexicano Juan Ramón de la Fuente el pasado 15 de enero. En ese contexto, el Gobierno estadounidense ha expresado insatisfacción por lo que considera un progreso insuficiente en materia de seguridad fronteriza y combate al narcotráfico.
La visión de Trump sobre una ofensiva terrestre se produce semanas después de que su administración realizara operaciones militares en Venezuela, incluyendo la captura y traslado a Estados Unidos del presidente Nicolás Maduro y su esposa por cargos relacionados con narcotráfico. Este precedente ha alimentado interpretaciones sobre sus intenciones estratégicas en la región.
Respuesta de México
Desde México, la presidenta Claudia Sheinbaum ha rechazado de manera enfática la posibilidad de permitir operaciones militares estadounidenses en territorio nacional. En declaraciones recientes, subrayó que México negocia y coopera con Estados Unidos, pero “nunca se subordina”, defendiendo la soberanía e independencia del país ante presiones externas.
La postura oficial del gobierno mexicano ha sido mantener la cooperación bilateral en materia de seguridad y compartir información sobre casos prioritarios, pero también dejar claro que no aceptará intervenciones armadas extranjeras en su territorio.
Expertos coinciden en que un ataque armado en territorio mexicano sin el consentimiento del gobierno sería considerado una violación de soberanía y podría desencadenar consecuencias diplomáticas graves, incluso si no se ha presentado ninguna autorización legal ni acuerdo bilateral para tal acción.
En medio de estas tensiones, México ha reiterado su compromiso de colaborar en la lucha contra las redes delictivas, mientras preserva su autonomía para decidir las estrategias y acciones en su territorio.
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