Consulta Notarial Miguel Angel Amador Rodríguez Notario Público 272 en Sinaloa En nuestra sociedad, la planificación del futuro es una const...
Consulta Notarial
Miguel Angel Amador Rodríguez
Notario Público 272 en Sinaloa
En nuestra sociedad, la planificación del futuro es una constante. Aseguramos nuestro patrimonio, prevemos la educación de nuestros hijos y protegemos a nuestros seres queridos. Pero, ¿hemos considerado cómo queremos ser atendidos en los momentos más vulnerables de nuestra vida, específicamente ante una enfermedad terminal o un accidente grave e irreversible? Aquí es donde la figura de la Voluntad Anticipada adquiere una relevancia fundamental.
La Voluntad Anticipada no es solo un documento, es un instrumento legal y un derecho humano que permite a cualquier persona, en pleno uso de sus facultades, expresar sus deseos sobre los tratamientos médicos que desea o no recibir cuando se encuentre en una situación médica irreversible. Es crucial aclarar que este derecho se rige por el principio de ortotanasia (la cual permite que la muerte ocurra de forma natural, sin acelerarla ni retrasarla artificialmente, enfocándose únicamente en el alivio del dolor), diferenciándose claramente de la eutanasia (la que implica una acción directa para causar la muerte del paciente; esta práctica sigue estando prohibida en la legislación mexicana actual).
Su objetivo principal es evitar el "encarnizamiento terapéutico" (práctica médica de aplicar tratamientos desproporcionados, inútiles o extraordinarios para prolongar artificialmente la vida de un paciente en fase terminal o sin posibilidades reales de recuperación). Permite que la persona reciba cuidados paliativos que aseguren la ausencia de dolor y el respeto a su dignidad humana hasta el último momento.
Debemos romper el tabú de hablar sobre el final de la vida. Así como dictamos un testamento para proteger nuestros bienes, manifestar nuestra voluntad anticipada es un acto de amor que protege nuestra integridad y libera a nuestra familia de la carga ética y emocional de tomar decisiones difíciles en momentos de crisis.
A inicios de 2026, la Voluntad Anticipada ya es una realidad legal en 18 entidades federativas de México. Chiapas se ha consolidado como el estado más reciente en aprobar esta legislación, sumándose Aguascalientes, Ciudad de México, Coahuila, Colima, Estado de México, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Oaxaca, Puebla, San Luis Potosí, Sonora, Tlaxcala y Yucatán.
En el estado de Sinaloa, el derecho a una muerte digna está cerca de concretarse. La LXV Legislatura se encuentra en una etapa avanzada de análisis para expedir la Ley de Voluntad Anticipada, una iniciativa impulsada por los diputados Juana Minerva Vázquez y César Ismael Guerrero.
Este proceso se ha distinguido por un diálogo plural y transparente a través de Parlamentos Abiertos y mesas de trabajo. En estos espacios, la sociedad civil, expertos médicos y notarios han coincidido en la urgencia de esta ley para brindar certeza jurídica y ética. La propuesta busca que los sinaloenses puedan manifestar ante notario público su rechazo a tratamientos que prolonguen la vida de forma artificial, garantizando la autonomía del paciente en su etapa final.
Con esta legislación, Sinaloa se encamina a dar un paso decisivo hacia la vanguardia en derechos humanos, asegurando que la dignidad sea el eje rector hasta el último suspiro.
"Planificar mi futuro médico no es rendirse, es tomar las riendas de mi propia dignidad."
Nos leemos el próximo miércoles con más de La Consulta Notarial.
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