La cartera vencida por créditos personales, tarjetas y nómina llegó a casi 56 mil millones de pesos, reflejando el deterioro financiero de...
El impago de créditos personales en México alcanzó en 2025 su nivel más alto del que se tenga registro. Hasta noviembre, la cartera vencida por créditos no pagados sumó 55 mil 972 millones de pesos, de acuerdo con datos del Banco de México, una cifra que da cuenta de la magnitud del problema financiero que enfrentan miles de familias en el país.
El monto representa un incremento anual cercano al 20% en comparación con noviembre de 2024, cuando el saldo de la cartera vencida se ubicaba en 46 mil 264 millones de pesos. Este crecimiento sostenido evidencia un deterioro progresivo en las finanzas de los hogares, cada vez más presionados por la inflación, el bajo crecimiento económico y la falta de empleos formales bien remunerados.
Para el economista Sergio Negrete Cárdenas, el aumento del impago responde a una combinación de factores estructurales. Señala que las familias cuentan con un margen cada vez más reducido para enfrentar imprevistos, lo que las empuja a atrasarse o suspender pagos ante cualquier choque económico.
Las historias personales ilustran esta realidad. María Elena Ramírez acumuló una deuda cercana a los 200 mil pesos tras contratar una tarjeta de crédito, en la que la mayor parte del adeudo correspondía a intereses. Aunque logró una reducción significativa mediante negociación, hoy no cuenta con los recursos para cubrir el monto restante. Casos similares se multiplicaron tras la pandemia, cuando muchas personas perdieron su empleo o vieron reducidos sus ingresos.
Fabiola Cisneros, quien se quedó sin trabajo durante la contingencia sanitaria, intentó sostener los pagos mínimos durante un año, pero finalmente dejó de cubrir su deuda. Aunque su historial crediticio se vio afectado, asegura que la decisión le permitió recuperar estabilidad emocional ante la presión constante de los cobros.
El académico Antonio Sánchez Sierra, doctor en Ciencias Contables y Financieras de la Universidad de Guadalajara, advierte que el fenómeno no puede atribuirse a una sola causa. Apunta a la precariedad laboral, la inflación y, en muchos casos, al desconocimiento de las condiciones de los créditos, particularmente de las tasas de interés, comisiones y su carácter fijo o variable.
Según las cifras oficiales, los créditos personales encabezan la cartera vencida con 17 mil 868.9 millones de pesos, seguidos por tarjetas de crédito con 17 mil 422.8 millones y créditos de nómina con 12 mil 510.8 millones, entre otros. Este aumento en la morosidad presiona al alza las tasas de interés, que en México pueden superar el 50% en créditos personales, muy por encima de países como Estados Unidos.
Aunque el Artículo 17 de la Constitución prohíbe la cárcel por deudas civiles, las consecuencias financieras son significativas. La Condusef recuerda que los atrasos se reportan al Buró de Crédito, lo que limita el acceso a futuros financiamientos y, en casos extremos, puede derivar en procesos judiciales y embargos.
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