La Junta de Investigación Marina responsabiliza a OceanGate por ignorar protocolos de seguridad, mantenimiento e inspección en el proyecto d...
La Junta de Investigación Marina responsabiliza a OceanGate por ignorar protocolos de seguridad, mantenimiento e inspección en el proyecto de turismo al Titanic.
La investigación final sobre el accidente del submarino Titán concluyó que la tragedia pudo haberse evitado. El informe de la Junta de Investigación Marina (MBI) responsabiliza directamente a OceanGate por desestimar procedimientos de ingeniería, pruebas, mantenimiento y medidas de seguridad ampliamente establecidos en la industria.
Tras dos años de indagatorias y con testimonios de 26 exempleados, especialistas en seguridad marítima e ingenieros navales, el documento se presenta como una autopsia técnica y ética de un proyecto promocionado como una experiencia exclusiva, pero que derivó en una catástrofe previsible.
Entre los factores señalados destacan el diseño inadecuado del casco de fibra de carbono, el deficiente mantenimiento y la ausencia de inspecciones rigurosas. La MBI también advirtió que OceanGate no investigó anomalías detectadas en una expedición previa en 2022, cuando el sistema de monitoreo del sumergible emitió datos que debieron analizarse a fondo.
El reporte describe además un clima laboral hostil, con presiones y amenazas de despido hacia quienes cuestionaban la seguridad. Incluso, el exdirector de operaciones marinas había manifestado sus preocupaciones ante la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA) desde 2018.
Otro hallazgo crítico fue que el Titán carecía de registro, certificación o inspección por parte de autoridades marítimas oficiales, a pesar de operar a profundidades de 3 mil 800 metros. Según la MBI, una investigación previa podría haber obligado a la empresa a cumplir las normativas o suspender sus expediciones.
.png)

