El evento, con magnitud de 4.6, se registró el 23 de julio y, aunque no es común en la zona, es coherente con la dinámica tectónica del noro...
El evento, con magnitud de 4.6, se registró el 23 de julio y, aunque no es común en la zona, es coherente con la dinámica tectónica del noroeste mexicano.
Culiacán, Sinaloa.- El sismo de magnitud 4.6 que se registró la noche del 23 de julio en Culiacán se localizó en una zona tectónicamente activa, posiblemente asociada a una falla con orientación noroeste, reveló un estudio realizado por la doctora Xóchitl Torres Carrillo y el estudiante Ian Vladimir Salomón Amador, de la Facultad de Ciencias de la Tierra y el Espacio de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS).
El fenómeno se originó a 6 kilómetros al noroeste de la ciudad, con una profundidad de 5 kilómetros, y su epicentro se ubicó en las inmediaciones del río Humaya, próximo a colonias como Santa Fe, Mojolo y La Guásima. Según los investigadores, aunque no es frecuente este tipo de eventos en la capital sinaloense, su ocurrencia tiene relación con la interacción entre las placas tectónicas de Norteamérica y del Pacífico, cuyas características generan actividad sísmica moderada en la región noroeste del país.
Torres Carrillo recordó que en octubre de 2008 se registró un sismo de características similares (magnitud 4.7 y profundidad de 5 km) en la misma zona, lo que refuerza la hipótesis de la existencia de una falla activa con posible recurrencia sísmica de alrededor de 20 años.
Aunque el sismo fue ampliamente percibido por la población, la académica destacó que este tipo de eventos forman parte de la actividad sísmica natural del contexto geológico de Sinaloa. Sin embargo, advirtió que es necesario establecer un monitoreo constante con equipos especializados para detectar micro movimientos, evaluar riesgos y mejorar el conocimiento sobre el comportamiento tectónico de la zona norte de Culiacán.
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