El legendario vocalista de Black Sabbath falleció a los 76 años. Su vida, marcada por el exceso, la controversia y el talento, dejó una huel...
Londres, Inglaterra.– El mundo del rock está de luto. Este 22 de julio de 2025, falleció Ozzy Osbourne, ícono del heavy metal y vocalista fundador de la banda Black Sabbath. Tenía 76 años. La noticia fue confirmada por su familia, quienes no ofrecieron más detalles sobre las causas del deceso.
Durante décadas, la figura de Osbourne fue sinónimo de irreverencia, excesos y genialidad. Apodado “El Príncipe de las Tinieblas” y considerado el “Padrino del Metal”, sobrevivió al abuso de sustancias, enfermedades y polémicas públicas. Una de las más célebres ocurrió en 1982, cuando en pleno concierto arrancó la cabeza de un murciélago con los dientes, hecho que lo marcó para siempre en la cultura popular.
En sus últimos años, sin embargo, su salud se vio severamente afectada. Enfrentó secuelas de un accidente en cuatrimoto en 2003, agravadas por una caída en 2019. Ese mismo año fue diagnosticado con Parkinson y, posteriormente, sufrió complicaciones por Covid-19.
Osbourne nació en Birmingham, Inglaterra, en un hogar obrero con cinco hermanos. Abandonó la escuela a los 15 años y vivió una juventud difícil, marcada por la pobreza y el acoso escolar. Incluso pasó un breve tiempo en prisión por robo. Su carrera musical despegó en 1969 con la formación de Black Sabbath, banda pionera del heavy metal junto a Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward.
El impacto de sus primeros discos —Black Sabbath (1970), Paranoid (1970) y Master of Reality (1971)— cambió para siempre el rumbo del rock pesado, a pesar de las primeras críticas negativas. Canciones como “Iron Man” y “War Pigs” se convirtieron en himnos del género.
Su vida personal fue igual de intensa. Tuvo dos hijos con su primera esposa, Thelma Riley, y más tarde formó una de las relaciones más mediáticas del mundo del espectáculo con Sharon Osbourne, con quien tuvo tres hijos. A pesar de episodios oscuros, como el intento de estrangulamiento hacia Sharon en 1989 —motivado por un brote derivado del consumo de drogas— la pareja logró reconstruir su relación y permaneció unida por más de tres décadas.
La caótica vida de la familia fue retratada en el exitoso reality show The Osbournes, transmitido por MTV entre 2002 y 2005, que consolidó a Ozzy como figura icónica más allá del ámbito musical.
A lo largo de su carrera, Osbourne recibió múltiples reconocimientos, incluyendo un Grammy en 1994 y su ingreso al Salón de la Fama del Rock and Roll en 2006 junto a Black Sabbath. Su último álbum en solitario, Patient Number 9 (2022), contó con colaboraciones de figuras como Eric Clapton, Jeff Beck y Tony Iommi, y fue galardonado con el Grammy al Mejor Álbum de Rock en 2023.
En una de sus últimas presentaciones públicas, Osbourne apareció en la clausura de los Juegos de la Commonwealth de Birmingham ese mismo año, interpretando junto a Iommi los clásicos “Iron Man” y “Paranoid”. A pesar de sus limitaciones físicas, subió al escenario con el mismo espíritu que marcó su vida: desafiante, inquebrantable y entregado a su público.
“Intentaba hacer todo lo posible antes de que se levantara el telón”, declaró en su momento. Y sin duda, lo logró.
Ozzy Osbourne deja un legado monumental en la historia de la música. Su voz, su figura y su rebeldía permanecerán como símbolo eterno del heavy metal.
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